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La historia de desfalcos, revelada por Crónica, adquirió un tono peliculesco porque un grupo de burlados se dispuso a localizar al hombre a quien entregaron dinero. La única pista era la participación del funcionario en el culto Palo Mayombe

Amenazas, encubrimientos y santería, detrás de la venta de plazas fantasma en el DIF…

(Segunda parte)

Fraude sistemático José Manuel Valdez, rostro visible de la red, es descubierto tras llegar de una salida organizada por Palo Mayombe.

Una treintena de estafados furibundos lo rodeaba. Uno se abalanzó sobre él y alcanzó a impactarle la cara, otros podían apenas reprimir el deseo de golpearlo. “Ya denle en su madre”, sugirió una mujer.

El alboroto se extendió por minutos…

—Voy a ver a las otras personas que estuvimos incluidas en esto -alcanzó a decir entre el griterío José Manuel Valdez González, quien como miembro activo del Sindicato Nacional de Trabajadores del Sistema DIF y directivo en diversos centros comunitarios se convirtió en rostro visible de un entramado dedicado a ofrecer plazas fantasmales en la institución a cambio de 40 o 50 mil pesos. Al menos 200 personas, la mayoría de bajos recursos, cayeron en los últimos cinco años.

—Los vas a ver, sí, pero en el reclusorio -respondió uno de los engañados.

No era la imagen de un defraudador profesional ni de un funcionario encumbrado: hombre maltrecho, semblante descompuesto, vestido con bermudas y sudadera y aferrado al asa de una bolsa con el logo de un minisúper popular.

—Ya estaba viendo la situación -intentó calmar los ánimos, pero no lo consiguió.

—¿Por qué te fuiste entonces de tu casa? -lo inquirieron.

—Porque fueron amenazas -soltó, alimentando la versión de una red al interior de la dependencia, de la cual su esposa ofrecería después más detalles.

“Le ahorramos la chamba al pinche gobierno, mejor nosotros te encontramos. Ya sabes que están las demandas, te vas a chingar sabroso, y van a caer más personas”, le escupieron, en alusión a la parálisis -¿acaso encubrimiento?- de las instancias administrativas y jurídicas del DIF, y la inoperancia de la Fiscalía General de Justicia de la CDMX, donde algunos acudieron a denunciar sus casos.

Fraude sistemático Área de atención ciudadana del DIF, donde algunos afectados acudieron.

La historia de desfalcos continuos en el DIF, revelada por Crónica, adquirió un tono retorcido y peliculesco porque un grupo de burlados se dispuso a localizar a Valdez González, el hombre a quien habían entregado dinero por un “puesto gubernamental” y quien estaba prófugo desde hace tres meses.

La única pista posible para encontrarlo era la sabida inclinación del funcionario por el chamanismo y la veneración a los espíritus, como miembro de un culto afrocubano denominado Palo Mayombe, en el cual se suele invocar a los muertos, a las fuerzas de la naturaleza y a un caldero sagrado para obtener beneficios personales.

Dieron seguimiento meticuloso a todos los anuncios relacionados con la secta, en especial a una rama conformada en la delegación Gustavo A. Madero, donde, se sabía, el sujeto se había congregado en el pasado. Un pitazo ayudó a confirmar una salida o excursión en la cual se realizarían diversos rituales: “Encontrarán ahí a quien buscan”, fue la promesa. Se lograron corroborar otros detalles: el camión en el cual viajaban los mayomberos regresaría a la CDMX entre las 9 y las 11 de la noche del domingo 19 de julio; el arribo sería frente a una vieja y pintarrajeada unidad habitacional, en el número 1811 de la calle Ferrocarril Hidalgo, colonia Pueblo de Santiago Atzacoalco.

Y así sucedió: Valdez bajó del autobús a las 21:15 horas y se topó con la muchedumbre enardecida…

—Venimos a que nos pagues lo que robaste -fue la primera frase.

Vinieron amagues e insultos. La esposa debió intervenir para evitar más golpes. También lo hizo el padrino de la secta, guía espiritual durante los ritos y encargado de custodiar el altar principal y compartir secretos de santería a sus ahijados.

“Él no se va a ir, no lo agredan”, pidió.

El directivo del DIF reconoció las fechorías, pero se escudó:

—No tengo el dinero, me vaciaron la casa.

Para evitar la ira desbordada los más cautos del grupo optaron por llamar una patrulla y solicitar a los policías el traslado de Valdez a la Fiscalía de Investigación Territorial de la GAM.

Fraude sistemático En el sindicato se colocó un letrero para quien acude a buscar trabajo: la bolsa está cerrada.

MAFIA Y USO DE ESCUELAS

“No hablamos de una corrupción chiquita, es una mafia, una sola persona no pudo mover todos los hilos. La gente de base y quienes hemos estado dentro, lo sabemos: las plazas se venden. José Valdez es el eslabón más pequeño de la cadena de corrupción. Siempre nos vendió que venía de parte de los líderes sindicales”, narró Alicia, quien conoce las entrañas del DIF. Su madre trabajó por décadas en la institución y ella misma ocupó un puesto temporal de 2010 a 2013.

Contrario a la práctica interna de heredar plazas, cuando su madre se jubiló el Sindicato rechazó transferírsela con un argumento: ¡No tenía la licenciatura en trabajo social! A cambio, le ofreció cubrir otra plaza de manera temporal; estuvo ahí tres años, al final ese puesto se volvió apetitoso para los directivos.

“Me robaron esa plaza. Me dijeron que la persona a quien cubría supuestamente había regresado; después me enteré que se la apañó uno de los dirigentes del área de discapacidad. Un plaza significa dinero, la posibilidad de hacer negocio”, señaló.

Alicia se acercó de nuevo al DIF en 2024, en busca de una terapia de lenguaje para su hija. Ahí se reencontró con José Valdez, a quien había conocido años antes y quien para entonces ya ocupaba la dirección del Centro de Desarrollo Comunitario de Xochimilco.

—¿No estás trabajando en el DIF? -le preguntó él.

—No, me atracaron mi plaza, ya sabes -respondió ella.

—¿Qué crees? Hay plazas ahorita, ¿no te interesa?

“No se me hizo extraño, porque tristemente así siempre se ha manejado en el DIF y otras instituciones del país, es dar dinero o acostarse con los de arriba, muchas compañeras lo han sufrido. A nivel directivo todos venden plazas. Tampoco me sorprendió que pasaran más de dos años sin novedad, porque los procesos son lentos”.

Le entraste con el moche…

Sí, no hay otra forma. La necesitaba, porque el horario era flexible y me permitía cuidar a mi niña. Eran 40 mil pesos. Los primeros 20 se los di en marzo de 2024, fue en efectivo, ahí en su oficina del DIF; una semana después le di los otros 20. Me habían dado el seguro de vida de mi madre, que recién había muerto, y en eso lo gasté.

DIF Captura de mensajes.

Y en todo ese tiempo, ¿jamás hubo indicios del fraude?

Un día, fue en este año, nos citaron en una escuela para un curso de primeros auxilios; ahí supe que había personas con más de cinco años de espera, quienes comenzaron a reclamar. Eso ya me olió mal.

¿Usaban también escuelas en sus bisnes?

Sí, ese curso fue en una primaria en la alcaldía Benito Juárez. Asistimos más de 40 personas y nos dieron el curso en unas bancas que tienen al fondo del patio. Fue cuando los niños ya habían salido de clases.

¿Una escuela pública?, ¿y el director?

No lo sabemos, ahí estaba, al parecer también había pagado por una plaza para sus hijos y prestaba la escuela para los cursos.

DIF Capturas de mensajes.

Silvia, otra burlada, está convencida del contubernio al interior del DIF: “Hicimos hasta exámenes, el día de la aplicación mi hijo llegó tarde y el personal del Sindicato lo regañó: ´te pedimos respeto por los compañeros que llegaron temprano´. Éramos como 50. Esos mismos del Sindicato nos quitaron el celular, dizque para no copiar”.

¿Qué exámenes les aplicaron?

Psicométricos y de conocimientos generales.

¿Dónde?

En las instalaciones del DIF de Muyuguarda, al sur de la ciudad.

¿Y quién se los aplicó?

Personal del Sindicato, al menos así se identificaron. Muchos están metidos. Algo tendría que decir el líder sindical (Carlos Flores Hernández). Y este señor Sergio Sánchez, de Capital Humano, que firma los supuestos nombramientos que nos dieron, ¿por qué no da la cara? Y si sus firmas son falsas, ¿ya presentó una denuncia?, ¿ya ordenó una investigación o se trata de encubrir?

DIF Capturas de mensajes.

A Carlos lo citaron en el DIF de Iztacalco: “Fui a entregar papeles, y me los recibió una persona de nombre Álvaro Huerta, representante del Sindicato. El mismo José Valdez decía: ´detrás de mi hay gente pesada, el dinero es para repartirlo entre ellos´. Era todo un aparato”…

SECRETOS

Alrededor de las 10 de la noche del 19 de julio pasado José Valdez fue presentado ante el Ministerio Público de la Fiscalía Territorial de Gustavo A. Madero, donde habría más revelaciones en torno a la red.

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