La Secretaría de Salud llamó a la población a utilizar métodos de prevención y realizarse pruebas para detectar infecciones de transmisión sexual, incluso cuando no existan síntomas.
El Centro Nacional para la Prevención y Control del VIH/Sida y Hepatitis (CENSIDA) reforzó las acciones para prevenir y reducir la transmisión de la sífilis en México, mediante una estrategia que combina medidas de protección y la detección oportuna de la enfermedad.
La Secretaría de Salud explicó que una de las principales recomendaciones para disminuir el riesgo de infecciones de transmisión sexual (ITS) es utilizar métodos de barrera, como el condón externo o interno. También se pidió a la población mantener una sexualidad responsable y acudir a los servicios de salud para realizarse pruebas.
El director general de CENSIDA, Juan Luis Mosqueda Gómez, explicó que la prevención combinada consiste en utilizar diferentes herramientas para reducir el riesgo de adquirir una infección. Entre ellas se encuentra el uso correcto del condón, además de realizarse pruebas para identificar alguna infección de transmisión sexual.
El funcionario hizo un llamado a las personas que presenten algunas manifestaciones físicas, como úlceras en los genitales o ronchas en diferentes partes del cuerpo, para que acudan con un médico y se realicen una prueba rápida que permita identificar o descartar la presencia de sífilis.
Mosqueda Gómez señaló que la búsqueda de casos es importante para reducir la transmisión de esta enfermedad, ya que una persona puede tener sífilis sin presentar síntomas evidentes.La sífilis es una infección causada por la bacteria Treponema pallidum. Puede transmitirse principalmente por contacto sexual, pero también puede pasar de una madre a su bebé durante el embarazo a través de la placenta, lo que se conoce como sífilis congénita. También puede transmitirse mediante transfusiones de sangre. Por esta razón, CENSIDA destacó la importancia de que las mujeres embarazadas, las personas donantes de sangre y la población en general se realicen pruebas para detectar sífilis y otras infecciones de transmisión sexual, aunque no presenten síntomas.
El director de CENSIDA explicó que cuando una persona acude a realizarse una prueba de VIH, también se le invita a realizarse pruebas para detectar hepatitis y sífilis. Esta estrategia busca ampliar la detección de diferentes infecciones mediante pruebas rápidas. La dependencia explicó que la sífilis puede desarrollarse en diferentes etapas. Durante la primera etapa puede aparecer una úlcera conocida como chancro en el lugar donde ingresó la bacteria. Debido a que normalmente aparece en los genitales, puede confundirse o pasar desapercibida. Una de sus características es que puede no causar dolor.
En una segunda etapa pueden aparecer ronchas o sarpullido en diferentes partes del cuerpo, principalmente en las palmas de las manos y las plantas de los pies. Si la enfermedad no recibe tratamiento, puede avanzar a una tercera etapa, en la que puede afectar órganos como el corazón y el cerebro. CENSIDA señaló que uno de los problemas es que la sífilis no siempre es detectada durante sus primeras etapas, por lo que puede avanzar sin que la persona sepa que tiene la infección.
Sin embargo, la Secretaría de Salud destacó que la sífilis es una enfermedad curable. El tratamiento consiste en antibióticos que deben ser indicados por un médico, ya que la dosis depende de la etapa en la que se encuentre la persona. CENSIDA recomendó mantener prácticas sexuales responsables y protegidas mediante métodos de barrera, como el condón interno y externo, los cuales ayudan a reducir el riesgo de diversas infecciones de transmisión sexual, entre ellas el VIH, la sífilis, la gonorrea y las hepatitis B y C.