
A un año de asumir la dirección general del Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro, Adrián Rubalcaba Suárez presentó un informe sobre las principales acciones realizadas para mejorar la seguridad, el mantenimiento y la operación de la red, además de exponer los retos que aún enfrenta uno de los sistemas de transporte más importantes del país.
Durante un encuentro con representantes de medios de comunicación, el funcionario explicó que al llegar al cargo encontró diversos problemas que afectaban el funcionamiento del Metro. Entre ellos mencionó el incremento en los delitos, el deterioro de la infraestructura, la falta de mantenimiento, el subejercicio del presupuesto, la escasez de trenes disponibles y las afectaciones provocadas por las lluvias.
Rubalcaba recordó que uno de los primeros compromisos fue reforzar la seguridad tras la ola de denuncias por los llamados “pinchazos”, fenómeno que generó preocupación entre millones de usuarios. También se comprometió a fortalecer el mantenimiento preventivo y correctivo, mejorar los tiempos de traslado, recuperar trenes fuera de servicio y optimizar el uso de los recursos públicos.
Como parte del diagnóstico inicial, explicó que cuando asumió la dirección del Metro se registraban en promedio 4.84 carpetas de investigación diarias por distintos delitos dentro de las instalaciones, además de un importante rezago presupuestal que dificultaba la compra de refacciones indispensables para la operación del sistema.
El director señaló que una de las primeras medidas fue implementar el Operativo Quetzalcóatl, estrategia mediante la cual se reorganizó la vigilancia dentro del Metro, se incrementó la supervisión de policías y se dividió la red en distintos sectores para mejorar la capacidad de respuesta ante cualquier incidente.
Gracias a estas acciones, aseguró que actualmente el promedio de carpetas de investigación disminuyó a 2.84 diarias, lo que representa una reducción cercana al 50 por ciento en robos con y sin violencia. Añadió que la mayoría de los delitos denunciados corresponden a robos sin violencia, principalmente por la pérdida o supuesto robo de credenciales laborales y objetos personales como teléfonos celulares.
Rubalcaba destacó que la incidencia delictiva total dentro del Metro presenta una disminución del 63 por ciento respecto a los registros con los que inició la actual administración. Incluso presumió que durante cuatro meses consecutivos no se registró ninguna carpeta de investigación por robo con violencia dentro de la red, situación que calificó como un logro importante considerando el número de pasajeros que diariamente utilizan este transporte.
El funcionario comparó estos resultados con otros sistemas ferroviarios internacionales. Señaló que mientras el Metro de Londres registra alrededor de 46 a 50 delitos diarios considerando el volumen de pasajeros y el de Nueva York reporta aproximadamente 4.45 delitos al día, el Metro capitalino mantiene un promedio de 2.8 delitos diarios. Aunque reconoció que todavía existen áreas por mejorar, afirmó que las cifras reflejan avances importantes en materia de seguridad.
Otra de las acciones implementadas fue la creación de un equipo especializado de atención al usuario integrado por alrededor de 200 personas distribuidas en todas las estaciones. Este personal brinda orientación, apoyo a visitantes nacionales y extranjeros, asistencia en emergencias y coordinación con Protección Civil y la Secretaría de Seguridad Ciudadana. Además, sus integrantes son bilingües para facilitar la atención durante eventos internacionales como el Mundial de Futbol y la Fórmula 1.
Asimismo, se fortaleció el Centro de Atención Telefónica del Metro y el servicio permanente mediante WhatsApp, herramientas que permiten brindar información en tiempo real y atender situaciones de emergencia, además de impulsar el programa “Salvando Vidas”, enfocado en prevenir suicidios dentro de las instalaciones del sistema. De acuerdo con Rubalcaba, este programa ha despertado el interés de otros metros del mundo que buscan replicarlo.
En materia financiera, el director explicó que una de las principales problemáticas era el subejercicio presupuestal, situación que impedía adquirir oportunamente refacciones y equipo especializado. Para corregir esta situación se creó un comité revisor integrado por representantes de todas las áreas operativas y del sindicato, encargado de analizar y autorizar cada compra con base en las necesidades reales del sistema.
Según detalló, cuando recibió la administración el Metro acumulaba un subejercicio superior a los cuatro mil millones de pesos; sin embargo, al cierre del ejercicio esa cifra se redujo a poco más de 500 millones, mientras que este año el presupuesto registra un avance superior al 50 por ciento de ejecución, además de recursos adicionales destinados a proyectos estratégicos como la rehabilitación de la Línea 3.
Uno de los resultados que consideró más relevantes fue la recuperación de 22 trenes que estaban fuera de servicio o destinados a chatarrización debido a la falta de refacciones. Explicó que la reincorporación de estas unidades evitó realizar compras millonarias y permitió incrementar el número de trenes disponibles en líneas como la 2, 7, 8 y B, reduciendo los tiempos de espera para los usuarios y mejorando la continuidad del servicio.
En cuanto a la confiabilidad de los trenes, Rubalcaba explicó que también se emprendió un programa para disminuir las fallas mecánicas y eléctricas que obligaban a retirar unidades del servicio. Señaló que se fortalecieron los trabajos de mantenimiento en sistemas de tracción, frenado, puertas y componentes eléctricos, lo que ha permitido que los trenes permanezcan más tiempo en circulación y que las interrupciones sean menos frecuentes. Además, destacó que la coordinación con el sindicato ha sido fundamental para responder de manera más rápida cuando se presenta alguna avería.
Otro de los retos fue atender las afectaciones ocasionadas por las lluvias, principalmente en la Línea A, donde históricamente se presentan inundaciones debido a las condiciones del terreno en el municipio de La Paz. Para hacer frente a este problema, el Metro adquirió nuevas motobombas de hasta 50 caballos de fuerza, instaló equipos auxiliares de bombeo y construye un brocal que permitirá desalojar el agua con mayor rapidez hacia zonas menos vulnerables.
El funcionario explicó que gracias a estas acciones los tiempos de respuesta mejoraron de manera considerable. Como ejemplo, recordó que durante las lluvias registradas en septiembre del año pasado se necesitaron más de 24 horas continuas para retirar el agua acumulada. En contraste, durante una tormenta registrada este año, con un volumen de agua incluso mayor, fue posible restablecer el servicio en aproximadamente siete horas, reduciendo en 17 horas el tiempo de afectación para los usuarios.
Respecto a las filtraciones que se presentan en distintas estaciones, reconoció que se trata de un problema permanente debido a la antigüedad de la infraestructura y a las condiciones del subsuelo de la capital. No obstante, aseguró que el 95 por ciento de los reportes ya fueron atendidos mediante la aplicación de inyecciones de poliuretano para sellar las grietas, mientras que el resto corresponde a obras mayores que requieren reconstrucción de pavimento o concreto hidráulico.
En materia de mantenimiento de instalaciones, informó que el funcionamiento de las escaleras eléctricas pasó del 82 al 96 por ciento. Para lograrlo se estableció un programa permanente de supervisión nocturna, se capacitó a policías para reactivar equipos detenidos por falsas emergencias, se adquirieron refacciones críticas y se implementó un sistema electrónico que permite monitorear en tiempo real el estado de cada escalera. También se colocaron códigos QR para que los usuarios puedan reportar fallas directamente al Metro.
El director agregó que también se modernizaron diversos sistemas eléctricos mediante la instalación de nuevos aisladores, cableado, tarjetas electrónicas y equipos UPS en estaciones estratégicas. Estas acciones permitieron reducir el tiempo de respuesta ante fallas eléctricas de 180 a solo 30 minutos, además de evitar interrupciones importantes durante eventos masivos como el Mundial de Futbol.
Entre las obras más relevantes mencionó la renovación de la vía de enlace entre las líneas 5 y B, así como la remodelación de 19 estaciones. Asimismo, hizo un llamado a los usuarios para evitar arrojar objetos a las vías, ya que durante el último año se registraron miles de incidentes provocados por la caída de teléfonos celulares, audífonos, carteras, paraguas y otros artículos personales, lo que obliga a suspender temporalmente la circulación de trenes.
Rubalcaba también destacó el reordenamiento del comercio informal dentro del Metro. Indicó que fueron retirados locales y puestos irregulares en distintas líneas, especialmente en estaciones ubicadas en el Estado de México como Ciudad Azteca. Explicó que estas acciones mejoraron la movilidad de los usuarios, facilitaron las labores de Protección Civil y fortalecieron la coordinación con autoridades estatales y municipales para mantener los espacios libres de obstáculos.
Durante la sesión de preguntas y respuestas, el director confirmó que el incendio registrado en el taller de Ticomán fue ocasionado por una falla eléctrica derivada de filtraciones de agua. Señaló que el punto afectado ya fue reparado y que se mantienen revisiones permanentes para prevenir nuevos incidentes, aunque reconoció que la antigüedad del sistema eléctrico obliga a realizar un monitoreo constante.
Asimismo, adelantó que continúan los preparativos para la modernización de la Línea 3, proyecto que dependerá del esquema de financiamiento que defina el Gobierno de la Ciudad de México. También explicó que sigue vigente la propuesta para elevar un tramo de la Línea A con recursos federales, con el objetivo de disminuir las inundaciones que cada temporada de lluvias afectan esa ruta.
Entre los proyectos tecnológicos, anunció la instalación de cámaras térmicas en estaciones de alta demanda como Auditorio, Tasqueña, Universidad, Pantitlán y Cuatro Caminos. Estas cámaras permitirán que los usuarios consulten, en tiempo real y a través de la página oficial del Metro, el nivel de saturación de las estaciones mediante mapas de calor, sin mostrar la identidad de las personas para proteger su privacidad.
Finalmente, Rubalcaba informó que continúa el proceso de arbitraje internacional con la empresa china CRRC por la adquisición de trenes, al tiempo que aseguró que el Metro cuenta con elementos jurídicos sólidos para defender los intereses del organismo. Reiteró que el objetivo principal de la administración es seguir fortaleciendo el mantenimiento, modernizar la infraestructura y ofrecer un servicio más seguro, eficiente y confiable para los millones de personas que diariamente utilizan este sistema de transporte.