
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN), de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), pronostica el ingreso de 56 frentes fríos a México durante la temporada 2026-2027, que estadísticamente comienza en septiembre y concluye en mayo.
La cifra representa un incremento respecto al promedio climatológico de 50 sistemas registrados entre 1990 y 2020. De acuerdo con el pronóstico presentado por el Gobierno de México, se esperan tres frentes fríos en septiembre, siete en octubre, ocho en noviembre, nueve en diciembre, ocho en enero, siete en febrero, seis en marzo, seis en abril y dos en mayo.
El coordinador general del SMN, Fabián Vázquez Romaña, explicó que la temporada estará influida por la fase cálida del fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (ENOS), que podría fortalecerse durante la temporada de lluvias y alcanzar una intensidad de El Niño muy fuerte hacia finales de año.
Diciembre y enero concentrarán mayor actividad
El comportamiento de El Niño favorecerá el desplazamiento de masas de aire hacia el norte y centro del país, incrementando la posibilidad de condiciones húmedas.Se estima que alrededor de 32 frentes fríos, más de la mitad del total previsto, ingresen a México entre noviembre y febrero, periodo en el que se espera la mayor frecuencia de estos sistemas.
El SMN también advirtió sobre un posible aumento en la frecuencia de los llamados eventos de Norte, que pueden generar fuertes vientos, incremento del oleaje y precipitaciones en zonas costeras del Golfo de México.
En cuanto a las lluvias, para septiembre se prevén condiciones por debajo del promedio climatológico debido a la influencia de El Niño. En octubre podrían ubicarse dentro de los valores normales o por encima de la media, mientras que en noviembre se esperan precipitaciones superiores al promedio en regiones del centro-norte y noreste.
Para diciembre, las lluvias podrían superar la media en el noroeste del país, mientras que en el occidente y sur se prevén registros inferiores al promedio.
Alertan por tormentas invernales y ciclones
Durante la temporada invernal, masas de aire frío provenientes de Canadá y Estados Unidos podrían interactuar con la humedad disponible y favorecer el desarrollo de tormentas invernales, principalmente en el noroeste y norte del territorio nacional.Las autoridades también llamaron a mantener la vigilancia durante la transición entre verano y otoño, debido a que todavía pueden formarse ciclones tropicales, especialmente en el Golfo de México.
La interacción entre estos sistemas y las masas de aire frío puede provocar cambios en las trayectorias de los ciclones o hacer que permanezcan estacionados durante más tiempo, aumentando o intensificando sus efectos.
Protección Civil pide extremar precauciones
La Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC) exhortó a la población a revisar las condiciones de sus viviendas y sistemas de calefacción, así como mantenerse informada únicamente mediante los pronósticos y alertas oficiales.Ante las bajas temperaturas, recomendó vestirse en capas y proteger rostro, cabeza, manos y oídos, consumir alimentos nutritivos y bebidas calientes, además de cubrir nariz y boca al salir de espacios templados para evitar cambios bruscos de temperatura.
Las autoridades hicieron especial énfasis en no utilizar braseros, hornos o estufas para calentar habitaciones ni dormir cerca de calentadores, debido a que la combustión en espacios cerrados puede producir monóxido de carbono, un gas tóxico que puede resultar mortal.
La CNPC, en coordinación con el Sistema Nacional de Protección Civil, mantiene acciones preventivas para responder ante posibles emergencias. En caso de contingencias mayores, las secretarías de la Defensa Nacional y de Marina activarán sus respectivos planes de auxilio, mientras que las Misiones ECO de Protección Civil coordinarán las acciones de los tres órdenes de gobierno.
Asimismo, Conagua, la Comisión Federal de Electricidad y la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes dispondrán de personal y equipo especializado para atender afectaciones y restablecer servicios básicos.
El Sistema Nacional DIF y las secretarías de Salud y Bienestar, por su parte, participarán en la atención de la población vulnerable y en la distribución de ayuda humanitaria durante posibles contingencias.