
Durante su intervención ante la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que México es “el epicentro” de la violencia relacionada con los cárteles y llamó al Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum a “recuperar el control” de su territorio.
Trump sostuvo que resulta inaceptable que Estados Unidos comparta una frontera de aproximadamente 2 mil millas con un territorio que, según su señalamiento, está controlado por organizaciones criminales.
“México es el epicentro de la violencia de los carteles”, afirmó Trump, quien añadió que México debe “recuperar el control de su territorio de manos de los enemigos de la humanidad”.
Pese al señalamiento, el mandatario estadounidense aseguró que mantiene una buena relación con el Gobierno mexicano y destacó los avances alcanzados entre ambos países.
“Hemos logrado grandes avances, avances muy importantes, con México. Ellos tampoco quieren a los carteles”, expresó. Trump agregó que espera que, cuando se alcance ese objetivo, “toda esta región será un lugar mejor y más seguro”.
Combate al narcotráfico
Las declaraciones se producen en medio de las presiones de la administración Trump para ampliar la cooperación de México en el combate contra los grupos del crimen organizado, a los que el republicano comparó con Isis o Al Qaeda.
El presidente estadounidense ha planteado en distintas ocasiones la posibilidad de realizar acciones contra los cárteles desde territorio mexicano. El Gobierno de Sheinbaum, por su parte, ha rechazado cualquier intervención que implique vulnerar la soberanía nacional y ha defendido la cooperación bilateral bajo el principio de respeto a la soberanía.
En su discurso ante la ONU, Trump vinculó además la situación de seguridad en México con la protección de la frontera estadounidense, en un mensaje que coloca al combate al narcotráfico y al control migratorio como asuntos estrechamente relacionados dentro de su política hacia México.
Control de la frontera
Durante el mismo discurso, Trump afirmó que Estados Unidos cuenta actualmente con “la frontera más segura en la historia americana”.
El presidente de EU aseguró que durante los últimos 16 meses no se ha permitido el ingreso de personas que entren ilegalmente al territorio estadounidense y sostuvo que “nadie entra” al país salvo que sea invitado o cuente con autorización.
Trump también afirmó que hubo “cero” personas que ingresaron ilegalmente a Estados Unidos durante ese periodo y atribuyó el resultado a personas que calificó como “muy sofisticadas”. Al mismo tiempo, señaló: “No se ha hecho por el gobierno de Trump”.
Estas afirmaciones forman parte de la defensa que el mandatario ha hecho de su política migratoria y de seguridad fronteriza, aunque las cifras y definiciones utilizadas para describir los ingresos al país deben contrastarse con los registros oficiales de las autoridades estadounidenses.
El discurso de Trump ante la ONU incluyó además referencias a otros asuntos de política exterior, entre ellos Irán, Cuba y la posición de Estados Unidos frente a diversos conflictos internacionales.