
A unas semanas de que Estados Unidos reinicie de manera escalonada la importación de ganado mexicano, los ganaderos de Chihuahua esperan que la medida permita aliviar la crisis que enfrenta el sector pecuario, afectado por la sequía, las restricciones comerciales y la propagación del gusano barrenador.
La entidad busca cumplir con los protocolos sanitarios exigidos por las autoridades de ese país para concretar la reapertura prevista a partir de finales de este mes.
El presidente de la Asociación Ganadera Local de Práxedis G. Guerrero, Alfredo Rodela, informó que existe coordinación entre productores, asociaciones ganaderas y los gobiernos estatal y federal para atender los requisitos sanitarios y recuperar el acceso al mercado estadounidense.
El cierre de la frontera se encuentra vigente desde noviembre de 2024, debido la detección del primer caso de gusano barrenador, la cual provocó severas afectaciones económicas. Aunque las exportaciones se restablecieron brevemente durante 2025, posteriormente fueron suspendidas nuevamente, lo que impactó a miles de ganaderos.
Rodela indicó que esta situación coincidió con un periodo prolongado de sequía que redujo cerca de 50 por ciento el hato ganadero en Chihuahua, mientras que la caída en el precio del ganado agravó las pérdidas para los productores.
Ante la imposibilidad de exportar, varios ganaderos mantuvieron durante varios meses animales que normalmente habrían sido vendidos al mercado estadounidense, lo que incrementó los costos de alimentación y mantenimiento.
Como parte de la estrategia para evitar nuevos cierres, el sector ha reforzado las acciones de prevención contra el gusano barrenador, una plaga que afecta al ganado, otras especies domésticas e incluso puede representar un riesgo para la salud humana. Entre las medidas adoptadas se encuentra reducir prácticas que generen heridas en los animales y promover el reporte inmediato de casos sospechosos ante las autoridades sanitarias.
Actualmente, Baja California, Baja California Sur, Sonora y Sinaloa son las únicas entidades del país reconocidas como libres del gusano barrenador. Hasta finales de julio, las autoridades mantenían el registro de mil 826 casos activos de la plaga en territorio nacional.
Estados Unidos informó que la reapertura iniciará el 24 de agosto por el puerto de Douglas, Arizona, y seguirá de forma gradual en otros cruces fronterizos, entre ellos Santa Teresa, Nuevo México.
Para los productores de Chihuahua, la reanudación de las exportaciones significa la posibilidad de recuperar la rentabilidad del sector, ya que el precio del ganado destinado al mercado estadounidense puede duplicar el obtenido en el mercado nacional.
De acuerdo con estimaciones de la industria ganadera mexicana, las restricciones fronterizas y las medidas sanitarias han generado pérdidas superiores a los 2 mil millones de dólares. El sector considera que la continuidad de las exportaciones dependerá de mantener bajo control la propagación del gusano barrenador.
Con información de EFE
La Crónica de Hoy 2026