
La realización de la asamblea encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum en el Zócalo de la Ciudad de México provocó cambios en la actividad cotidiana del Centro Histórico, principalmente en el acceso a algunos comercios y en la circulación de personas por las calles cercanas a la Plaza de la Constitución.
El evento, realizado como cierre de la gira de rendición de cuentas de la presidenta por las 32 entidades del país, comenzó alrededor del mediodía y estuvo acompañado por restricciones en diferentes vialidades del primer cuadro de la capital. La avenida 20 de Noviembre fue una de las zonas que registró afectaciones por los cierres y el operativo de seguridad.
A pesar de estas condiciones, algunas tiendas pequeñas de la zona continuaron con sus actividades habituales. Los establecimientos mantuvieron sus puertas abiertas y recibieron a clientes durante la jornada, aunque el acceso a algunas calles y comercios estuvo limitado por las medidas de seguridad implementadas alrededor del evento.
En algunos negocios del Centro Histórico se observó la presencia de personas que acudían a comprar ropa, artículos para bebés y otros productos, mientras afuera continuaba el movimiento de asistentes que se dirigían hacia el Zócalo.
Las tiendas pequeñas mantuvieron una actividad más cercana a la normalidad, aunque con restricciones para ingresar a determinadas zonas. De acuerdo con lo observado durante la jornada, el acceso permaneció limitado hasta cerca de las 12:00 horas, cuando concluyó el evento y comenzaron a cambiar las condiciones de circulación en los alrededores.
El panorama fue diferente para algunas de las tiendas departamentales más grandes de la zona. Establecimientos como Palacio de Hierro y Liverpool cerraron completamente sus instalaciones durante la jornada, dejando sus accesos sin servicio ante la concentración y las restricciones establecidas en el Centro Histórico.
La diferencia entre ambos tipos de establecimientos fue visible para quienes recorrieron las calles durante el evento. Mientras algunos pequeños comercios intentaban mantener sus actividades y atender a los clientes que lograban llegar, las grandes tiendas permanecieron cerradas.
En las calles también se pudo observar a personas caminando con bolsas de compras y a visitantes que aprovechaban el recorrido por el Centro Histórico. La presencia de policías y las vallas colocadas en distintos puntos hicieron que los accesos fueran diferentes a los de un domingo común.
El cierre de vialidades formó parte del operativo establecido para facilitar el desarrollo de la asamblea de Sheinbaum. Entre las calles con restricciones estuvieron 20 de Noviembre, 5 de Febrero, José María Pino Suárez, 5 de Mayo y Moneda.
La presidenta explicó previamente que la actividad en el Zócalo tendría como objetivo informar sobre las acciones realizadas en la Ciudad de México y que con este acto concluiría su gira de rendición de cuentas por los 32 estados.
De esta manera, el evento político no solo modificó la circulación en el corazón de la capital, sino también la dinámica comercial de la zona. Mientras algunos negocios pequeños buscaron continuar con sus horarios y actividades, las grandes tiendas optaron por cerrar totalmente sus instalaciones durante la jornada.