
Casa de las Ideas, en Tijuana, Baja California, se ha convertido en una alternativa real para niñas, niños y adolescentes quienes viven en un entorno social adverso, y a través de casi 20 distintos talleres culturales son encausados a una vida de prevención a la violencia.
En entrevista con Crónica, Francisco Orozco Díaz, director de Casa de las Ideas, Centro Cultural Comunitario de Tijuana Innovadora, comparte que, hace más de una década han pasado por sus instalaciones más de 9 mil alumnos, niñas, niños y adolescentes a quienes llevan no sólo talleres culturales, sino el mensaje de
crecer con apego a la no violencia, una cultura de paz y respeto a los derechos humanos.
La organización Tijuana Innovadora fue fundada –en 2013-, por José Galicot Behar, quien entregó en comodato el inmueble donde funciona Casa de las Ideas, y quien a lo largo de todos estos años ha sido el principal benefactor para que los profesores continúen llevando la cultura y las artes a pequeñitos y adolescentes, en la colonia Camino Verde, antiguamente considerada de un alto índice de violencia.
“Cuando recibimos el lugar, la colonia se mantenía en niveles muy altos de violencia. Lo más dramático era la presencia de drogas, armas, crimen organizado y nos hemos enfocamos en blindar a la niñez y a la juventud para que no normalicen esta forma de vida”, señala.
Nos dimos cuenta que no sería suficiente con incrementar la oferta cultural si no le dábamos enfoque de prevención de la violencia, y se ha venido trabajando en el fortalecimiento de las habilidades para la vida con arte y cultura.
Enfatiza que se cuenta con 18 maestros profesionales ellas y ellos en cada disciplina, e incluso son profesores de la Facultad de Artes de Tijuana, o alguna otra escuela, quienes comparten sus conocimientos con las niñas, niños y adolescentes que acuden a Casa de las Ideas.

Disciplina artística y habilidades para la vida
Orozco Díaz, explica que se imparten 18 talleres como: fotografía, artes plásticas, teatro, danza, literatura, radio, podcast, música, por mencionar algunas, a manera de iniciación en la disciplina artística, “pero en cada una de las sesiones se trabaja el fortalecimiento de 10 habilidades para la vida que propone la Organización Mundial de la Salud (OMS)”.
El objetivo es que en la medida en que tengan incorporadas esas habilidades a su vida cotidiana, tienen más posibilidades de salir adelante, de tomar mejores decisiones de mantenerse al margen de la violencia”.
Casa de las Ideas, en centro de internamiento de jóvenes
La importante labor de esta Casa, encabezada por Francisco Orozco, -quien en el 2017 fue nombrado “Ciudadano del Año”, por Grupo Salinas-, busca llegar más allá y se ha dado a la tarea impartir los talleres en un Centro de Internamiento de jóvenes en Conflicto con la Ley.
Los resultados han sido satisfactorios, si se toma en cuenta, señala, de que el trabajo con 150 internos, quienes reciben talleres de rap, muralismo, teatro y terapias individuales, ha dado muchos casos de éxito.
“Muchos jóvenes quienes han alcanzado la libertad, se les ha dado seguimiento en Casa de las ideas, con muchos casos de éxito, ya que un 76% de esos jóvenes han logrado insertarse al mercado laboral”, y sólo ha habido una reincidencia delictiva.
Francisco Orozco, a quien cariñosamente los que lo tratan le llaman “Tico”, comparte que los primeros años lo difícil fue involucrar a la comunidad, “los niños llegaban y se iban solos. Al principio fue complicado acercar a la población adulta, “hoy incluso se cuenta con un taller para mujeres y medios digitales, para abatir la brecha en el uso de herramientas digitales”.
Orozco Díaz admite que todavía hay mucho por hacer, y subraya que lo que no ha podido suceder a lo largo de los años es un proyecto multiinstitucional, integral y que trabaje con la comunidad en todos los sentidos, desde temas económicos, migración, educación, “se requiere mucho más, pero en lo que nosotros hacemos, estamos satisfechos de ver a los participantes en los talleres, quienes ya reportan un incremento en la aspiración educativa, ya que el promedio educativo en el barrio es de segundo de secundaria.

Recuerda que en el 2015, se trabajó con un proyecto piloto con 24 alumnos de danza, y el 100% de ellas y ellos llegaron a la preparatoria y alrededor del 60% llegó a la universidad, muestra de que la exposición a temas distintos a lo que regularmente viven en el barrio los ha motivado a continuar con sus estudios”.
Menciona el caso de una chica que acudía como acompañante “sombra” de su hermano quien vive con autismo, después comenzó a participar en talleres, como el de radio, “era una chica muy tímida, no convivía con nadie y en el taller comenzó a extrovertirse. Tiempo después se cambió de casa, y la encontramos trabajando en el Museo Interactivo de “El Trompo”, era conductora del programa en video para promover las actividades. cuando terminó su licenciatura en educación especial “dedicó su tesis a la Casa de las Ideas, ubicándola ella como el momento que le dio un proyecto de vida... Casos como ese, nos alimentan las ganas de seguir trabajando por mucho más tiempo”.
El reto, subraya, es continuar trabajando en la comunidad como lo hemos venido haciendo, fortaleciendo cada día más todos los programas y los alcances de Casa de las Ideas para poder tener programas más robustos y con mayor impacto en la sociedad.