
La Embajada de Estados Unidos en México, encabezada por Ronald D. Johnson, advirtió que quienes apoyen a organizaciones criminales que Washington considera narcoterroristas enfrentarán consecuencias, en un mensaje que volvió a colocar a la representación diplomática como una de las voces de la estrategia estadounidense contra los cárteles.
A través de sus redes sociales, la Embajada señaló que la administración del presidente Donald Trump está utilizando todas las herramientas disponibles para combatir a los cárteles y exigir cuentas a quienes los apoyen. La representación también afirmó que continuará la colaboración con México para enfrentar al crimen organizado y fortalecer la seguridad de ambos países.
El mensaje fue difundido después de que la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Texas anunciara cargos contra José Flores-Flores, un mexicano de 21 años originario de Reynosa, Tamaulipas, acusado de proporcionar apoyo material al Cártel del Golfo, organización que Estados Unidos designó como organización terrorista extranjera.
“Apoyar a los narcoterroristas tiene consecuencias”, señaló la Embajada al cerrar su pronunciamiento, sin detallar en esa publicación cuáles serían las medidas específicas para las personas señaladas de respaldar a estos grupos.
Johnson también cuenta con una trayectoria dentro del gobierno estadounidense relacionada con seguridad e inteligencia. Sirvió en el Ejército de Estados Unidos y posteriormente trabajó en la Agencia Central de Inteligencia, además de ocupar funciones vinculadas con el Comando de Operaciones Especiales de Estados Unidos.
El embajador fue confirmado por el Senado estadounidense para representar a Washington en México el 9 de abril de 2025. Desde su llegada, uno de los temas recurrentes en sus pronunciamientos ha sido la cooperación bilateral en materia de seguridad y el combate a las estructuras criminales.
Cargos en Texas
El mensaje de la Embajada retomó el caso de José Flores-Flores, quien permanece bajo custodia en Estados Unidos. Además de la acusación relacionada con el Cártel del Golfo, enfrenta un cargo por reingreso ilegal a ese país.
Las autoridades estadounidenses sostienen que el acusado habría trabajado durante aproximadamente un año para una facción del Cártel del Golfo. La acusación también refiere que los investigadores encontraron en su teléfono videos e imágenes que, según la fiscalía, estarían relacionados con actos violentos.
El fiscal Aaron Reitz señaló que la designación de organizaciones criminales como organizaciones terroristas extranjeras proporciona nuevas herramientas legales para procesar a quienes sean señalados de brindarles apoyo material.
La advertencia de la Embajada se suma a otros mensajes recientes de Johnson sobre la estrategia de Washington. El 3 de septiembre, el embajador afirmó que Estados Unidos y México buscan afectar no solamente las drogas, las armas y a los integrantes de los cárteles, sino también sus recursos ilícitos, redes financieras, facilitadores y posibles actos de corrupción que permitan sostener sus operaciones.
En otro pronunciamiento, realizado durante la conmemoración del 25 aniversario de los atentados del 11 de septiembre de 2001, Johnson defendió la decisión de Estados Unidos de designar a distintos cárteles mexicanos como organizaciones terroristas extranjeras y sostuvo que estas organizaciones han modificado sus métodos y redes.
Con el nuevo mensaje, la Embajada reiteró que Washington mantendrá la cooperación con México en materia de seguridad, mientras advierte que su estrategia también contempla exigir responsabilidades a quienes sean señalados por apoyar a las organizaciones criminales que Estados Unidos considera terroristas.