
El Congreso de la Ciudad de México aprobó un punto de acuerdo en el que se exhorta a la Secretaría de Educación Publica (SEP) a que valore la implementación de un Acuerdo Educativo Nacional para regular el uso de estos dispositivos debido a que se han convertido en distractores para los estudiantes dentro de las escuelas y un medio que podría convertirlos en víctimas de delitos.
De acuerdo con estimaciones sobre los derechos de la infancia en México, el 67.7 por ciento de las niñas y los niños de entre seis y 11 años de edad ya utilizan un teléfono celular, mientras que el porcentaje asciende a 92.2 por ciento en las y los adolescentes de 12 a 17 años.
Lo anterior, refleja la creciente presencia de estos dispositivos en la vida cotidiana de la población estudiantil, el legislador proponente de la iniciativa, Pablo Trejo, del PRD, señaló que varias naciones ya han implementado políticas públicas para regular el uso de los celulares y otros dispositivos móviles dentro de las escuelas con resultados positivos.
El legislador detalló que el documento solicitado deberá contemplar medidas y acciones que regulen la utilización de los teléfonos móviles, herramientas de inteligencia artificial (IA) y redes sociales en planteles educativos dentro de la jornada escolar.
“La evidencia nos muestra una realidad preocupante. Como bien lo han señalado los especialistas, el uso sin restricciones de estos dispositivos afecta directamente la concentración, el rendimiento académico y la convivencia escolar, exponiendo además a nuestro alumnado a graves riesgos propios del entorno digital, como el ciberacoso, el grooming y el sexting”, precisó el legislador al exponer su propuesta.
Trejo advirtió que uno de los desafíos más grandes que enfrenta actualmente la sociedad es el impacto de la era digital en niñas, niños y adolescentes dentro de los salones de clases.
Derivado de ello, consideró como una prioridad el diseño de medidas que fomenten el uso responsable de las tecnologías digitales dentro de las escuelas y que se privilegie el aprendizaje, la concentración y el desarrollo integral los menores de edad.
“La tecnología, los dispositivos móviles y las redes sociales han transformado radicalmente nuestra forma de comunicarnos y acceder a la información. Sin embargo, su uso constante y no regulado en los planteles educativos se ha convertido en un severo factor de distracción”.
Programas exitosos en otras naciones
El diputado dio a conocer que en Países Bajos, tras limitar su uso para reducir distracciones, tres cuartas partes de las escuelas secundarias evaluadas reportaron una mejora significativa en la concentración de los estudiantes.
“Mirar las experiencias internacionales resulta indispensable para dimensionar la magnitud y la urgencia de este desafío”, puntualizó el perredista.
En ese contexto, recordó que este tema ha cobrado relevancia en la agenda nacional y que incluso la presidenta Claudia Sheinbaum manifestó recientemente la necesidad de abrir un debate sobre la regulación del uso de teléfonos celulares en los menores durante su estancia en las escuelas.