
En la tercera conferencia mañanera dedicada a debatir e informar sobre el impacto del uso de dispositivos tecnológicos y de plataformas digitales en menores de edad con el fin de llegar a un consenso sobre su regulación a nivel nacional, los especialistas Jonathan Haidt —autor de La Generación Ansiosa, libro que documenta los numerosos efectos nocivos que los teléfonos inteligentes y las redes sociales han tenido en los niños y jóvenes— y Arturo Béjar —ingeniero en Meta, experto en diseño de sistemas de protección de usuarios— presentaron sus opiniones y propuestas para que México se acerque a un modelo de política que proteja a los más pequeños, que son quienes quedan más expuestos a los daños causados por estos sistemas.
Jonathan Haidt realizó un llamado directo a la Presidenta para implementar medidas urgentes que protejan a las infancias en México de los daños observados que son causados por la tecnología.
Durante su intervención, Haidt propuso prohibir por completo el uso de teléfonos inteligentes en el tiempo de toda la jornada escolar y establecer los 16 años como la edad mínima para poder abrir cuentas de redes sociales.
El especialista señaló que los algoritmos en plataformas digitales fueron implementados por las empresas tecnológicas con la finalidad de crear adicciones a las que los menores, a quienes se creía que “eran nativos digitales”, fueran más susceptibles a daños como depresión y ansiedad crónica, trastornos alimentarios, adicciones, menor capacidad de atención y, por lo tanto, menor rendimiento académico, generando así una crisis global.
Como ejemplo de la eficacia de las medidas en la restricción de pantallas, observadas en otros países, Jonathan Haidt destacó los casos de Australia e Indonesia que ya han restringido el acceso a menores de 16 años; igualmente, es una medida que ya se adoptó en 25 estados de Estados Unidos donde se han observado “resultados espectaculares”.
“Presidenta Shainbaum, usted ya ha dado ese primer paso al consultar a maestros, padres, niños y otras partes interesadas. Siga adelante. Mi equipo está aquí para ayudarle”, subrayó.
Por su parte, Arturo Béjar explicó que los contenidos en redes sociales a los que están expuestos los menores de edad, están compuestos esencialmente por dos componentes: capturar la atención el mayor tiempo posible, produciendo un uso compulsivo, y generar conexiones con desconocidos, problemas que son negados por las industrias que manejan estos fenómenos.
Destacó que el gobierno tiene la responsabilidad de proteger a los menores en estas situaciones implementando regulaciones, ya que las empresas utilizan el argumento de que “se trata de una selección personal” para evadir su responsabilidad en el uso de las plataformas.
Detalló que, esencialmente, hay seis elementos de diseño técnico que se combinan para anular la capacidad de autocontrol en los jóvenes:
- El scroll infinito
- La reproducción automática
- Algoritmos de recomendación
- Notificaciones constantes
- Métricas de popularidad
- Presión social