
Las denuncias de madres y padres de familia contra las presuntas novatadas aplicadas a estudiantes de nuevo ingreso en la Escuela Normal Rural Mactumactzá ya provocaron la intervención de la Fiscalía General del Estado de Chiapas.
La institución confirmó el inicio de las investigaciones después de que familiares acusaran que varios jóvenes fueron víctimas de agresiones físicas y psicológicas durante el proceso de inducción al ciclo escolar 2026-2027.
El fiscal general, Jorge Luis Llaven Abarca, informó que la Fiscalía de Distrito Metropolitano, junto con un grupo especializado, lleva a cabo las diligencias para integrar las carpetas de investigación y determinar posibles responsabilidades.
El funcionario aseguró que los hechos denunciados no quedarán impunes y que cualquier persona involucrada enfrentará las acciones legales correspondientes.
¿Qué pasó en la normal de Chiapas? Así son las novatadas
El reclamo de las familias tomó fuerza después de que una alumna fuera trasladada de emergencia a un hospital tras sufrir un cuadro de deshidratación y agotamiento extremo durante sus primeros días en la institución. Los manifestantes sostuvieron que alrededor de 20 estudiantes presentaron problemas de salud relacionados con las actividades a las que fueron sometidos.
José Núñez Díaz, quien habló en representación de un grupo de padres de familia, afirmó que las condiciones vividas por los alumnos provocaron que al menos 70 jóvenes aceptados decidieran abandonar la Normal Rural para evitar continuar expuestos a los presuntos abusos.
Durante la manifestación, el padre aseguró que las prácticas de bienvenida dejaron de ser un mecanismo de integración para convertirse en actos que, a su juicio, pusieron en riesgo la vida de los estudiantes.
Los testimonios difundidos por los tutores marcan un escenario en el que los alumnos permanecen prácticamente incomunicados con el exterior. Según las denuncias, al ingresar al plantel deben entregar sus teléfonos celulares y únicamente pueden establecer contacto con sus familiares durante lapsos muy breves y bajo supervisión.
Los padres también señalaron que el acceso visual al interior de la escuela fue bloqueado mediante grandes plásticos colocados alrededor del perímetro. Explicaron que ese material fue solicitado previamente con el argumento de que sería utilizado en actividades agrícolas, aunque finalmente habría servido para impedir que desde el exterior pudiera observarse lo que ocurría dentro del internado.
A ese panorama sumaron restricciones para acudir a los sanitarios, limitaciones en el acceso al agua y a los alimentos, además de jornadas con pocas horas de descanso, condiciones que, afirmaron, deterioraron rápidamente el estado físico de varios alumnos.
Castigos físicos y trabajos extenuantes en la Normal Rural Mactumactzá de Chiapas
Las acusaciones incluyen una serie de actividades disciplinarias que, de acuerdo con los familiares, excedieron cualquier práctica de adaptación escolar.
Los padres afirmaron que algunos estudiantes fueron obligados a desplazarse sobre superficies con grava, realizar ejercicios físicos de alta intensidad y sostener recipientes calientes durante varios minutos. También denunciaron que eran forzados a ingerir café hirviendo en un tiempo reducido y a cumplir largas jornadas de trabajo bajo el sol.
Según los testimonios, esas actividades derivaron en desmayos, convulsiones, fracturas e insolación entre algunos alumnos.
José Núñez relató que su hija sufrió agresiones físicas y emocionales y aseguró que, cuando comenzó a presentar un fuerte deterioro en su estado de salud, fue abandonada en el parque central de Tuxtla Gutiérrez, donde recibió ayuda de personas que transitaban por el lugar.
El representante de los padres también expresó preocupación por una prueba que, según la información recibida de los propios estudiantes, consistiría en sumergir a los jóvenes en albercas como parte del proceso de ingreso, situación que consideran representa un riesgo para su integridad.
¿Qué pasará con la Normal Rural Mactumactzá en Chiapas?
Los manifestantes advirtieron que una parte importante de los alumnos proviene de comunidades indígenas, condición que dificulta que algunos puedan solicitar ayuda o regresar por cuenta propia a sus lugares de origen. Esa situación, afirmaron, provoca que varios permanezcan en la escuela pese a las presuntas agresiones.
Las familias aclararon que su exigencia no busca el cierre de la Normal Rural Mactumactzá. Entre sus solicitudes plantearon la revisión del sistema de internado, la destitución del comité estudiantil, la posibilidad de trasladar a los alumnos a otras escuelas normales y el respeto a los lugares obtenidos mediante el examen de admisión para quienes decidan continuar sus estudios desde el albergue externo.
Mientras la Fiscalía desarrolla las investigaciones, los tutores insistieron en que la prioridad es garantizar la seguridad de los estudiantes que permanecen en el plantel y esclarecer las denuncias sobre las presuntas agresiones registradas durante el proceso de incorporación.