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Crónica acompañó a elementos del Ejército mexicano destinados a la capital sinaloense en su esfuerzo por fortalecer las condiciones de seguridad y contribuir al bienestar de la población; la misión: garantizar el normal desarrollo de la vida civil y económica

Nuevo despliegue en Culiacán; Defensa muestra músculo y capacidad logística

Despliegue en Culiacán (Iván Guevara Ramírez)

Sinaloa, estado granero y meca ganadera de México, se ha convertido en el receptáculo de constantes oleadas de efectivos de seguridad, pertenecientes a la Secretaría de la Defensa Nacional, que relevan a los elementos desplegados, en espacio de algunos meses, para coadyuvar en las tareas de mantenimiento de la paz y la seguridad pública en el estado. En fechas recientes, el titular del Gabinete de Seguridad federal, Omar García Harfuch, informó que por Sinaloa han pasado ya cerca de 15 mil elementos de las fuerzas armadas desde que comenzó este renovado esfuerzo.

En este contexto, Crónica acompañó el despliegue operativo de efectivos del Ejército mexicano, siendo capaces de constatar el enorme aparato logístico que les reviste, las condiciones de estos desplegados de fuerza y presencia, y la importante labor en la que se embarcan los soldados en beneficio de la población civil.

El arribo

El personal militar que arriba a Sinaloa, como apoyo a los efectivos que de forma permanente trabajan en la entidad, puede emerger de cualquier rincón de México, lo mismo han sido destinados batallones y armas procedentes de los valles de Oaxaca, que de la suriana Chiapas o la desértica Baja California, pero más allá de su origen la eficaz y pronta movilidad de cientos de soldados es el tema central.

La perenne incorporación de nuevos elementos en Culicán, ya sea que lleguen estos vía terrestre o aérea, exige al mando militar una organización definida y esquematizada, pero maleable, en la que se pretende cubrir cada sector (la capital sinaloense ha sido divida en cuatro), una división en la que toda unidad que ha puesto las botas sobre el terreno será responsable de salvaguardar y atender un área específica. De ahí que tal desdoble de fuerza y recursos, allende el número de efectivos, comprenda la coordinación de decenas de vehículos, el establecimiento de robustos sistemas de comunicación interna y con autoridades locales, servicios de sanidad militar, abastecimiento y alimentación, así como el mantenimiento de todos aquellos medios técnicos que han sido puestos a su disposición para alcanzar el objetivo trazado que, a saber, ostenta siempre tres principios fundamentales: Cumplir la misión, garantizar el máximo bienestar del personal y mantener en buen estado los recursos que provee la nación.

Tras ser movilizadas, por tierra o por aire desde sus instalaciones de origen, los soldados tienen como primer destino, tras haber dado parte los Oficiales a Jefes o Generales sobre la ocurrencia de novedades durante el trayecto, el Cuartel General de la 9/a Zona Militar. Luego de un breve tránsito por tierra, en el que el convoy es tutelado por un blindado insignia, como el Ocelot o el SandCat, es en el interior de estas instalaciones, fortín de la guarnición castrense en la ciudad capital, donde se expone a los recién llegados el cúmulo de actividades y tareas de seguridad que habrán de cumplimentar, siempre, recalcan los mandos, en favor de la sociedad civil, con orden y amplio sentido de responsabilidad.

Despliegue en Culiacán (Iván Guevara Ramírez)

El elemento humano

Principio toral de la Secretaría de la Defensa Nacional: las tropas son de vital importancia, “el bienestar de las mujeres y los hombres desplegados constituye un componente esencial para el cumplimiento de sus responsabilidades”, subraya el General Brigadier Estado Mayor, Efren Vázquez Olvera. Una frase que adquiere relevancia efectiva en lo tocante al alojamiento y descanso del personal.

Es en aras de alcanzar los objetivos de la misión, y asegurar en ello que el grey del soldado vea satisfechas sus necesidades de alimentación, hidratación, descanso, higiene, atención médica y mantenimiento de su equipo, que la sapiencia militar selecciona espacios, castrenses o de uso civil, para alojar a las tropas en función de la cantidad de elementos, la duración de la misión, su mejor ubicación, la seguridad, servicios disponibles y la capacidad que provee el emplazamiento para facilitar una rápida reacción del personal ante cualquier emergencia en su sector. En este axioma, se establece también que la experiencia de los mandos y el adiestramiento de las tropas deben, en mancuerna con la comunicación permanente entre unidades, fortalecer la actuación conjunta y mantener despliegues alineados con las necesidades operativas.

La presencia en la entidad es crucial para garantizar la tranquilidad de la ciudadanía, lo mismo la velocidad y la proximidad a las áreas de interés, por ello existe un tipo de alojamiento temporal al que las tropas llaman vivac. Sin descuidar la seguridad, el descanso, ni la alimentación de los soldados, todo lo realizado en este sentido es tan eficaz que hace posible que estos soldados mantengan tiempos de respuesta que oscilan entre los dos y siete minutos al hallarse en medio de zonas que precisan de atención prioritaria, de ahí que campamentos temporales, deben moverse constantemente en asignaciones cuya periodicidad es, igualmente, corta.

Lo anterior repercute en la tranquilidad del lugar. Heinrich Valle, Teniente Coronel de Arma Blindada y segundo comandante de cien elementos del 8/o Regimiento mecanizado con sede en Almoloya de Juárez, Estado de México, explica: “El contacto con los civiles es muy estrecho, ello les permite vernos, ver nuestras actividades y rutinas. Les permite sentirse tranquilos para venir y hacer deporte, jugar, estar con sus familias…”

Todo está planeado

Diario, a primera hora, ocurre en las entrañas de la 9/a Zona Militar una reunión entre los comandantes de sector y subsectores en la que se evalúa, de forma conjunta, todo lo acontecido en las 24 horas previas a la sesión, y aunque en la sala penden mapas de la capital estatal y se proyecta un amplio trazo esquematizado y multicapa de Culiacán, con varios polígonos jurisdicciones, la discusión no se limita a esta ciudad, sino que mediante enlaces virtuales se reciben y revisan informes de comandantes situados en otras áreas de Sinaloa, tales como Mazatlán o Mochis. Nada debe escapar de estos exégetas militares que revisan a detalle las incidencias, novedades y acciones del día previo, para así planear y proyectar las 24 horas que habrán de seguir. Se trata de un examen diario concebido para maximizar la coordinaciones entre jefes sectoriales y las unidades en el terreno, con miras a controlar lo programado, prever potenciales escenarios, ya sea en materia de seguridad o auxilio a la población, y mantener en sintonía y provisto de información completa y acertada al comandante de la Novena. A saber, y para esquematizar de mejor manera, el General Brigadier Estado Mayor, Efren Vázquez Olvera, quien antes relatara los principios rectores de todo despliegue militar, se desempeña actualmente y de forma temporal, como el Comandante del Agrupamiento Este en la ciudad de Culiacán, otros tres generales como él tienen a su cargo el resto de los sectores, son en total cuatro generales brigadieres que dirigen, supervisan y procuran las actividades de decenas de unidades más que operan en la capital estatal. Tal es el grado de atención que se dedica.

Despliegue en Culiacán (Iván Guevara Ramírez)

presencia

Todo el entramando logístico, técnico y estratégico descrito permite que Culiacán goce, al día de hoy, de una fuerte presencia, y sin embargo amable y sutil, de cientos de elementos profesionales y en constante adiestramiento que vigilan de forma perenne el normal desarrollo de las dinámicas sociales en la ciudad, el tránsito se desenvuelve de forma habitual, las plazas, templos, restaurantes y comercios se avivan al rendirse el inclemente sol y patrullas de elementos del Ejército y Guardia Nacional asoman entre ventanas que no superan los tres minutos, los avistamientos del personal empecherado y bien equipado a bordo de las pick-ups de doble cabina (que ostentan los números de denuncia anónima en contra de la extorsión, homicidio o presencia de personas armadas), los férreos Ocelot y SandCat, o bien, a pie en las zonas de atención prioritaria, se conjugan sin torpeza, sorpresa ni alarma entre los sinaloenses que trabajan día con día en aras del progreso económico y la paz su ciudad.

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