
Muro fronterizo — Habitantes de comunidades de Arizona y cercanas a la frontera con México, denunciaron que el Gobierno de Donald Trump está aferrado en levantar un muro antiinmigrantes en sus terrenos, de los cuales ya han invadido algunas extensiones de sus propiedades con lo que están violando la ley, a la vez que acusan que estas obras les causarían afectaciones, ya que provocarían inundaciones y cambiarán su forma de vivir, por lo que en un abierto desafío expresaron un rotundo ¡No! Al muro que pretenden levantar en la zona.
Habitantes de la comunidad de Presidio, con una población de más de 3,200 habitantes, está desafiando los planes de Trump de levantar un muro fronterizo que podría atravesar un sistema de diques vital para su protección contra inundaciones.
El pasado martes durante una audiencia en un tribunal federal, representantes de este pueblo señalaron que la construcción del muro podría generar inundaciones en la zona y que el gobierno no está respetando la ley al avanzar con el proyecto.
Esta denuncia se presenta en un contexto donde el Departamento de Seguridad Nacional busca completar un plan de 46 mil millones de dólares para construir un muro que se extienda desde el océano Pacífico hasta el Golfo de México.

Los abogados que representan al distrito de desarrollo de Presidio sostienen que Washington está comprometiendo el sistema de diques que protege a la comunidad de inundaciones repentinas, un problema recurrente en Texas. Además, argumentan que el gobierno ha eludido la ley que exige consultar al Cuerpo de Ingenieros del Ejército antes de realizar construcciones en o cerca de los diques.
Por su parte, el gobierno defiende que aún no hay un plan definitivo sobre la ubicación del muro y asegura que tiene la autoridad para eximir regulaciones en su construcción, con el objetivo de reducir a cero los cruces fronterizos diarios.
En la audiencia, un abogado del gobierno afirmó que es prematuro afirmar que el muro propuesto podría dañar a Presidio, ya que la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza aún no ha decidido un plan final.
A la resistencia de esta comunidad texana se han sumado propietarios de tierras, grupos ambientalistas, tribus indígenas como la reserva Tohono O’odham en Arizona, que advierten que la construcción del muro amenaza sitios históricos y su forma de vida.

La reserva indígena Tohono O’odham, con asentamiento entre el sur de Arizona y el norte de Sonora, en México, defendió en días pasados ante un tribunal de Washington, su derecho sobre sus terrenos en Arizona para evitar la construcción del muro fronterizo, autorizado por Trump y que sería adjudicado a contratistas para levantar esa muralla.
El juez Richard León, del Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito de Columbia, escuchó los argumentos de la tribu que alega que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) viola sus derechos como nación indígena, ya que estaría tomando de manera ilegal terrenos que le pertenecen para la edificación del muro.
La reserva indígena comparte unos mil kilómetros de frontera con México y siempre ha expresado su oposición a la construcción de un muro fronterizo, favoreciendo el uso de tecnología para la vigilancia de la zona.
Sobre esta denuncia, Adelita Grijalva, congresista demócrata por Arizona, dijo en días pasados a través de un comunicado que “es ilegal” que el Departamento de Seguridad Nacional altere los límites de la tribu.
“Ya hemos visto las consecuencias devastadoras de cuando esta administración ignora a los gobiernos tribales, como ocurrió con la destrucción del geoglifo de Las Playas Intaglio. Esto no es sólo un daño temporal a la tierra; es la destrucción irreparable de un lugar sagrado vinculado a la historia, la identidad y las prácticas espirituales del pueblo O’odham”, resaltó.
Esta comunidad indígena asegura que por décadas ha trabajado en conjunto con el gobierno federal en materia de seguridad nacional, permitiendo la instalación de barreras vehiculares, sensores, caminos de patrullaje y asistencia a la Patrulla Fronteriza.
La Crónica de Hoy 2026