
Más de 2 mil 500 personas que habitan en comunidades rurales de Chihuahua lograron vencer el rezago educativo gracias al trabajo conjunto de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Agricultura), el programa Sembrando Vida y el Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA), mediante las Comunidades de Aprendizaje Campesino (CAC).
De acuerdo con la dependencia federal, este esfuerzo permitió que sembradoras, sembradores y habitantes de comunidades rurales accedieran a servicios gratuitos de alfabetización y certificación educativa, con el propósito de mejorar sus oportunidades de desarrollo personal, familiar y económico.
Las Comunidades de Aprendizaje Campesino funcionan como espacios donde, además de fortalecer los conocimientos relacionados con la producción agrícola, las personas pueden aprender a leer y escribir o concluir sus estudios de primaria y secundaria. Con ello, se busca reducir las brechas educativas que durante años han afectado a las zonas rurales del estado.
Entre las historias destacadas se encuentra la de Cirila, una joven productora del pueblo originario Ódami, quien logró continuar su formación académica gracias a este programa. Su experiencia refleja el impacto que tiene la educación en la transformación de las comunidades y en la generación de nuevas oportunidades para las familias campesinas.
La Secretaría de Agricultura informó que el convenio de colaboración entre Agricultura, Sembrando Vida y el INEA no solo beneficia a Chihuahua, sino que se ampliará para atender a más de 28 mil sembradoras y sembradores en 24 estados del país, acercando servicios educativos a las comunidades donde opera el programa federal.
Las autoridades señalaron que la alfabetización y la educación representan herramientas fundamentales para fortalecer el desarrollo del campo mexicano, ya que permiten a las y los productores acceder a mejores oportunidades, incrementar sus capacidades y participar de manera más activa en el crecimiento de sus comunidades.
Asimismo, destacaron que las Comunidades de Aprendizaje Campesino se han consolidado como espacios de desarrollo, liderazgo y aprendizaje colectivo, donde las personas comparten experiencias y adquieren conocimientos tanto para mejorar su producción agrícola como para elevar su calidad de vida.