
Casi cuatro de cada 10 mujeres mexicanas de entre 25 y 29 años se encuentran fuera de la escuela y del mercado laboral, una situación que el estudio Jóvenes en México 2026 identifica como “desinstitucionalización” y que afecta considerablemente más a las mujeres que a los hombres.
La investigación explica que 39.7 por ciento de las mujeres de ese grupo de edad son consideradas desinstitucionalizadas, es decir, no estudian ni trabajan. En contraste, la proporción entre los hombres de 25 a 29 años es de 11.2 por ciento.
El fenómeno aparece conforme las y los jóvenes avanzan hacia la adultez. Entre quienes tienen de 15 a 17 años, sólo 4.4 por ciento está fuera de la escuela y el empleo; entre los de 18 y 19 años la proporción es de 2.3 por ciento; sube a 11.6 por ciento entre los 20 y 24, y alcanza 28.1 por ciento entre los 25 y 29 años.
La diferencia por género se hace más marcada en ese último grupo. Mientras los hombres aceleran su incorporación al mercado laboral, para muchas mujeres el tránsito ocurre de manera distinta: disminuye su permanencia escolar y no se produce una incorporación equivalente al trabajo remunerado.
La salida de la escuela no lleva al empleo
La encuesta muestra que las mujeres permanecen en la escuela en mayor proporción que los hombres durante las primeras etapas de la juventud, pero la situación cambia a partir de los 20 años.
Entre las mujeres de 20 a 24 años, 31.7 por ciento estudia, 6.7 por ciento combina estudios y trabajo, 39.9 por ciento trabaja y 21.6 por ciento está fuera de ambas instituciones.
Para las mujeres de 25 a 29 años, apenas 4.5 por ciento estudia, 2.5 por ciento estudia y trabaja, 53.3 por ciento trabaja y 39.7 por ciento aparece como desinstitucionalizada.
El propio estudio advierte que, en el caso de las mujeres jóvenes, el destino de esa desinstitucionalización son principalmente los quehaceres del hogar.
El dato describe una situación en la que una parte importante de las mujeres abandona las instituciones de educación y empleo mientras asume actividades domésticas y de cuidado.
El informe incorpora precisamente los usos del tiempo y los cuidados como uno de los nuevos temas para comprender la realidad juvenil, junto con la cultura digital, el medioambiente y la desafiliación.
Brecha comienza a hacerse visible después de los 20 años
La transformación también puede observarse en el abandono de los estudios. A nivel nacional, la interrupción escolar aumenta conforme avanza la edad: pasó de 13.9 por ciento entre jóvenes de 15 a 17 años a 28.2 por ciento entre los de 18 a 19, y alcanza 32.2 por ciento entre los 20 y 24 años. En el grupo de 25 a 29 años es de 31.5 por ciento.
Las razones tampoco son exclusivamente escolares. Del conjunto de jóvenes que interrumpieron sus estudios, 62.4 por ciento correspondió a causas externas, 22 por ciento a causas personales y 15.5 por ciento a causas escolares. Entre las respuestas aparecen problemas o situaciones personales y familiares, falta de interés por estudiar y otros factores.
Los resultados dibujan una transición desigual hacia la vida adulta. Mientras los hombres tienen una incorporación más acelerada al mercado laboral, una proporción considerable de mujeres queda fuera tanto de la escuela como del empleo.
Cabe mencionar que el estudio Jóvenes en México 2026, segunda gran encuesta nacional sobre juventud realizada por Fundación SM, busca precisamente identificar las condiciones de vida, aspiraciones y desafíos de las nuevas generaciones.
La encuesta está dirigida a personas de 15 a 29 años y es representativa de 24.3 millones de jóvenes de localidades de 2 mil 500 habitantes y más, aunque el sector rural no está incluido.