
El Zócalo de la Ciudad de México se convirtió este día en un punto de encuentro para grupos que llegaron con música, vestidos tradicionales y bailes para acompañar a la presidenta Claudia Sheinbaum durante el cierre de su gira de rendición de cuentas. Entre quienes acudieron hubo personas de distintas zonas de la capital y también visitantes de otros lugares.
Antes de que comenzara el acto, la calle 20 de Noviembre concentró a varios grupos que avanzaban con instrumentos musicales y vestimenta típica mexicana. Hombres vestidos de charros, mujeres con trajes tradicionales y grupos acompañados por bandas llevaron el ambiente festivo hasta las inmediaciones de la Plaza de la Constitución.
Música y trajes típicos
Entre los asistentes también estuvieron integrantes de casas de adultos mayores y de Pilares, quienes acudieron con atuendos representativos de distintas regiones del país. Para ellos, la música y el baile fueron una manera de expresar su acompañamiento a la presidenta durante esta jornada.
Una de las asistentes, integrante de una casa de Pilares en Tlalpan, explicó que para el grupo la vestimenta no necesariamente representa por sí sola el motivo principal de su presencia, sino que forma parte de una celebración.
“Probablemente venir con vestidos no significa tanto o no tiene como tan un valor, pero para nosotros es una fiesta porque la presidenta nos ha apoyado, tanto en diferentes cosas como en los apoyos para las familias en reconstruir estos lugares para los adultos mayores, que creo que también podemos celebrar y festejar con ella a través de la música y el baile”, señaló.
La presencia de estos grupos hizo que, desde antes del inicio de la rendición de cuentas, las calles cercanas al Zócalo tuvieran un ambiente distinto al de una concentración únicamente política.
Un ambiente de celebración
Los instrumentos, las bandas y los bailes acompañaron a los asistentes mientras esperaban el comienzo del acto. Algunos grupos permanecieron reunidos en la calle 20 de Noviembre, mientras otros se dirigieron hacia los alrededores del Zócalo.
Así, la jornada estuvo marcada no solamente por la concentración de personas para escuchar a la presidenta, sino también por las expresiones culturales de quienes llegaron con música y vestimenta tradicional para participar en el cierre de la gira.
Para los integrantes de estos grupos, la presencia en el Zócalo representó además una oportunidad para reunirse, convivir y celebrar mediante la música y el baile, en una jornada que reunió a personas de distintas edades y puntos de la Ciudad de México.