
En medio de la violencia e inseguridad que prevalece en varias regiones del país, senadores demandaron a la Fiscalía General de la República, la Comisión Nacional de Búsqueda y a sus homólogas en las 32 entidades federativas a trabajar en coordinación con el Instituto Nacional Electoral para agilizar la identificación de cuerpos en poder de los servicios médicos forenses del país.
Consideraron que para ello se recurra al cotejo sistemático de las huellas dactilares y demás datos biométricos contenidos en el Padrón Electoral de todas las personas fallecidas no identificadas bajo su resguardo.
El PT en el Senado solicitó a estas dependencias establecer una estrategia nacional para abatir el rezago en materia de identificación humana.
Recordaron que en México se contabilizaban 132 mil 462 personas desaparecidas, mientras que el Movimiento por Nuestros Desaparecidos estima que existen al menos 72 mil personas fallecidas sin identificar, cuyos cuerpos o restos podrían encontrarse en servicios periciales, instalaciones ministeriales, fosas comunes y otros espacios de resguardo.
“Este rezago forense se ha acumulado durante décadas y constituye uno de los mayores desafíos para las instituciones encargadas de la procuración de justicia, la búsqueda de personas y la identificación humana”, destacó la senadora del PT. Yeidckol Polevnsky.
Mediante un punto de acuerdo presentado al Senado de la República, las senadoras Geovanna Bañuelos, Liz Sánchez, Ana Karen Hernández, Yeidckol Polevnsky y el senador Alberto Anaya establecieron que esta estrategia debe contener la digitalización y revisión de los archivos dactiloscópicos históricos.
Asimismo la incorporación de la información obtenida al Banco Nacional de Datos Forenses; la definición de metas, plazos e indicadores verificables; así como la publicación periódica de los avances alcanzados en la identificación y restitución digna de personas fallecidas a sus familias.
Su atención –dijeron--requiere continuidad, recursos, cooperación técnica y una coordinación efectiva entre la Federación, las entidades federativas y los organismos constitucionales autónomos.
Resaltaron que México cuenta con una herramienta de enorme valor para realizar estos cotejos: la base de datos biométrica del INE , cuyo Padrón Electoral concentra información identificativa de millones de ciudadanas y ciudadanos, incluidas fotografías y huellas dactilares recabadas para la expedición de la Credencial para Votar.
Recordaron que la Secretaría de Gobernación informó que, de julio de 2025 a agosto de 2026, las acciones gubernamentales permitieron localizar a 13 mil 625 personas, de las cuales el 90 por ciento fueron encontradas con vida.
De ese total, 6 mil 939 personas fueron localizadas mediante la Plataforma Única de Identidad; 3 mil 39, como resultado de la estrategia coordinada con las entidades federativas; 2 mil 572, a través de la Alerta Nacional de Búsqueda; y mil 75, mediante acciones directas de búsqueda en territorio.
“Estos datos muestran que la coordinación institucional y el uso responsable de la información pueden convertirse en resultados concretos para las familias”, aseveró Polevnsky.
Por lo anterior, aseguró que resulta indispensable seguir fortaleciendo la identificación humana con un trabajo científico, especializado y multidisciplinario que integre métodos dactiloscópicos, genéticos, odontológicos, antropológicos y médicos, dependiendo de las condiciones en las que se encuentren los cuerpos o restos humanos.
“Ninguna herramienta sustituye a las demás; todas deben emplearse de manera complementaria para construir y confirmar científicamente una identidad”, aseveró.