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Esta unidad de armas domina el cielo sobre el estado norteño y representa el paroxismo de la integración entre las fuerzas que actúan en este territorio

La Fuerza Aérea en Sinaloa, el grado máximo de integración aire-tierra en favor de la seguridad y la atención a emergencias

Sinaloa exige a las tripulaciones aéreas de la Secretaría de la Defensa Nacional mantenerse en constante estado de alerta ante probables situaciones de emergencia que precisen de una evacuación rápida, certera y limpia, del personal militar quelo requiera (Iván Guevara Ramírez/Iván Guevara Ramírez)

“No podemos convertirnos en una incidencia más”, la frase que lleva tatuada el Escuadrón Aéreo 107, acantonado en la 9/a Zona Aérea Militar, en Sinaloa. Próxima al Aeropuerto Internacional de Culiacán, esta unidad de armas domina el cielo sobre el estado norteño y representa el paroxismo de la integración entre las fuerzas de tierra y aire que actúan en este territorio.

SIEMPRE LISTOS

Las evacuaciones aeromédicas forman parte de una misión permanente de la Secretaría de la Defensa Nacional y no se limita únicamente al ámbito militar (Iván Guevara Ramírez/Iván Guevara Ramírez)

Sinaloa, tierra árida, agreste y cuna de múltiples comunidades alejadas de los principales centros hospitalarios, exige a las tripulaciones aéreas de la Secretaría de la Defensa Nacional mantenerse en constante estado de alerta ante probables situaciones de emergencia que precisen de una evacuación rápida y certera del personal militar o civil que así lo requiera. Provisto de nueve helicópteros UH-60, los míticos Blackhawk, el Escuadrón Aéreo 107 aglutina las virtudes necesarias para operar con maestría y eficacia en condiciones que muchas veces son complejas, ya sea en la serranía, sobre los caminos y las carreteras, bajo la influencia de potentes fenómenos meteorológicos que catalizan desastres o debiendo surcar las agresivas entrañas de incendios forestales; ante una situación que amenaza la vida, la ayuda de los profesionales médicos y especialistas de abordo debe llegar a quienes lo requieren con mayor urgencia. Aquí, el tiempo de respuesta hace toda la diferencia.

Mientras los pilotos planean y ejecutan un vuelo seguro, médicos, enfermeras y personal paramédico militar brindan atención desde el primer contacto con el paciente (Iván Guevara Ramírez/Iván Guevara Ramírez)

LA COORDINACIÓN ES REINA

También se emplean en apoyo a la población durante accidentes, desastres naturales, incendios forestales, traslados de pacientes en estado crítico y diversas situaciones donde la rapidez es determinante (Iván Guevara Ramí/Iván Guevara Ramírez)

Como es ley entre los cuerpos y unidades que suscriben las fuerzas armadas, la preparación y la comunicación son principios ineludibles cuando se trabaja sobre el terreno. Y el dominio del aire no escapa de este axioma, cada misión que ejecuta el escuadrón debe ser el resultado de un trabajo coordinado de pilotos, técnicos de mantenimiento, controladores aéreos, personal de apoyo en tierra, especialistas y personal de sanidad.

En este sentido, la coordinación comienza, cada día a primera hora, con una “reunión prevuelo”, en la que todo el personal que hará parte de las operaciones aéreas recibe actualizaciones sobre elementos puntuales y cruciales para efectuar las misiones con total seguridad y control; informes meteorológicos, asignaciones de frecuencias de radio, avisos sobre limitantes a la actividad aérea, unidades terrestres involucradas, posibles puntos de abastecimiento y partes médicos de los tripulantes, toda esta información se descarga en los itinerarios de cada comandante de vuelo en el escuadrón, quienes, además, dan cuenta de las acciones que ejecutarán. “El objetivo de esta sesión es detallar las operaciones y garantizar la seguridad del personal y los recursos. Romper cualquier cadena de eventos que pueda ocasionar un accidente”, amplía el Capitán Segundo de Fuerza Aérea, piloto aviador, Ulises Aragón Oviedo.

Una parte vital de las capacidades de reacción y apoyo de Defensa, lo constituye el empleo de aeronaves de ala rotativa, como lo son los helicópteros UH-60 de la Fuerza Aérea Mexicana, en particular para funciones de evacuación aeromédica. (Iván Guevara Ramírez/Iván Guevara Ramírez)

UNA EMERGENCIA NO SE ANUNCIA

Conforme a listas de procedimientos los pilotos se aseguran previo al despegue que todos los sistemas operativos del UH-60 se hallen en perfectas condiciones. Incluyen mecanismos de navegación, alarmas y niveles en motor e indicadores. (Iván Guevara Ramírez/Iván Guevara Ramírez)

“Siempre tenemos tripulación completa”, sentencia el Mayor Salas, jefe al mando del escuadrón. La célula aeromédica de la novena se halla siempre en situación de alerta vía relevos puntuales, de modo que cuando la chicharra grita y una emergencia asoma, pilotos, especialistas y personal médico debe emerger y abordar el Blackhawk sin demora.

Las aeronaves están configuradas en todo momento para sostener vuelos seguros; el UH-60, nave de ala rotativa, ofrece cualidades que le transforman en un vehículo utilitario multiprósito, lo mismo permite trasladar toneladas de equipo, pertrechos, suministros y personal, efectuar rescates verticales con un gran margen de movilidad, velocidad y versatilidad, que transformarse en una sala de atención médica primaria.

En esos momentos, la coordinación entre el personal de Sanidad Militar y la Fuerza Aérea Mexicana hace posible que un helicóptero se convierta en una sala de atención médica en movimiento (Iván Guevara Ramí/Iván Guevara Ramírez)

AUXILIO A TODA COSTA

“La valoración del paciente, estabilización, acceso seguro a la aeronave, atención durante el vuelo y recepción en una instalación médica forman parte de un procedimiento que demanda preparación, precisión y coordinación”

El equipo aeromédico que se embarca en una evacuación debe aprender a trabajar en espacios reducidos, a veces con poca luz, en condiciones nada óptimas en una urgencia médica, “...por eso cada persona que forma parte de la célula (médico y personal de enfermería), tiene una función bien definida, todos sabemos exactamente qué hacer y trabajamos en sinergia con el resto de la tripulación”, explica el Subteniente médico cirujano de abordo.

Cuando el Blackhawk alcanza el punto marcado por las unidades en tierra que solicitaron auxilio, lo cual debe suceder en el menor tiempo posible, el equipo de evacuación desciende de la aeronave y enfila hacia el efectivo que precisa la extracción, en ese momento nada y todo está escrito, al mismo tiempo. El personal de sanidad comienza a trabajar para canalizarle y preparar el traslado, al tiempo, los especialistas y artilleros de la aeronave mantiene en sintonía a los mandos del helicóptero, piloto y copiloto deben saber exactamente qué sucede en tierra mientras mantienen el vehículo estabilizado y sortean todo tipo de obstáculos, desde fuertes ráfagas de vientos cruzados, hasta fuego enemigo. Es en la comunicación de todo el personal involucrado, su rápido y correcto accionar, donde radica el fracaso o el éxito de la misión.

Los helicópteros de la Fuerza Aérea Mexicana representan una capacidad estratégica porque permiten llegar a lugares donde el acceso terrestre resulta difícil o tomaría demasiado tiempo (Iván Guevara Ramí/Iván Guevara Ramírez)

El ruido ensordecedor de los rotores no interfiere en el entendimiento mutuo que cunde entre el personal médico, gestos y señas se añaden a los protocolos previamente estudiados y aprendidos, cientos de horas de adiestramiento, en múltiples escenarios, respaldan las decisiones que se toman en momentos así.

El objetivo, recuerda el Subteniente médico, no es únicamente trasladar al paciente, sino mantenerlo estable durante todo el trayecto hasta un hospital donde pueda recibir atención definitiva; “La valoración del paciente, estabilización, acceso seguro a la aeronave, atención durante el vuelo y recepción en una instalación médica forman parte del procedimiento (...) se encuentre o no en estado crítico efectuar con rapidez el traslado es determinante”.

Todos comparten un mismo propósito: proteger la vida de las personas con disciplina, preparación y un profundo sentido de servicio (Iván Guevara Ramí/Iván Guevara Ramírez)

Más allá de la tecnología de las aeronaves y sus componentes, la actividad del escuadrón pone el acento en el recurso más importante de la Defensa Nacional, el factor humano. La vocación de servicio del personal militar y su compromiso con la sociedad les conmina a apostar toda su experiencia y entrenamiento al servicio de México: Los helicópteros de la Fuerza Aérea Mexicana representan una capacidad estratégica de capital importancia para la salvaguarda no solo de los soldados, también lo son para la población, su despliegue permite al Ejército, Fuerza Aérea y Guardia Nacional llegar a lugares donde el acceso terrestre resulta difícil o tomaría demasiado tiempo. Contribuyen a fortalecer la respuesta institucional y mejoran el servicio que se brinda a la sociedad.

Cuando la célula aeromédica es activada y se despliega a las coordenadas donde yace el paciente, cuenta casi siempre con una evaluación inicial transmitida por los elementos en tierra. (Iván Guevara Ramírez/Iván Guevara Ramírez)
Una vez en la aeronave se inicia una evaluación secundaria y diagnóstica, al tiempo que se estabiliza al paciente, quien podría sufrir un politraumatismo. (Iván Guevara Ramírez/Iván Guevara Ramírez)
Gracias a su movilidad, velocidad y versatilidad, es posible reducir significativamente los tiempos de respuesta (Iván Guevara Ramírez/Iván Guevara Ramírez)
Esta actividad integra la participación de tripulaciones, personal de sanidad, unidades terrestres y equipos de comunicación responsables de coordinar la atención y traslado de una persona (Iván Guevara Ramírez/Iván Guevara Ramírez)
La disponibilidad de este medio aéreo reduce los tiempos de respuesta y fortalece la protección del personal que cumple funciones en distintos puntos de la entidad (Iván Guevara Ramírez/Iván Guevara Ramírez)
Su operación refleja el nivel de especialización de pilotos, médicos, enfermeros, técnicos y operadores que participan en cada misión. (Iván Guevara Ramírez/Iván Guevara Ramírez)
Más allá de los vehículos, aeronaves e instalaciones, el principal recurso de Defensa se encuentra en las mujeres y hombres que sirven al país (Iván Guevara Ramírez/Iván Guevara Ramírez)
Su disciplina, preparación y vocación se complementan con una estructura operativa, logística y técnica que sostiene su actuación en el estado de Sinaloa (Iván Guevara Ramírez/Iván Guevara Ramírez)
Cada despliegue exige planeación, organización y capacidad de adaptación, bajo la premisa de que proteger el bienestar del personal fortalece la respuesta institucional (Iván Guevara Ramírez/Iván Guevara Ramírez)
El principal recurso de Defensa se encuentra en las mujeres y hombres que sirven al país (Iván Guevara Ramírez/Iván Guevara Ramírez)

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