El organismo empresarial señaló que el Gobierno prevé mayores ingresos y gasto público pese a reducir sus expectativas de crecimiento económico para 2027.
El Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) advirtió que el Paquete Económico 2027 podría generar una mayor carga fiscal para las empresas que ya cumplen con sus obligaciones, además de mantener una fuerte presión sobre las finanzas públicas. En su análisis semanal, el organismo del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) señaló que, aunque las autoridades han asegurado que no se crearán nuevos impuestos ni aumentarán las tasas generales, las modificaciones propuestas a la Ley del Impuesto sobre la Renta podrían elevar los pagos de algunos contribuyentes.
Entre los cambios planteados se encuentra la limitación de algunas deducciones y pérdidas fiscales que actualmente pueden utilizar las empresas. De acuerdo con el Gobierno federal, estas medidas permitirían aumentar los ingresos públicos, fortalecer la base gravable y combatir los delitos fiscales.
Sin embargo, el CEESP consideró que estas modificaciones podrían representar una mayor carga para las empresas que ya se encuentran dentro del sistema fiscal y que actualmente aportan una parte importante de los recursos del Gobierno. El organismo señaló que las personas morales generan alrededor de 70 por ciento de la recaudación tributaria, mientras que 64.3 por ciento de las unidades económicas se encontraba en la informalidad durante 2024. Por ello, consideró que existe una oportunidad para ampliar la cantidad de contribuyentes y evitar que la recaudación continúe dependiendo principalmente de quienes ya cumplen con sus obligaciones fiscales.
Menor crecimiento económico
El CEESP también cuestionó las expectativas económicas contempladas en el Paquete Económico 2027, debido a que el Gobierno redujo sus pronósticos de crecimiento. Para 2026, el rango de crecimiento económico pasó de entre 1.8 y 2.8 por ciento a un intervalo de 1.0 a 2.0 por ciento. La estimación puntual también disminuyó de 2.3 a 1.5 por ciento. Para 2027, la previsión pasó de un rango de 1.9 a 2.9 por ciento a uno de 1.5 a 2.5 por ciento, mientras que la estimación puntual bajó de 2.4 a 2.0 por ciento. A pesar de este escenario, los ingresos presupuestarios aumentarían 3.9 por ciento durante 2027, hasta llegar a 9.15 billones de pesos.
El incremento estaría impulsado principalmente por los ingresos no petroleros, que crecerían 6.6 por ciento, mientras que la recaudación tributaria aumentaría 5.9 por ciento. En contraste, los ingresos provenientes del petróleo disminuirían 14.4 por ciento debido a menores precios esperados para el crudo y el gas natural, además de un tipo de cambio más bajo.
Aumenta el costo de la deuda
El gasto público previsto para 2027 alcanzaría 10.5 billones de pesos, lo que representa un incremento real frente a lo aprobado para 2026. Uno de los principales puntos de preocupación para el CEESP es el aumento del costo financiero de la deuda, que crecería 11.8 por ciento, una cifra superior al 4.3 por ciento estimado anteriormente. Al mismo tiempo, el gasto de capital disminuiría 12.3 por ciento, principalmente por una reducción en la inversión financiera relacionada con las amortizaciones de la deuda de Petróleos Mexicanos (Pemex).
Aunque la inversión física tendría un aumento de 3.5 por ciento, el organismo consideró que este rubro podría convertirse en una de las áreas de ajuste para cumplir con las metas de déficit. El CEESP también destacó que los Requerimientos Financieros del Sector Público disminuirían de 4.1 a 3.9 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) entre 2026 y 2027. Sin embargo, el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público aumentaría de 54 a 55 por ciento del PIB, hasta alcanzar aproximadamente 21.7 billones de pesos.
Ante este panorama, el organismo empresarial concluyó que el presupuesto mantiene riesgos debido a que el aumento de los ingresos y del gasto ocurre en un contexto de menor crecimiento económico. Para el CEESP, el incremento de la deuda acumulada durante el sexenio muestra que una parte importante de los recursos necesarios para financiar el presupuesto continúa dependiendo del endeudamiento, en lugar de un crecimiento más sólido de los ingresos públicos o de una mayor eficiencia en el gasto.