
De acuerdo con Comité Organizador del Mundial en Guadalajara, Jalisco, los problemas de host, chefs, meseros y demás personal de apoyo que denunció el incumplimiento de pagos por su trabajo no estuvieron en la Última Milla, bajo responsabilidad del comité, sino en la zona que FIFA en los estadios mismos y que opera directamente el organismo internacional del futbol.
Cabe recordar que la FIFA exigió que esa área estuviera completamente bajo su control, lo que generó problemas con los dueños de Palcos en el Estadio de la Ciudad de México, toda vez que exigían usar su propiedad, quienes buscan hacer uso comercial de sus espacios. De igual forma, la FIFA estableció restricciones para el ingreso de alimentos y bebidas con el fin de que la operación comercial dentro de las sedes estuviera bajo su control. Fue de esa operación de hospitality que, según los testimonios recabados por La Crónica de Hoy, empresas como Premier Staff realizaron reclutamiento de personal.

La última milla y el estadio FIFA
La Última Milla, tanto en Guadalajara como en Ciudad de México, estuvieron bajo el control de comités locales (ligados a los gobiernos estatales) y allí no se presentaron problema de impago a empleados, todos los casos que Crónica dio a conocer en los últimos días se refieren a trabajos desempeñados en el área que FIFA exigió como de su operación exclusiva.
Alejandro Reyes, responsable de prensa del Comité Organizador de Guadalajara, ratifica que en la Última Milla del Akron, bajo control del comité, se trabajó sobre todo con “ejércitos de voluntarios”.
Todas las actividades en aquella ciudad que estaban en el largo camino que debía hacerse a pie antes de entrar en el Aikron se organizó a partir de esto y de algunas contribuciones (actividades extras, música) de patrocinadores, así que en esa Milla no hay reportes de incumplimiento de pago a empleados.
En el estadio, zona cuya operación correspondió a la FIFA, los problemas continúan. Los trabajadores entrevistados por este diario identifican a Premier Staff como la empresa que los contrató y a Potel et Chabot como una de las compañías que participó en la capacitación y coordinación de las labores de hospitality. Las víctimas de los presuntos incumplimientos laborales señalaron que algunas de las empresas involucradas comenzaron a realizar depósitos parciales tras la difusión pública del caso; sin embargo, aseguraron que la mayoría sigue sin recibir el pago completo.