
Con el objetivo de articular las capacidades del Estado mexicano frente a una problemática multifactorial, la Comisión Nacional de Salud Mental y Adicciones (CONASAMA) dio inicio formal a la Estrategia Nacional para la Prevención y Atención del Comportamiento Suicida 2026–2030.
La comisionada nacional, Yerania Emireé Enríquez López, señaló que el comportamiento suicida es un fenómeno complejo y multidimensional (donde intervienen factores individuales, familiares y sociales). Por ello, enfatizó que el principal reto del país no es empezar de cero, sino articular las herramientas ya existentes —como el Código 100, los mecanismos de referencia de casos, la Estrategia Nacional de Salud Mental y la Línea de la Vida— para que se conviertan en acciones efectivas directamente en las comunidades.
De acuerdo con las autoridades, la política pública del periodo 2026–2030 se sustentará firmemente en tres pilares fundamentales:
- Evidencia científica
- Respeto pleno a los derechos humanos
- Pertinencia territorial (adaptada a las distintas realidades regionales del país)
Por su parte, Lucía Ledesma Torres, directora general de Políticas de Salud Mental y Adicciones, detalló que la estrategia tendrá un carácter estrictamente operativo. Entre sus prioridades destacan definir con claridad las responsabilidades de cada institución involucrada, mejorar la detección oportuna, optimizar el traslado y seguimiento de pacientes, y capacitar a equipos de trabajo para fungir como primeros respondientes ante situaciones de riesgo.
Durante el encuentro se presentaron datos clave sobre la operación de la Línea de la Vida, el principal canal de atención remota en el país:
- 80% de las llamadas recibidas se resuelven de forma directa mediante orientación técnica durante la misma comunicación.
- 20% de los casos restantes requieren una derivación o canalización presencial a otros prestadores de servicios especializados.
Para asegurar que estas acciones tengan un impacto local, José Alberto Gutiérrez Manuel, director general de Primer Nivel, subrayó que se apoyarán firmemente en las Comisiones Estatales, encargadas de coordinar los esfuerzos preventivos focalizados en cada entidad federativa.
Para la construcción y ejecución de este plan, la CONASAMA convocó a la academia, especialistas y organizaciones civiles, logrando la participación coordinada de organismos de salud y seguridad como el IMSS, IMSS-Bienestar, ISSSTE, Pemex, Sedena y Semar. Asimismo, se sumaron dependencias clave para el tejido social como la SEP, SNDIF, SIPINNA, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) y la Cruz Roja, junto con organismos internacionales y representantes de los estados.