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Las distintas dependencias e instituciones que conforman el ramo militar en México han destinado alrededor de 324 millones de dólares en la adquisición y desarrollo de aeronaves no tripuladas en un intento por salvar la dependencia de tecnología extranjera

Las Fuerzas Armadas se modernizan y ponen ojos en el cielo con radares y no tripulados; alianzas e industria militar, el método

Fuerzas Armadas

Cunde entre los ejércitos y las fuerzas de seguridad del globo entero la necesidad de adicionar drones y sistemas aéreos no tripulados a los arsenales y pertrechos para la guerra. Conflagraciones tales como la invasión rusa a Ucrania, la perenne agresión israelí a la Franja de Gaza, Palestina y Cisjordania, y los conflictos intestinos en México y Colombia, entre el crimen organizado, elementos castrenses y las fuerzas del orden, han mostrado a ambos lados del espectro que los protagoniza la brutal utilidad de los drones y otras aeronaves de navegación remota para alcanzar objetivos estratégicos. Lo mismo bombardean, estallan, asfixian y desplazan a poblaciones y unidades enteras, que acosan, hostigan, vigilan y espían con total efectividad.

EN EL TINTERO

Ya desde 2024 figuraba en el Plan Estratégico de la Infantería de Marina hacia 2045 la necesidad explícita de crear nuevas funciones en las unidades operativas e imprimir movilidad, vía vanguardia tecnológica, en cada efectivo sobre el terreno. Entre estas adiciones los marinos prevén incorporar unidades especializadas en el uso de drones bajo las modalidades de combate, ataque, reconocimiento y defensa, sobre todo en contra de cuadricópteros tipo FPV, los de uso más extendido dado su bajo costo.

UN EJÉRCITO DE DRONES

Cuando la secretaría de Marina hizo público su plan de modernización colocó en el proscenio la urgencia de responder al uso masivo de drones por parte del crimen organizado (CO) y los cárteles de la droga, los dos principales flagelos a la seguridad pública en México. De ahí que uno de los ejes principales de la estrategia sea el empleo de la robótica y herramientas de Inteligencia Artificial en los entornos operacionales y en los escenarios más peligrosos, incluyendo el combate urbano y agreste, en los que los operadores militares deban ejecutar sus asignaciones.

Para mejorar las capacidades ofensivas y defensivas frente al CO, en mancuerna con la tecnología, la Marina puso el acento en la conjura de sistemas de aeronaves no tripuladas, con lo que se proyectó la fabricación de 762 drones bombaderos y 381 más de tipo kamikaze.

Además del poderío aéreo y la capacidad de los drones para realizar ataques selectivos desde el aire, se propuso la adecuación de estas aeronaves para dotarles de la posibilidad de localizar, identificar y neutralizar Artefactos Explosivos Improvisados (AEI), una mención secundada desde otro ramal de las fuerzas armadas, el Ejército mexicano, en voz del general secretario Ricardo Trevilla Trejo, cuando en julio pasado declaró que la Defensa se haría de drones para detectar artilugios de este tipo, esto en el marco del esfuerzo que mantiene la secretaría por desminar distintas localidades de Michoacán, entidad en la que, de noviembre de 2025 a junio de 2026 se han detectado 625 AEI.

ALIANZAS

México y Estados Unidos sostienen mecanismos de cooperación bilateral militar establecidos desde 2016, tales esquemas contemplan reuniones periódicas para fortalecer el diálogo y la coordinación en los temas de seguridad que atañen a ambos vecinos. Estas reuniones, efectuadas casi siempre entre mandos militares, con la presencia intermitente de autoridades civiles del entorno político, sirven también para que los oficiales involucrados compartan experiencias y contrasten las necesidades de cada una de sus instituciones, hoy día sobre todo en lo alusivo al combate al narcotráfico, el contrabando de combustible, de personas y otras economías ilícitas que ostentan como teatro operacional la frontera común.

Fue en el marco de una de estas reuniones que el Ejército mexicano y el Departamento de Guerra de Estados Unidos, suscribieron un convenio en virtud del cual los militares mexicanos podrán acceder al mercado estadunidense para adquirir Sistemas Aéreos No Tripulados (UAS) y Contra Sistemas Aéreos No Tripulados (C-UAS).

El acuerdo, firmado en la Ciudad de México el 11 de agosto, por el General de División de Estado Mayor, Héctor Ávila Alcocer, y el secretario del Ejército de los Estados Unidos, Patrick Driscoll, representa el primer entendimiento signado entre el Pentágono y la Defensa Nacional que contempla la adquisición de tecnología militar para combatir a los cárteles, organizaciones terroristas en el espectro de potenciales amenazas a la doctrina de seguridad hemisférica de la unión americana.

Ejército mexicano y el Departamento de Guerra, firmaron un convenio para que México acceda al mercado de Sistemas Aéreos No Tripulados

UAS MARKETPLACE

Esta “Declaración de intención”, como fue nombrado el acuerdo por el embajador estadunidense en México, Ronald Johnson, abre la puerta al Ejército, Fuerza Aérea y Guardia Nacional, al mercado de UAS del Ejército de Estados Unidos.

El UAS Marketplace, aperturado apenas en marzo de este año, opera con soporte de Amazon Web Services y cuenta desde su creación con al menos 750 millones de dólares en ventas. La idea es que a través de este mercado digital los entes autorizados puedan pertrecharse en lo tocante a drones multipropósito o especializados para algún tipo de misión en particular.

El UAS Marketplace actualiza su catálogo semanalmente y ofrece alternativas en drones y sistemas antidrones para 23 naciones aliadas de EU que han firmado acuerdos con ese país para ampliar sus capacidades de combate y defensa con aeronaves no tripuladas. Con motivo de su apertura, la coronel Danielle Medaglia, jefa del proyecto, dijo que esta plataforma de venta y adquisición de no tripulados pretende “satisfacer las necesidades específicas de las misiones de los usuarios” y brindarles “la posibilidad de elegir la mejor opción”. Esta última cita es importante porque el Marketplace posee un dial inteligente de filtrado y herramientas que despliegan un análisis comparativo, con las características, categorías ventajas y requerimientos operativos de cada dron en su haber; “Nos aseguramos de que nuestras opciones cuenten con la ventaja tecnológica decisiva que necesitan para dominar en cualquier entorno”.

Es esta alianza tan sólo una de las vías a través de las cuales las fuerzas armadas mexicanas estarán en posibilidades de brindar equipo de soporte táctico aéreo no tripulado a cada unidad que opere en el terreno, lo mismo para reconocimiento, que para ataque y defensa del personal.

“Al compartir experiencias operativas, capacidades y lecciones aprendidas, estamos fortaleciendo nuestra asociación e identificando oportunidades para acelerar la innovación en apoyo a nuestros soldados y la seguridad de nuestras naciones”, afirmó Driscoll tras la firma del acuerdo.

INTEGRACIÓN AIRE-TIERRA

Al objetivo del Ejército Mexicano de dotar a sus unidades de combate con drones de ataque y vigilancia, se sumó la Fuerza Aérea. Durante el aniversario 111 de la institución, el general secretario Ricardo Trevilla Trejo anunció que, además de incorporar helicópteros multipropósito y aviones de transporte pesado, como el C-130 J-30 Super Hércules, la FAM sumaria a su flota seis aeronaves no tripuladas “de alcance estratégico”, y aunque no especificó qué modelos se estarían considerando, advirtió que se trata de plataformas tecnológicas de gran autonomía concebidas para misiones de Inteligencia, Vigilancia y Reconocimiento (ISR) de alta complejidad.

El anuncio no es menor, pues la adquisición de este tipo de aeronaves dotaría a la FAM de la capacidad para realizar observaciones remotas continuas y dilatadas sobre cualquier punto del territorio nacional. Además, este tipo de sistemas ofrecen mayor integración en materia de comunicación con las redes de mando y operativas en tierra allende su techo operativos, que fluctúa entre los 7 mil y 15 mil metros de altura sobre el nivel del mar. La Defensa accedería así a un nivel de vigilancia y conciencia situacional sin precedentes en su historia.

INDUSTRIA Y TECNOLOGÍA MILITAR

El Holkan, “Guerrero” en maya, es quizá uno de los ejemplos más loables de los esfuerzos de las fuerzas armadas mexicanas por reducir la dependencia de la industria extranjera en relación con los vehículos aéreos no tripulados.

Concebido para la vigilancia y el combate al crimen organizado, el Holkan fue presentado en la Feria Aeroespacial México (FAMEX) 2025 como fruto de la colaboración entre la FAM y la Universidad Aeronáutica en Querétaro (UNAQ), y representa para México el primer dron militar diseñado y producido en su totalidad en nuestro país.

Ya en operación, y próximo a iniciar su producción en serie, este dron no precisa de una pista para despegar o aterrizar, dado que su despliegue se realiza totalmente en vertical. Controlado desde una estación terrestre, el Holkan vuela desde inicios de este año en apoyo a misiones de vigilancia, también trabaja en el marco del Plan DN-III-E, de atención a emergencias derivadas de fenómenos naturales, para operaciones de rescate y transporte de insumos.

Uno de los ejes principales de la estrategia es el empleo de la robótica y herramientas de Inteligencia Artificial en los entornos operacionales, y en los escenarios más peligrosos, en los que los operadores militares deban ejecutar sus asignaciones

NIVEL OTAN

Figura en ferias de aviación de calado internacional el ASU-45, vehículo aéreo no tripulado desarrollado en México con diseño y tecnología doméstica militar y manufactura privada en mancuerna con Hydra Technologies y Firestar Systems. Ensamblado en Turquía, vía la alianza industrial con la Defensa, este dron tiene como objetivo posicionarse en el mercado de la OTAN.

El ASU-45 emergió de la sapiencia militar mexicana para realizar misiones de ISR en entornos con escasa o nula infraestructura comunicacional y baja visibilidad, es decir, navega el cielo provisto de sensores electro-ópticos e infrarrojos (EO/IR), para reconocimiento continuo tanto de día como de noche, radares, interceptores IMSI (que intervienen teléfonos móviles y acceden a su información y ubicación) y repetidores de radio.

Listo para el ataque, este dron también carga con munición merodeadora, de corte kamikaze, y munición de caída libre y de planeo, para bombardeos. Otro punto notable es que el ASU-45 también puede equiparse con interceptores aire-aire SDP, concebidos para derribar drones de ataque tipo Shahed, ampliamente utilizados y popularizados por la guerras de Rusia-Ucrania y EU-Irán.

Sistema de Radar de Vigilancia Aérea 3D TPS-Camazot 220, “Dios Murciélago” en Maya

DIOS MURCIÉLAGO

En cinco años el Centro de Investigación y Desarrollo Tecnológico de la FAM, bajo el mando del Centro de Investigación y Desarrollo del Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos (CIDEFAM) desarrolló y construyó, en colaboración con la Universidad Autónoma de Zacatecas, el Sistema de Radar de Vigilancia Aérea 3D TPS-Camazot 220, “Dios Murciélago” en Maya. El Radar Camazot 220 (con un alcance de 220 kilómetros) fue creado por la Defensa para mejorar la vigilancia aérea relacionada con la detección de aviones pequeños, tipo Cessna, es decir, los que suelen utilizarse para operaciones ilícitas como el trasiego de droga, armas y combustible, proveniente de Centroamérica y Sudamérica, mayoritariamente.

En particular, la tarea del Camazot es eliminar el rezago que existe en la cobertura del espacio aéreo nacional al cubrir el 68 por ciento del área restante que no alcanzan a vigilar los equipos que operan en la actualidad, sobre todo en el sureste, y reducir con ello la incidencia de vuelos clandestinos y el riesgo de accidentes aéreos.

El Dios Murciélago puede identificar la altitud de aeronaves no autorizadas, su velocidad y trayectoria, para proporcionar datos precisos a los equipos interceptores de la FAM y el Ejército mexicano.

La Crónica de Hoy 2026

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