
El contrato colectivo progresivo del Infonavit se ha convertido en uno de los temas centrales para las y los trabajadores que ingresaron al Instituto en los últimos años. Esto se debe a que el esquema establece que algunas prestaciones avanzan de manera gradual conforme aumenta la antigüedad, con la intención de llegar al mismo nivel que tienen quienes llevan más tiempo dentro de la institución.
La discusión no surgió de la nada. Forma parte de una historia sindical de más de cinco décadas y de una decisión que comenzó a tomar forma en 2021.
¿Cuándo surgió el contrato colectivo progresivo?
El antecedente se encuentra en el Consejo Nacional de Dirigentes XLVIII. En ese encuentro se planteó la adhesión del contrato colectivo progresivo, propuesta que fue revisada en mesas de trabajo y posteriormente aprobada por unanimidad durante la plenaria.
La lógica detrás del modelo busca reconocer algo que suele perderse entre cifras y cláusulas: varias de las prestaciones actuales fueron construidas durante décadas mediante negociaciones sindicales y revisiones contractuales.
Por eso, el esquema no plantea retirar derechos adquiridos a quienes ya cuentan con ellos, sino establecer una ruta gradual para las nuevas incorporaciones.
No, no es lo mismo que una revisión contractual
Uno de los puntos que suele generar confusión es la diferencia entre el contrato colectivo progresivo y un convenio de revisión contractual.
Mientras el convenio representa el cierre formal de los acuerdos alcanzados durante una negociación, el esquema progresivo establece una lógica de crecimiento gradual de determinadas prestaciones conforme pasa el tiempo.
En otras palabras, no se trata de dos procesos idénticos ni de dos momentos de una misma negociación.
¿Cómo funciona el aguinaldo por antigüedad?
Uno de los ejemplos más claros está en el aguinaldo de los trabajadores del Infonavit. De acuerdo con el esquema señalado, la prestación aumenta conforme se acumulan años de servicio.
El aguinaldo por antigüedad funciona así:
- 1 año: 40 días de salario tabulado
- 2 años: 45 días
- 3 años: 50 días
- 4 años: 55 días
- 5 años: 60 días
- 6 años: 65 días
- 7 años: 70 días
- 8 años: 75 días
- 9 años: 80 días
- 10 años: 85 días
- 11 años o más: 85.8 días
La tabla deja ver el concepto central del proyecto: la antigüedad es el factor que determina el avance de la prestación.
Fondo de ahorro
El fondo de ahorro también forma parte de esta lógica progresiva. Para quienes ingresaron a partir de 2022, la aportación comienza en 7% y aumenta un punto porcentual cada año hasta llegar al 13%.
Ese porcentaje representa el nivel que corresponde a quienes ya alcanzaron la mayor antigüedad contemplada en este esquema.
Así, la diferencia no se plantea como una prestación permanente de primera y segunda categoría, sino como una ruta de incorporación gradual al mismo nivel de beneficios.
¿Qué pasa con quienes ingresaron al Infonavit después de 2022?
Este es probablemente el punto que más interés genera entre las nuevas generaciones de trabajadores. ¡Buenas noticias! El modelo está dirigido a quienes se incorporaron al Instituto a partir de 2022, independientemente de su edad o de si llegaron con experiencia laboral previa.
Tu beneficio como colaborador es que el tiempo de servicio vaya reduciendo la brecha existente en determinadas prestaciones. Por ello, una diferencia actual no necesariamente representa una condición definitiva.
La participación sindical es clave
El planteamiento de RUMBOS sostiene que el emparejamiento de prestaciones no tendría que entenderse como un proceso pasivo. Las revisiones, asambleas, consultas y mesas de trabajo forman parte de la ruta para discutir posibles modificaciones y mejoras.
En ese sentido, el contrato progresivo no termina en una tabla dentro del documento laboral. Su evolución también está vinculada con la capacidad de las y los trabajadores para participar en las decisiones colectivas.
¿Qué cambia con la revisión contractual 2026-2028?
Uno de los debates actuales gira alrededor de la revisión contractual 2026-2028 y de la percepción de que las prestaciones no quedaron completamente homologadas de manera inmediata.
La postura de RUMBOS es que el proceso debe analizarse considerando los resultados obtenidos durante la negociación y, al mismo tiempo, reconociendo que el emparejamiento continúa como un asunto pendiente.
La organización señala que las prestaciones negociadas en esta revisión fueron protegidas y ampliadas mediante acuerdos formalizados y depositados ante el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral.
Después de 53 años de historia sindical, el contrato colectivo del Infonavit es resultado de distintas generaciones de trabajadores, comisiones y representantes que han participado en revisiones y negociaciones.
El reto actual consiste en que las nuevas generaciones conozcan cómo funciona el esquema y participen en su evolución. No basta con decir que no es un retroceso; esto figura como un mérito sindical, ya que a pesar de todo se ha logrado crecer en los escalafones.
La apuesta del contrato colectivo progresivo es que quienes ingresaron después de 2022 tengan una ruta definida para avanzar en sus prestaciones. Y, en ese camino, la discusión sobre cómo acelerar o mejorar ese proceso seguirá dependiendo de la negociación y de la participación colectiva.