El Gobierno Federal anunció el paquete de facilidades fiscales y administrativas dirigido a micro y pequeñas empresas, con el objetivo de reducir trámites, costos y cargas contables, así como incentivar la incorporación de nuevos contribuyentes a la formalidad.
Se explicó que las propuestas son resultado del diálogo sostenido con distintas cámaras empresariales, entre ellas la Canaco y Caintra de Nuevo León, cuyos integrantes plantearon la necesidad de simplificar procesos considerados largos, engorrosos y costosos para los pequeños negocios.
El titular del Servicio de Administración Tributaria (SAT), Antonio Martínez Dagnino, explicó que, de acuerdo con la clasificación de la Secretaría de Economía, las microempresas son aquellas que cuentan con hasta 10 trabajadores y ventas anuales de hasta 4 millones de pesos, mientras que las pequeñas empresas pueden tener entre 11 y 50 trabajadores y ventas de entre 4.01 y 100 millones de pesos, dependiendo del sector.
Actualmente, el Régimen Simplificado de Confianza (RESICO) concentra a 4 millones 178 mil 276 contribuyentes entre personas físicas y micronegocios, con ingresos anuales de hasta 3.5 millones de pesos. Entre las actividades contempladas se encuentran negocios como tortillerías, talleres, restaurantes y tiendas de abarrotes, además del sector primario.
La propuesta plantea elevar de 3.5 a 5 millones de pesos el límite de ingresos para las personas físicas que pueden permanecer en este régimen. Para quienes pertenecen al sector primario, el ingreso exento del Impuesto Sobre la Renta (ISR) aumentaría de 900 mil a un millón de pesos.
Asimismo, se contempla la posibilidad de realizar pagos de ISR de manera trimestral, en lugar de mensual, y establecer esquemas de pago a plazos para contribuyentes que hayan omitido declaraciones mensuales, sin que ello implique abandonar el régimen simplificado.
Para las empresas, el límite de ingresos para acceder al esquema pasaría de 35 a 50 millones de pesos. Además, se propone duplicar las tasas de depreciación aplicables a algunos de los principales bienes utilizados en sus actividades, como equipo de cómputo y automóviles.
Uno de los cambios centrales es la creación de una opción simplificada para el pago del IVA. Las personas y empresas que así lo decidan podrían pagar directamente una tasa equivalente al 7 por ciento, sin tener que llevar la contabilidad adicional necesaria para calcular y recuperar parte del impuesto bajo el esquema tradicional.
El titular SAT explicó que ese porcentaje corresponde al promedio que actualmente pagan las micro y pequeñas empresas después de considerar el IVA trasladado y las cantidades que pueden recuperar.
Con este mecanismo, los contribuyentes tendrían la posibilidad de elegir entre mantener el esquema vigente de IVA o adoptar el nuevo modelo simplificado. Además, el ISR y el IVA podrían cubrirse mediante una sola declaración.
Se destacó que estas medidas buscan reducir el tiempo que los pequeños negocios destinan a obligaciones fiscales y facilitar su cumplimiento, particularmente en materia de contabilidad y recuperación del IVA.
De acuerdo con la estimación presentada, el conjunto de beneficios podría permitir la incorporación de hasta 1.6 millones de nuevos contribuyentes al padrón fiscal, entre personas físicas, microempresas y pequeñas empresas.
Las medidas forman parte de un paquete más amplio de acciones de simplificación en el que también participan el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y la Secretaría del Trabajo, como resultado de los acuerdos alcanzados con representantes del sector empresarial.