La Presidenta Claudia Sheinbaum descartó el regreso oficial de los antiguos miembros del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) a la investigación de la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, pero señaló que se mantiene abierta la puerta al diálogo informal con algunos de ellos a petición directa de las familias de las víctimas.
Explicó que su administración solicitó formalmente al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos contemplar a los antiguos integrantes del GIEI para acompañar las nuevas líneas de investigación. No obstante, el organismo internacional declinó la propuesta.
“Nosotros solicitamos (...) al Alto Comisionado de Derechos Humanos de Naciones Unidas que pudiera conseguir, si acaso ellos así lo deciden, alguno de los miembros que participaron en el GIEI. Y (...) el Alto Comisionado nos dijo que no, que ellos considerarían otros expertos”, apuntó Sheinbaum.
Sheinbaum explicó que el objetivo es contar con especialistas independientes que revisen el trabajo del fiscal especial del caso, Mauricio Pazarán, así como las labores de búsqueda y las realizadas por la Secretaría de Gobernación.
A pesar de la negativa de la ONU para un retorno formal, Sheinbaum reconoció que los padres de los normalistas han insistido en mantener conversaciones con dos antiguos miembros del GIEI, cuyo trabajo previo fue clave para desmantelar la llamada “verdad histórica” del gobierno anterior.
Ante esto, la presidenta confirmó que la Secretaría de Gobernación ya busca un acercamiento con al menos una de las personas solicitadas por las familias. Sin embargo, enfatizó que cualquier eventual colaboración “ya no sería algo oficial de ninguna comisión internacional de derechos humanos”.
El GIEI, creado mediante un acuerdo entre el Gobierno mexicano, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y los representantes de las familias, concluyó su última etapa de trabajo en México en julio de 2023, tras denunciar obstáculos para acceder a información en poder de las Fuerzas Armadas.
El Gobierno de Sheinbaum ha abierto nuevas líneas de investigación basadas, entre otros elementos, en un nuevo análisis de comunicaciones telefónicas de la noche de la desaparición, que según la mandataria ha derivado en nuevas detenciones y lugares de búsqueda.