Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, Claudia Sheinbaum sostuvo que su administración modificó la forma en que se manejan las finanzas de Petróleos Mexicanos, al señalar que en los gobiernos de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto la empresa era utilizada para respaldar el gasto público mediante un mayor endeudamiento.
La presidenta explicó que durante los gobiernos anteriores se mantenía un discurso de finanzas públicas responsables debido a que el déficit era reducido, pero cuestionó que el endeudamiento terminara trasladándose a Pemex. Aseguró que la deuda de la empresa pasó, durante el periodo de Peña Nieto, de 64 mil millones a 113 mil millones de dólares.
“Pemex era pues la caja chica, digamos”, expresó Sheinbaum al referirse a la manera en que, según señaló, se utilizaba a la empresa para apalancar el gasto público o la inversión pública.
De acuerdo con la presidenta, esta estrategia cambió durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, cuando comenzó una reducción de la deuda de Pemex. Posteriormente, durante 2025 y 2026, el Gobierno de México apoyó el financiamiento de la deuda de la empresa con el objetivo de disminuir el pago de intereses.
Menor endeudamiento
Sheinbaum destacó que la deuda de Pemex disminuyó en 20 mil millones de dólares, equivalentes a alrededor de 400 mil millones de pesos. A partir de esta reducción, señaló que la empresa requiere cada vez menos respaldo del Gobierno de México.
La presidenta recordó que anteriormente se había planteado que el apoyo gubernamental a Pemex sería reducido en 2027 y afirmó que ese escenario se está cumpliendo. Según explicó, las propias finanzas de la empresa deberán permitirle avanzar en su desarrollo.
“Ya no se le cargó la deuda a Pemex”, señaló la mandataria al explicar el esquema aplicado durante los últimos años para reducir la presión financiera sobre la empresa.
Finanzas públicas
Sheinbaum sostuvo que el objetivo es continuar con una reducción paulatina del déficit, sin recurrir nuevamente a Pemex para trasladarle el endeudamiento asociado al gasto público.
La presidenta aseguró que esta estrategia forma parte de un manejo de finanzas que calificó como sano y que, al mismo tiempo, busca mantener recursos para educación, salud, programas de bienestar e inversión pública.
“Nosotros ya no hacemos eso”, afirmó al marcar la diferencia entre la estrategia financiera de su administración y la que atribuyó a los gobiernos de Calderón y Peña Nieto.