
Mientras el Pacífico mexicano todavía resiente los efectos del huracán Polo, una nueva amenaza meteorológica mantiene a una buena parte del país. . Se trata de la tormenta tropical Rachel, que está generando lluvias intensas, fuertes rachas de viento y oleaje elevado.
De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), Rachel se ubicaba este 28 de septiembre frente a las costas mexicanas y presentaba vientos máximos sostenidos de 85 kilómetros por hora, con rachas de hasta 100 km/h. Su desplazamiento era hacia el oeste-noroeste a 13 km/h.
¿Qué estados están afectados por la tormenta Rachel?
La trayectoria de Rachel está generando un clima complicado en Guerrero y Oaxaca, donde se pronosticaron lluvias intensas. En Michoacán también se esperaban precipitaciones fuertes, además de viento y oleaje elevado en zonas costeras.
Las autoridades también mantienen vigilancia en parte de la costa de Jalisco, ante la posibilidad de que el fenómeno continúe desplazándose hacia el noroeste. Protección Civil estatal señaló bajo vigilancia a las regiones Costa Sur, Costa-Sierra Occidental, Sierra de Amula y Sur.
En el litoral de Michoacán, Guerrero y Oaxaca se pronosticó oleaje de entre 3 y 5 metros, además de rachas de viento que podrían alcanzar entre 60 y 80 km/h.
¿Rachel se convertirá en huracán?
Una de las principales dudas en los habitantes de los estados que se verán afectados es la posible intensificación del sistema. Los pronósticos apuntan a que Rachel podría alcanzar la categoría de huracán categoría 1 entre el martes 29 y el miércoles 30 de septiembre, aunque la evolución de un ciclón puede cambiar conforme avanzan las horas.
¿Cuál es la trayectoria de Rachel?
El fenómeno mantiene un desplazamiento paralelo a las costas del Pacífico.
En Jalisco, la zona de prevención por vientos de tormenta tropical se extendía desde Punta San Telmo, Michoacán, hasta Playa Pérula, mientras que había una zona de vigilancia desde Playa Pérula hasta Cabo Corrientes.
La recomendación de Protección Civil es mantenerse atento a los avisos oficiales, especialmente en comunidades costeras, y evitar acercarse a zonas con oleaje elevado, corrientes de resaca o cauces que puedan aumentar rápidamente su nivel.