
Desde Texcoco, Estado de México, hasta León Guanajuato hay varias horas de camino pero para un joven que busca entrar a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), ese recorrido terminó siendo parte de una segunda oportunidad que no esperaba tener y que también representó un gasto para su familia.
El aspirante llegó a León acompañado de su madre para presentar el examen de control de la UNAM. La sede que le asignaron fue el Hotel Real de Minas Poliforum, hasta donde tuvo que trasladarse después de conocer que nuevamente tendría la posibilidad de presentar la evaluación.
Su caso no corresponde al de los estudiantes que fueron seleccionados en el primer proceso ni al de quienes tuvieron su examen cancelado. Él no quedó en la primera aplicación. Sin embargo, obtuvo 111 aciertos, solamente dos menos de los que necesitaba para ingresar a Actuaría, del área 1. El año pasado, recordó, esa carrera había pedido 109 aciertos.
Por haber alcanzado el puntaje mínimo establecido para acceder a esta nueva aplicación, recibió una segunda oportunidad. Y aunque en principio pensó en no tomarla por la distancia y el gasto, sus padres lo convencieron de que valía la pena intentarlo nuevamente.
Costo del viaje
Para llegar hasta León, el joven tuvo que trasladarse primero desde Texcoco hasta la Ciudad de México y posteriormente continuar el recorrido desde la Central del Norte. En total, calculó alrededor de seis horas de viaje.
La familia gastó aproximadamente 2 mil pesos entre los dos, tomando en cuenta el traslado y algunas cosas que compraron para comer durante el camino. Después de presentar el examen no planeaban quedarse en León, sino regresar nuevamente a casa.
El propio aspirante reconoció que el gasto fue uno de los motivos por los que inicialmente no quería acudir. Cuando supo que tendría que realizar nuevamente la evaluación, pensó que no asistiría porque esperaba que la sede estuviera en otro lugar, incluso llegó a considerar que podría tocarle en el estadio.
Pero al final decidió aprovechar la oportunidad. Sus padres también fueron parte importante de esa decisión y le dijeron que no había problema en hacer el esfuerzo para acompañarlo.
La madre, además, pudo viajar con él porque es ama de casa y no tiene que solicitar permiso laboral para realizar el traslado. El joven comentó que conoce casos de otros padres y madres que sí tuvieron que pedir días en sus trabajos para acompañar a sus hijos a las sedes asignadas.
“Es un verdadero calvario”
Para la madre, que el examen sea gratuito no significa que todo el proceso lo sea. El traslado hasta León implicó tiempo, organización y dinero que no tenían contemplado.
“Es un verdadero calvario”, comentó al hablar sobre el viaje y los gastos que tuvieron que realizar.
La mujer explicó que ha visto que varios aspirantes llegaron desde Morelia y otros puntos de Michoacán, lugares más cercanos a Guanajuato. Algunos hicieron alrededor de tres horas de camino, pero, en su caso, la distancia desde el Estado de México fue mayor.
“Veo que muchos vienen de Morelia, de estados cercanos a Guanajuato, Michoacán y así, pero aunque sí llegaron o se tardaron tres horas, no se compara con seis y todo el transcurso que tuvimos que pasar”, señaló.
Para ellos, el recorrido comenzó desde Texcoco y continuó hasta la Central del Norte, antes de emprender el trayecto hacia León.
A diferencia de otros aspirantes que llegaron a esta sede con la intención de conservar un lugar que ya habían obtenido, el joven busca conseguir por primera vez el ingreso a la UNAM.
En el proceso anterior obtuvo 111 aciertos, pero necesitaba dos más para alcanzar el puntaje de Actuaría. Al quedar cerca del resultado requerido, pudo acceder a esta nueva aplicación.
Eso también cambia la manera en la que enfrenta el examen. No está tratando de demostrar que puede conservar una selección previa, sino de conseguir ahora el resultado que le faltó.
Aun así, llega con nervios. Reconoce que algunas materias se le complican y que una de sus principales preocupaciones es Historia.
Explicó que para el examen anterior había estudiado mucho, pero después de conocer que no había quedado dejó de repasar algunos temas. Ahora tuvo alrededor de ocho días para volver a prepararse y considera que es poco tiempo para revisar un temario tan amplio.
“Soy bueno para algunas materias, pero, por ejemplo, Historia y así se me van”, comentó.
Pese a eso, asegura que estudió y que espera que esta vez pueda obtener los aciertos necesarios. Está nervioso, pero también mantiene cierta confianza en que puede conseguirlo.
La situación de las sedes no solamente la conoció por su propio caso. El joven contó que tiene compañeros y conocidos que también recibieron asignaciones fuera de sus lugares de origen.
Mencionó casos de aspirantes enviados a Oaxaca y uno de sus conocidos de Ciudad de México que fue asignado a una sede en Baja California. En este último caso, según explicó, la persona decidió no presentar el examen debido a las complicaciones del traslado y prefirió esperar hasta el próximo año.
Apoyo de sus padres
El mismo día que recibió la información sobre su sede envió un correo para solicitar un cambio. Adjuntó una copia de su cita y también preguntó si podía modificar el día en que tendría que presentar el examen.
La respuesta fue que ya no era posible cambiar la sede ni la fecha. Así que la familia tuvo que organizarse y emprender el viaje hasta León.
Aunque sus padres fueron quienes lo animaron a aprovechar esta oportunidad, el joven reconoce que ahora siente cierta presión por el esfuerzo que hicieron para acompañarlo.
Al principio no quería hacer el examen nuevamente porque sabía que implicaría un gasto. Sus padres le dijeron que lo intentara y decidieron apoyarlo, por lo que ahora espera que todo ese esfuerzo tenga un resultado positivo.
La preocupación no es solamente por el dinero. También está el deseo de no defraudar a quienes decidieron acompañarlo durante el recorrido.
Después de terminar el examen, la familia planeaba regresar a casa. El joven explicó que esperaría el autobús hacia la Central del Norte, con una llegada estimada alrededor de las 5:00 de la mañana, para posteriormente continuar su camino.
Será nuevamente un recorrido largo después de presentar la evaluación.