
Senadores y diputados de todos los partidos llamaron a la UNAM a esclarecer con rapidez las presuntas irregularidades detectadas en el examen de ingreso a licenciatura a fin de preservar su prestigio y garantizar la certeza a los cientos de jóvenes que participaron en el proceso.
Aunque con matices distintos, coordinadores parlamentarios y dirigentes legislativos coincidieron en que corresponde a la propia universidad resolver el caso en ejercicio de su autonomía, pero también exigieron que la investigación llegue al fondo y se deslinden responsabilidades si existieron fallas técnicas, actos de corrupción o mecanismos de fraude.
El vocero de la bancada en San Lázaro, Arturo Ávila, recalcó que la investigación debe ofrecer todas las garantías a los futuros estudiantes de que los procesos de admisión se realizan sin instrumentos fraudulentos, venta de exámenes o cualquier otro mecanismo que vulnere la equidad.
Asimismo pidió no descartar una eventual repetición del examen pues podría ser una de las alternativas, dependiendo de las conclusiones del comité técnico.
“Creo que hay que darle todas las garantías a los futuros estudiantes, a la comunidad estudiantil de que estas pruebas son pruebas que no se llevan a cabo a través de instrumentos fraudulentos, que no se llevan a cabo con venta de exámenes y que verdaderamente logren garantizar la transparencia en los procesos. Mi recomendación es que se tiene que llegar al fondo del asunto”, aseveró
Por su parte, el coordinador del PT en la Cámara de Diputados, Reginaldo Sandoval, afirmó que resulta “inaudito” que una institución con el reconocimiento nacional e internacional de la UNAM enfrente una situación de esta naturaleza.
Advirtió que el aspecto más delicado sería descubrir posibles actos de corrupción relacionados con la contratación de la empresa encargada del proceso de evaluación, pues ello colocaría el caso en una dimensión mucho más grave.
“Pues ponerse las pilas la universidad y avanzar porque es de las universidades, yo creo que la más reconocida de México y una de las más reconocidas del mundo y que le pase eso, no puede ser. Que no tenga capacidad de ponerse las pilas en el tema. Yo ahí lo más delicado y peligroso que observaría sería que vía la contratación de la empresa hubiera cosas de corrupción y esas cosas. Ahí debe de cuidar eso porque si salta eso, entonces estaremos en otra circunstancia”, apuntó.
También sostuvo que la universidad debe reaccionar con rapidez para corregir las fallas y recordó que cada año alrededor de 160 mil jóvenes buscan ingresar a la institución, mientras únicamente son aceptados entre 22 mil y 23 mil aspirantes, por lo que cualquier irregularidad genera incertidumbre entre miles de familias.
El coordinador del PRI en la Cámara de Diputados, Rubén Moreira, evitó intervenir en las decisiones que deberá tomar la institución y sostuvo que el asunto corresponde exclusivamente a la comunidad universitaria.
“Eso lo tienen que decidir los universitarios, hay que respetar su autonomía y yo espero que lo hagan pronto”, expresó.
El coordinador de Morena, Ignacio Mier, también evitó pronunciarse sobre las medidas específicas que debe adoptar la universidad y reiteró que el proceso debe resolverse dentro del marco de la autonomía universitaria.
Recordó que las autoridades universitarias ya anunciaron la integración de una comisión encargada de revisar las irregularidades detectadas y expresó su confianza en que se encuentre una solución que permita restablecer la normalidad en el proceso educativo y preservar la estabilidad de la máxima casa de estudios del país.