
El crecimiento de las redes sociales, el uso de inteligencia artificial y la presencia de bots durante procesos electorales fueron señalados como temas que necesitan una mayor discusión para evitar la manipulación de la opinión pública.
Durante la conferencia matutina se habló sobre los cambios que han tenido las redes sociales en los últimos años y sobre la forma en que los usuarios reciben información.
La presidenta reconoció que los bots y las campañas digitales ya existían, pero señaló que actualmente las plataformas tienen una influencia mucho mayor.
Uno de los puntos mencionados fue el funcionamiento de los algoritmos, que muestran a los usuarios determinados contenidos de acuerdo con sus actividades dentro de las plataformas.
También se habló del llamado “scrolling”, que consiste en desplazarse continuamente por videos y publicaciones.
De acuerdo con lo expuesto, las plataformas han cambiado la manera en que las personas consumen información y también pueden influir en sus hábitos.
Otro de los temas fue la posibilidad de que estos mecanismos sean utilizados durante campañas políticas.La preocupación se centra en el uso de dinero para impulsar contenidos, así como en la creación de bots y campañas coordinadas para difundir información falsa.
Ante esta situación, se planteó la necesidad de discutir nuevas reglas para el uso de las redes sociales y la inteligencia artificial. Sin embargo, también se reconoció que cualquier regulación debe analizarse cuidadosamente para evitar que termine convirtiéndose en censura.
La postura expresada fue que debe existir una diferencia entre regular prácticas que buscan manipular a la población y limitar la libertad de expresión. El gobierno señaló que uno de los mecanismos utilizados actualmente es el derecho de réplica y la difusión de información para responder a contenidos que circulan en internet, está discusión también incluye el impacto de las plataformas digitales en niños y jóvenes.
Durante la conferencia se mencionó que pruebas internacionales como PISA han mostrado efectos relacionados con el uso de plataformas digitales en distintos países. Por esta razón, se consideró importante comenzar con una discusión sobre el uso de estas herramientas en las escuelas.
Sin embargo, el debate también tendría que abarcar el uso de redes sociales como instrumentos de propaganda durante las campañas electorales. Otro de los cambios señalados es que las redes sociales han ganado terreno como fuente de información.
De acuerdo con lo expuesto, actualmente más personas se informan a través de redes sociales que por televisión, lo que demuestra el peso que tienen las plataformas en la opinión pública. El escenario representa un reto para las autoridades porque las campañas digitales pueden alcanzar a millones de personas en poco tiempo. La utilización de cuentas falsas, bots o contenidos generados mediante inteligencia artificial podría hacer más difícil identificar qué información es verdadera y cuál fue creada con la intención de influir.
Durante la conferencia se señaló que también existen campañas internacionales que buscan modificar la percepción de los ciudadanos mediante noticias falsas. Ante este panorama, el gobierno consideró necesario abrir un espacio de discusión para analizar posibles reglas. La intención, se explicó, no sería impedir que las personas expresen sus opiniones, sino evitar mecanismos organizados de manipulación.
El tema cobra mayor importancia ante los procesos electorales, debido a que las redes sociales pueden convertirse en una herramienta para difundir propuestas, pero también información engañosa. Las autoridades tendrán que definir hasta dónde puede llegar la regulación y cuáles serían los límites para proteger la libertad de expresión, por ahora, la discusión permanece abierta.
El gobierno reconoció que las redes sociales cambiaron rápidamente y que las herramientas digitales tienen cada vez mayor influencia. El reto será encontrar un equilibrio entre libertad de expresión, acceso a información y protección de los ciudadanos frente a campañas coordinadas de desinformación.