
“No hay dedazo, como era en la época del PRI, ni de la presidenta, ni de las dirigencias de Morena ni de los partidos aliados”, aseguró la presidenta Claudia Sheinbaum al defender el mecanismo de encuestas utilizado por Morena para definir a sus coordinadores estatales rumbo a 2027.
En la conferencia matutina de este miércoles, la mandataria federal negó que las designaciones sean resultado de decisiones tomadas directamente por ella o por las dirigencias partidistas.
Al explicar sobre el procedimiento, la mandataria afirmó que las encuestas forman parte del método que Morena estableció desde su fundación precisamente para evitar que la selección de sus representantes dependiera de una decisión directa de las dirigencias.
Detalló que el mecanismo no se limita a identificar al aspirante con mayor preferencia entre los participantes. Explicó que se realizan 10 preguntas y cada una tiene un valor ponderado que permite obtener una calificación final.
“Las encuestas son 10 preguntas, y cada pregunta tiene un peso ponderado para dar una calificación final”, señaló.
Los elementos considerados en el ejercicio son el nivel de conocimiento de los perfiles, la opinión que existe sobre cada uno de ellos y la disposición de la población a votar. El resultado se obtiene a partir de la valoración conjunta de esos distintos aspectos.
La presidenta también recordó que este sistema de selección surgió como una alternativa frente a procesos internos que, según su exposición, habían provocado conflictos dentro del entonces Partido de la Revolución Democrática (PRD). Ante ese antecedente, Morena optó por recurrir a encuestas para consultar a la población y definir a quienes ocuparían las coordinaciones.
El método ha sido cuestionado dentro de Morena después de algunas de las designaciones, con inconformidades entre participantes y señalamientos relacionados con la transparencia del proceso.
Al respecto, Sheinbaum reconoció que el desacuerdo entre los aspirantes forma parte de una situación que puede presentarse cuando existe un grupo de contendientes y solo algunos son seleccionados.
El procedimiento contempla además la participación de perfiles propuestos por Morena, el Partido Verde y el Partido del Trabajo, de acuerdo con las reglas establecidas para estos procesos.
Frente a las diferencias internas, la mandataria planteó que estas deben resolverse mediante el diálogo. También señaló que Morena se ha distinguido por hacer públicos sus desacuerdos internos y contrastó esa práctica con la disciplina que, de acuerdo con su descripción, existía en otros partidos.
Finalmente, indicó que las encuestas deberán abrirse para que puedan conocerse los resultados y la metodología aplicada en cada entidad. Esta información, señaló, se dará a conocer una vez que termine el proceso de definición de los coordinadores.