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Se estima que en México más de 6 millones de mujeres entre 45 y 65 años están en etapa de climaterio, quienes por esa condición deben cuidar su peso 

Lo que toda mujer debe saber de menopausia, salud metabólica y obesidad

Climaterio y salud metabólica Llegado el climaterio, las mujeres deben mantener estrecha vigilancia en su salud, no sólo se trata de bochornos, sino de los cambios que llevan a ganar peso. Una adecuada salud metabólica, reduce el riesgo de desarrollar diabetes mellitus tipo 2

En nuestro país se estima que alrededor de seis millones de mujeres tienen una edad entre 46 y 65 años, lo que significa que están en la etapa del climaterio, y deben cuidar su salud por todos los cambios que esta etapa de la vida representa.

Para millones de mujeres hablar de climaterio y menopausia no es un tema sencillo, muchas veces, porque ellas mismas no entienden la serie de cambios que esta nueva etapa de la vida representan.

Con base en estimaciones del Consejo Nacional de Población (CONAPO), hacia el 2050, 33.5 millones de mujeres atravesarán por la menopausia.

Y es que la menopausia no es un tema que se centre exclusivamente en el retiro del periodo menstrual y el inicio de síntomas como: bochornos, alteraciones del sueño o cambios emocionales, sino que también hay otra transformación menos visible, pero fundamental que es la salud metabólica de estas mujeres.

En este sentido, el doctor el Ernesto García Rubí, endocrinólogo experto en diabetes y obesidad, recordó que durante la transición menopáusica pueden producirse cambios en la composición corporal y en algunos parámetros metabólicos, aunque no ocurren de la misma manera en todas las mujeres.

“Esta etapa puede representar una oportunidad para revisar factores de riesgo cardiometabólico y promover medidas de prevención y seguimiento individualizadas”.

En este sentido, es importante mencionar que en nuestro país se estima que 38.9% de la población adulta vive con algún grado de obesidad, condición que afecta en mayor medida a las mujeres con una prevalencia 13.2% más alta en ellas que en los hombres.

En el marco de la Séptima edición del Foro Internacional “Ser Mujer”, el especialista resaltó que la prevención puede comenzar por un estilo de vida saludable con acciones cotidianas como mantener una alimentación equilibrada, realizar actividad física (incluido el entrenamiento de fuerza) y dormir adecuadamente.

Asimismo, enfatizó la importancia de acudir a revisiones médicas para identificar a tiempo cambios en peso, composición corporal, glucosa, presión arterial y lípidos.

Menupausia, una etapa más de la vida

El doctor García Rubí, refirió que “la menopausia es un momento de la vida en el que vale la pena hacer una pausa y revisar cómo está funcionando nuestro metabolismo, al tiempo que subrayó que “no se debe asumir que aumentar de cintura, perder músculo o alterar la glucosa es simplemente parte de la edad, son señales -alertó-, que pueden y deben evaluarse y atenderse”.

En este sentido, recordó que con la menopausia, la disminución de estrógenos tiende a provocar que la grasa se acumule a menudo en forma de grasa abdominal. La disminución de testosterona puede reducir la fuerza muscular y aumentar la proporción de grasa con respecto al músculo.

Estos cambios pueden favorecer una mayor resistencia a la insulina, es decir, que el organismo necesite producir más insulina para mantener la glucosa bajo control. En presencia de otros factores de riesgo, estas alteraciones metabólicas pueden contribuir a un mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.

Asimismo, aclaró que la obesidad y la diabetes no son consecuencias inevitables de la menopausia, pero cuando están presentes pueden contribuir a un perfil cardiometabólico más complejo, de ahí la importancia de evaluar los factores de riesgo de manera individual.

Si además de menopausia hay obesidad, la evaluación clínica debe ir más allá del peso corporal y según corresponda deberá incluirse los antecedentes de la persona, la composición corporal, los hábitos, las condiciones asociadas y el riesgo cardiometabólico. Esta valoración permite orientar un abordaje individualizado que puede incluir intervenciones sobre el estilo de vida y, cuando esté indicado, otras opciones terapéuticas.

Comentó que entre las opciones disponibles para el manejo de determinadas condiciones metabólicas están medicamentos basados en GLP-1, que cuentan con indicaciones aprobadas para el tratamiento de la diabetes tipo 2 y/o de la obesidad, dependiendo del medicamento y de la indicación autorizada.

Aunque no es un tratamiento para la menopausia, pueden formar parte del manejo de condiciones metabólicas que coincidan con esta etapa, siempre bajo valoración y seguimiento médico.

El doctor García Rubí consideró que la educación en diabetes no debería terminar cuando el paciente sale del consultorio con una receta, sino enseñarle la manera adecuada de inyectarse para aplicarse la insulina es parte de la prescripción, como la importancia de rotar el sitio de la inyección y no hacerlo siempre en el mismo lugar, “ya que una técnica adecuada puede ayudar a que el tratamiento funcione de la manera esperada y una técnica inadecuada puede afectar la absorción de la insulina y dificultar el control de la glucosa”.

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