
Largas filas y asistencia nutrida, la estampa de este primer día de aplicación del examen de control de la Universidad Nacional Autónoma de México en la CDMX. Minutos antes de las 7:00 am, grupos de jóvenes comenzaron a llegar con sus acompañantes, la mayoría sus padres, a las inmediaciones del Palacio de los Deportes, vía la estación del metro Velódromo, o bien, en automóviles particulares que abonaron a generar caos en el área circundante al recinto deportivo, hoy sede provisional de la Universidad Nacional.
Miles de jóvenes tejieron filas a lo largo de dos horas en espera de la apertura de puertas para el primer turno de aplicación, agendado a las 9:00 am, para una duración de tres horas efectivas. Inicialmente, la UNAM esperaba la asistencia de un poco más de 53 mil aspirantes en los tres días de aplicación, no obstante en el transcurso de la jornada aclararon que fueron 42,784 aspirantes los que descargaron su cita.
Inconformes, resignados y confiados
Filas paralelas de jóvenes aspirantes y sus acompañantes se extienden sobre las aceras que abrazan el palacio deportivo, en la espera previa al inicio del primer turno Crónica obtuvo testimonio de algunos entre quienes decidieron presentarse al examen presencial. La inconformidad aglutina muchos de los sentires en esta jornada capitalina; Jessica, de 20 años recién cumplidos y aspirante a ingresar a la licenciatura en Psicología, obtuvo 105 aciertos en la prueba en línea, lo que debería haberle garantizado un lugar, según refiere. “Me preparé, preparé mi examen y lo pasé. No creo que sea justo que deba repetir un examen que ya pasé”, aduce. No obstante, la imposibilidad de costear una carrera en una institución privada y la negativa a perder un año para intentarlo de nuevo le obligaron a “resignarse” y acudir a la cita; “si lo pasé una vez, debo poder hacerlo otra vez. Si es que sigue siendo el mismo examen...”
“Cometieron un error confiando en la gente”, la dura sentencia que, unos metros más adelante, lanzó Ernesto; él realizó el examen en línea con la intención de cursar la licenciatura en Derecho, en la facultad homónima, en Ciudad Universitaria. El joven de 21 años señala que era fácil anticipar el “desastre” que vendría de aplicar una prueba en línea: “No sé de alguien que abiertamente haya hecho trampa, pero no dudo que haya cientos que lo hicieron”, explica. Bajo su óptica, la Universidad debió prever tal situación; “estoy confiado, haré el examen otra vez porque creo que es el mejor sitio para estudiar mi carrera y no debería tener problemas (para acreditar de nueva cuenta la prueba)”.

Mi hija trabaja y estudia
Una madre de familia, quien esperaba a su hija afuera de las instalaciones del Palacio de los Deportes, manifestó su descontento con la decisión de la máxima casa de estudios de repetir el examen, ya que ella fue testigo del estrés y molestia de su hija, debido a que, compartió, ella desde la preparatoria trabaja para sustentar sus necesidades.
“Mi hija se desvelaba hasta las 3 de la mañana para estudiar y prepararse debidamente, y al enterarnos de la segunda vuelta, tuvo que volver a la misma rutina ya que muchas cosas que había estudiado hace unos meses ya no se encontraban frescas, no fue justo”, enfatizó.
Aspirante acepta el uso de calculadora en versión en línea
La polémica de trampas en el primer examen de la UNAM siempre quedó al aire debido a que no existía información oficial sobre estos casos, hasta este momento que Crónica pudo recopilar de primera mano el caso de una aspirante que aceptó usar una calculadora científica en la prueba en línea.
Al salir de la aplicación, Sugey dijo estar de acuerdo con la nueva aplicación en presencial, porque en el nuevo sistema en linea era algo seguro que habría trampas.
“Yo me apoyé de una calculadora científica en el apartado de matemáticas, pero en esta ocasión hubo mucho más control y parcialidad hacia todos los que hicieron el examen”, destacó.

Segunda oportunidad
Beatriz aguarda por que su hijo Brandon culmine el examen y emerja de alguna de las puertas. A menos de dos horas de iniciada la prueba, explica su sorpresa al saber que el examen debía repetirse, “no me esperaba que tuvieran ese fallo, aunque creo que por algo siempre serán mejores los exámenes presenciales, como siempre se han hecho”. En el caso de su hijo, Brandon, la prueba funge como una segunda vuelta, dado que no quedó seleccionado en la versión en línea. “Lo que espero es que en esta segunda vuelta tenga más oportunidad de quedarse. Es importante para nosotros está segunda oportunidad”.
Una buena decisión
Más allá de las molestias que pueda ocasionar repetir el examen entre quienes lo aprobaron en una primera versión, o el alivio que representa para quienes no quedaron seleccionados dada la carencia de aciertos suficientes, la decisión de restituir la aplicación del examen de forma presencial fue bien recibida entre varios de los aspirantes y sus familias. Renata, aspirante rechazada en un inicio para la licenciatura en Comunicación y Periodismo, obtuvo una cita para presentarse al examen en el Palacio de los Deportes, al salir de la prueba declaró que esta segunda versión, aunque muy similar, le permitió pulir las deficiencias que notó en su preparación para el examen en línea. A decir de la aspirante la vuelta al examen presencial coadyuva a democratizar la prueba misma y empareja el terreno para todos los aspirantes, se dice convencida de que su primer resultado errado responde en gran medida al hecho de que se tratara de un examen remoto.
Otro de los casos fue el de Carlo, aspirante a cursar la carrera de Biología comentó que para él fue un alivio está segunda vuelta debido a que en la primera aplicación del examen se quedó a pocos aciertos de lograrlo.
“Estoy bastante contento de que se haya hecho está segunda vuelta, lo siento como otra oportunidad. En cuánto a las preguntas yo solo sentí igual que el anterior, no varió mucho”, aseveró.
Ema, al salir de la aplicación, relató a Crónica que el examen de control no estuvo más difícil que el anterior, solo notó un poco el cambio de las preguntas, pero aseguró que está fue una decisión acertada ya que existe más control con los aspirantes.
“Personalmente me estrese más haciéndolo en línea que aquí en presencial”, añadió.

Incidencias
Los supervisores del examen, uno asignado por cada 28 aspirantes, (durante la prueba en línea se asignó a uno por cada 150) informaron que durante las sesiones en Tijuana y León se detectó a dos estudiantes tratando de emplear sus teléfonos celulares para buscar respuestas, esto en el área de baños, por lo que sus exámenes fueron cancelados. Cabe señalar que durante el desarrollo de la prueba los monitores pidieron a los participantes colocar sus teléfonos celulares y relojes inteligentes bajo las sillas.
Los aspirantes utilizaron tabletas sin conexión a internet (propiedad de la UNAM y algunas prestadas por el INEGI).
Todo el proceso estuvo acompañado de notarios y auditores quienes resguardaron los examenes. En este proceso participaron 300 personas de logística de la máxima casa de estudios.
Se ajustan los números
Al cierre del segundo turno, el secretario general de la UNAM, Javier De la Fuente, detalló que se presentaron a la prueba alrededor de 8 mil 175. A partir de esta cifra las autoridades universitarias afirmaron que se espera una afluencia de 12 mil 500 jóvenes por día de aplicación, de tal suerte que se proyecta recibir a 38 mil potenciales alumnos en los tres días destinados por la UNAM al examen de admisión en la Ciudad de México.
También durante las declaraciones posteriores al primer turno, y como preámbulo del segundo, el secretario De la Fuente admitió la necesidad de reponer la prueba de forma presencial: “...el mensaje a la sociedad es que siempre hay tiempo para cambiar y no puedes quedarte paralizado”, dijo en relación al actuar de la Universidad tras la polémica por las supuestas trampas que se presentaron durante la realización de la prueba en línea. “La UNAM actuó de forma transparente y es una lección de la que estamos aprendiendo mucho”, sentenció el académico.