
Tras unos días de la conmemoración del inicio de la Independencia de México, diversos colectivos de búsqueda manifestaron su rechazo a la inclusión de las “Madres Buscadoras” en las arengas pronunciadas por algunos gobernantes locales durante las celebraciones patrias.
De acuerdo con un comunicado difundido por varios de estos grupos, el término habría sido utilizado con fines políticos en el contexto del inicio del proceso electoral, lo que, señalaron, representa una forma de lucrar con el dolor de las familias que han enfrentado la desaparición de alguno de sus integrantes.
Entre las personas gobernantes señaladas se encuentran la gobernadora de Guanajuato, Libia Libia Dennise; el gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, y la alcaldesa de Cuauhtémoc, en la Ciudad de México, Alessandra Rojo de la Vega.
En el caso de Rojo de la Vega, las críticas también se han centrado en su propuesta de ofrecer espacios dentro del cabildo de la alcaldía para que los grupos de búsqueda puedan desarrollar sus actividades. Los colectivos calificaron esta iniciativa como un posible intento de cooptación y manipulación.
Asimismo, cuestionaron la falta de actuación de la alcaldesa durante su paso por el gobierno de Enrique Peña Nieto en el Estado de México, entidad que concentra un número importante de reportes de personas desaparecidas. También señalaron que, durante su etapa como diputada del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), no habría impulsado acciones en favor de las familias de personas desaparecidas.
Otro de los casos cuestionados fue la propuesta del partido Somos MX para ofrecer candidaturas a diputaciones plurinominales a familiares de víctimas de desaparición. Los colectivos consideraron que esta iniciativa podría utilizar a las familias como “punta de lanza en sus guerras políticas”.
“Necesitamos con urgencia personas servidoras públicas sensibles y comprometidas con la verdad, la justicia y la atención integral a víctimas; la mayoría de los colectivos ofrecemos también tratarlas con la misma consideración y respeto que les exigimos”, señalaron las personas buscadoras.
Instituciones, principal demanda de los colectivos
Valentina Peralta, quien realiza labores de búsqueda desde hace 16 años y ha participado en el rastreo de dos de sus sobrinos desaparecidos, declaró a Crónica que el único reconocimiento que aceptarían, en respeto a la dignidad de los colectivos de búsqueda, consiste en fortalecer las instituciones encargadas de localizar e identificar a las personas desaparecidas.
En particular, planteó la necesidad de contar con fiscalías y ministerios públicos con las capacidades suficientes para realizar las labores de búsqueda, investigación e identificación de personas no localizadas.
Peralta señaló que estas instituciones se encuentran rebasadas por el número de carpetas de investigación que reciben, debido, entre otros factores, a la insuficiencia de personal encargado de las investigaciones y a la falta de condiciones adecuadas para desarrollar su trabajo frente a la magnitud de la crisis de desapariciones.
La buscadora también relató que, a lo largo de su experiencia, ha atravesado distintas administraciones federales sin que se haya logrado frenar o prevenir de manera suficiente la desaparición de personas.
Desde su perspectiva, este fenómeno representa una tragedia de enormes dimensiones para las familias y lo describió como “algo peor que la muerte”.