
Interceptación de comunicaciones electrónicas, rastreo de cargamentos marítimos de drogas, geolocalización de laboratorios clandestinos, recorridos de convoyes de vehículos del narco, así como ubicación de capos con asistencia terrestre, son algunas de las acciones que monitorean agencias de inteligencia de Estados Unidos con apoyo directo de satélites espía, drones y aviones de inteligencia RC-135, como ha hecho con extremistas de Isis y Al Qaeda.
Informes de dependencias estadounidenses como la National Geospatial-Intelligence Agency (Agencia Nacional de Inteligencia Geoespacial), la DEA (Administración de Control de Drogas), la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y el Departamento de Justicia, subrayan que con estricta vigilancia siguen los movimientos de cárteles en México, en especial de aquellos clasificados como terroristas, lo que ha permitido no sólo ubicar e informar al gobierno mexicano sobre localización de narcolaboratorios y recorrido de convoyes del crimen organizado, así como identificar los lugares donde se ocultan jefes de grupos criminales, destacó la cadena NBC News, al resaltar que estas acciones han derivado en la creación de coaliciones militares como la iniciativa Shield of the Americas (Escudo de las Américas).
La DEA resaltó que el sistema de inteligencia aeroespacial ha sido clave en la localización de altos perfiles de capos de la droga mexicanos, lo que ha llevado a su captura, pero el golpe final siempre requiere de inteligencia humana, de traiciones dentro de los mismos cárteles o el seguimiento por tierra de fuerzas de seguridad mexicanas que cuentan con asistencia e información proporcionada por EU.
NBC News refiere que tanto la DEA como el Departamento de Justicia coinciden en que el monitoreo satelital está enfocado más en labores de inteligencia estratégica y logística, y no en una persecución táctica las 24 horas. Sin embargo, la tecnología de los satélites espías han ayudado a delimitar las zonas de movimiento de los cárteles, como en la interceptación de comunicaciones, lo que ha llevado a capturas de algunos líderes como Joaquín El Chapo Guzmán Loera, del Cártel de Sinaloa, y en la caída de Nemesio Oceguera Cervantes, alias El Mencho, exlíder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
El Departamento de Defensa de EU subraya que en el combate a grupos del crimen organizado en México el espionaje e inteligencia satelital y aérea han sido esenciales para mermar las operaciones de estos grupos que han encontrado más dificultad para cruzar sus sustancias ilícitas hacia el vecino país.
Despliegue

El Pentágono, según reportes del medio especializado en ciberseguridad Cibernews, destaca que el seguimiento en los pasos que dan los cárteles mexicanos se sigue con lupa a través de monitoreo de constelaciones de satélites espías bajo responsabilidad de la Agencia Nacional de Inteligencia-Geoespacial, lo que ha facilitado información a grupos en tierra y compartidos con autoridades mexicanas.
El Departamento de Defensa apunta también, según NBC News, que además de los satélites espía, las Fuerzas Armadas estadounidenses han desplegado como parte de esta vigilancia, aeronaves espías cerca de la frontera con México, como aviones U-2 Dragon Lady, aviones de inteligencia RC-135, así como drones autónomos de gran altitud RQ-4 Global Hawk difícil de ser captados por radares y que realizan cientos de misiones de vigilancia en la frontera común para vigilar movimientos del narco.
Sobre este punto, la fuente refiere que los datos recabados por los satélites son procesados por personal especializado de la Fuerza de Tarea Conjunta Interagencial contra Cárteles (JITF-CC), que utiliza metodologías que se utilizaron para combatir a grupos extremistas como el Estado Islámico (Isis) y Al-Qaeda para desmantelar las redes logísticas del narco.
Rastreo

Sobre el desempeño de los satélites espías, Cibernews y el periódico The Washington Post apuntan que la Agencia Nacional de Inteligencia-Geoespacial y contratistas comerciales proveen las imágenes de alta resolución e infrarrojas para identificar formas o siluetas térmicas en zonas serranas o boscosas donde se ubican los narcolaboratorios donde se producen fentanilo y metanfetaminas.
Asimismo, mapean todos los movimientos que de forma cotidiana se llevan a cabo en ranchos, casas de seguridad y rutas terrestres utilizadas por los cárteles y de lo que se informa a autoridades mexicanas.
En lo que respecta a la vigilancia marítima, los reporte satelitales recabados reportan todos los rastreos de embarcaciones y semisumergibles (narcosubmarinos) desde que salen de las costas del Pacífico o el Caribe hacia territorio estadounidense.
Aviones y drones

Medios estadounidenses como la cadena Telemundo apunta, con base en información de la CIA, que debido a que las órbitas satelitales no permiten una mirada fija permanente, El Pentágono y otras agencias de inteligencia han complementado la vigilancia del narco con aeronaves en la frontera común, en coordinación con el Gobierno de México sobre el espacio aéreo nacional.
Al abundar sobre este punto, la fuente refiere que de manera complementaria a los satélites participan también drones MQ-9 Reaper utilizados en misiones prolongadas de vigilancia no armada y con los que se han logrado detectar convoyes del narco, de lo que se avisa con datos visuales a agencias en tierra.
Asimismo, a estos operativos se han sumado aviones de inteligencia electrónica que han incrementaron sus patrullajes en la frontera sur de EU para interceptar radiofrecuencias y señales de comunicación interna de las organizaciones criminales.
Por otra parte, la televisora local KTVU, propiedad de Fox News y que transmite desde San Francisco, California, señala que en las operaciones de Ciberinteligencia e Interceptación de comunicaciones electrónicas del narco, el Comando Antidrogas y agencias aliadas han penetrado en los sistemas de comunicación de los cárteles, como son sus redes de radiocomunicación propias o su mensajería encriptada para cruzar datos de ubicación geográfica con las voces o identidades de objetivos prioritarios.
La CIA también apunta que aunque la tecnología de EU puede ser un vehículo en una brecha remota desde el espacio, la vigilancia por satélite no puede penetrar techos, túneles ni identificar rostros en áreas densamente pobladas, por lo que destaca que el éxito del combate al crimen organizado siempre depende de que la inteligencia humana, o sea los informantes, validen la información antes de poner en marcha cualquier operativo.
Derivado de estas acciones, las Fuerzas Armadas mexicanas especifican las rutas y el espacio aéreo, y el uso de los datos que permite ubicar laboratorios de fentanilo y capturas de líderes prioritarios del narco.
Capturas
Por su parte, la DEA resalta que la tecnología satelital ha sido esencial para unir las piezas que han llevado a capturas de líderes del narco o a su caída, como fue el caso de la caída de Nemesio Oseguera Cervantes «El Mencho», extinto líder del CJNG, quien fue abatido en un operativo de febrero de 2026 en Tapalpa, Jalisco. El monitoreo satelital estadounidense y de agencias aliadas sirvió para rastrear la zona boscosa del complejo turístico, donde la clave principal para su ubicación exacta provino del seguimiento físico y de inteligencia militar central a una de sus parejas sentimentales, quien los condujo sin saberlo hasta su círculo de seguridad, información que fue compartida con la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) y el gabinete de seguridad en México.
La Defensa confirmó que capturas clave en Culiacán, como la de operadores de «Los Chapitos» fueron resultado directo de la información obtenida mediante vuelos conjuntos de reconocimiento de EU y México.
Para llevar a cabo las capturas de jefes del narco, el gobierno de EU depende legalmente de la cooperación estrecha con las Fuerzas Armadas de México, la Defensa y Secretaría de Marina, operando a través de agregados de la DEA, la CIA y el FBI que comparten inteligencia táctica en tiempo real con unidades de élite mexicanas, destacan medios estadounidenses.
Sobre este punto y aunque la legislación de México prohíbe que tropas extranjeras realicen arrestos o participen en combates armados en suelo mexicano, existen excepciones de operaciones conjuntas encubiertas, donde personal estadounidense proporciona apoyo técnico y asesoría directa en el terreno a fuerzas federales mexicanas durante algún operativo, pero sin intervención física.
En el marco de la Estrategia Nacional de Seguridad y las detenciones por delitos de alto impacto que superan los 18,000 detenidos en balances del Gabinete de Seguridad, una parte importante de los objetivos prioritarios involucra cruce de datos con agencias de EU.
Cifras
El Gobierno de México resalta que las operaciones conjuntas contra el narco provienen principalmente de reportes de inteligencia de vuelos coordinados de drones y aeronaves de reconocimiento operados por la CIA.
Hasta mayo de 2026, casi 2 mil 400 laboratorios y áreas de concentración para la producción de drogas sintéticas, principalmente metanfetaminas fueron desmantelados en lo que va de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, algunos con informes de EU, pero la mayoría fue por rastreo de inteligencia de Fuerzas de seguridad mexicanas. Sinaloa encabeza la lista con 2 mil 214 laboratorios clandestinos desmantelados por la Secretaría de la Defensa Nacional.