
El gasto para las familias por el regreso a clases a partir del 31 de agosto se disparó en 13.8% más que el año anterior, lo que implica que los padres de familia tendrán que desembolsar alrededor de 12 mil 422 pesos por estudiante tan solo el equipamiento básico como son útiles escolares, uniformes, calzado, cuota escolar y artículos de limpieza.
Así lo aseveró la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC) quien comparó que esos 12 mil 422 pesos por estudiante contrasta con los 10,916 pesos requeridos en 2025 para el arranque del curso escolar.
Los pequeños comerciantes explican que el regreso a las aulas representa para las familias mexicanas una de las temporadas de mayor presión financiera del año pues el reinicio de las actividades escolares no consta únicamente de adquirir cuadernos y lápices,.
También incluye uniformes y calzado, hasta cuotas institucionales, artículos de higiene, transporte, alimentación diaria y herramientas tecnológicas.
Este gasto inicial se divide en varios rubros importantes, señaló el organismo conformado por pequeños comerciantes: Útiles escolares que conforma la lista de cuadernos, lápices, colores, pegamento, herramientas de geometría y mochila alcanza un costo promedio de 3,802 pesos.
Seguido por comprar el uniforme diario, el deportivo, zapatos, tenis y calcetas suma un desembolso de aproximadamente 4,895 pesos. Así como cuota escolar requerida al inicio del ciclo se ubica alrededor de los 3,200 pesos.
Además de artículos de limpieza como del salón de clases representan unos 370 pesos más.
También los hogares deben considerar los gastos cotidianos que se mantienen durante todo el año escolar. Entre el servicio de transporte (unos 2,500 pesos al mes) y la comida o dinero para el recreo (1,500 pesos al mes), las familias terminan sumando unos 4,000 pesos mensuales al presupuesto del hogar.
Conforme los alumnos avanzan hacia niveles educativos superiores (secundaria, bachillerato y Universidad), la cifra se eleva sustancialmente al requerir computadoras, tabletas, libros especializados y herramientas digitales.
Pese al impacto en la economía familiar, la temporada de regreso a clases actúa como un potente motor para el comercio formal e informal.
“Esta temporada representa una oportunidad para diversos sectores comerciales. Activa una amplia cadena de consumo que beneficia a papelerías, librerías, tiendas de ropa, zapaterías, supermercados y comercios de tecnología. Para las tienditas de la esquina, la demanda se mantiene durante todo el ciclo escolar con la compra cotidiana del lunch, bebidas, abarrotes y artículos de higiene”, destacó Cuauhtémoc Rivera, presidente de la ANPEC.