
El fisicoculturista identificado como Ángel “N” fue detenido en San Pedro Cholula, Puebla, luego de ser señalado como el presunto responsable de la muerte de sus padres y de causar heridas graves a su hermano menor durante una agresión ocurrida dentro de la vivienda.
🚨 Identifican como Ángel N., fisicoculturista, al presunto parricida de Momoxpan; este fue el último mensaje que difundió en redes sociales antes de asesinar a sus padres y herir a su hermano menor de edad. #Puebla #SanPedroCholula #Parricidio pic.twitter.com/sXuGiCzGzT
— Gremio 51 (@gremio_51) July 27, 2026
Elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana acudieron al domicilio, ubicado en la junta auxiliar de Santiago Momoxpan, donde localizaron sin vida a una mujer de 54 años y a un hombre de 70. Una tercera víctima, menor de edad, fue encontrada con lesiones de gravedad y requirió atención hospitalaria.
Tras el ataque trascendió que el fisicoculturista habría relacionado el ataque con sus creencias religiosas al asegurar ante las autoridades que había actuado porque “Dios lo escogió”.
¿Quién es Ángel N, detenido por el doble homicidio?
Ángel “N” se dedicaba al fisicoculturismo y al entrenamiento físico, actividades que mostraba constantemente a través de sus redes sociales. Sin embargo, junto con el contenido relacionado con el ejercicio también publicaba mensajes en los que hablaba sobre Dios, Jesucristo y sus creencias religiosas.
Una de sus últimas grabaciones comenzó a circular después del crimen debido a las declaraciones que realizó frente a la cámara.
“A las personas que de verdad crean en mí y crean en Jesucristo, pueden venir aquí a mi casa a tocar”, dijo.
En el resto del video sostuvo que Cristo no solamente proporcionaba “alimento espiritual”, sino también comida y casas.
Su último video antes del ataque
La grabación adquirió relevancia después de conocerse el doble homicidio, pues forma parte de las publicaciones realizadas por Ángel “N” antes de ser detenido.
En el material también pidió que no le enviaran comida y llamó a las personas que compartieran sus creencias a preguntar dónde podían vivir.
Los mensajes religiosos formaban parte del contenido que había comenzado a difundir en sus perfiles, donde anteriormente predominaban publicaciones relacionadas con su actividad física.
Las autoridades mantienen abierta la investigación para establecer cómo ocurrió la agresión, esclarecer el motivo y definir la situación jurídica de Ángel “N”.