
El doctor Oscar David Ovalle Luna, titular de la División de Vigilancia Epidemiológica de Enfermedades Transmisibles del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), advirtió que ante cualquier mordedura se debe acudir a valoración médica, incluso si es un perro o gato doméstico, si no se sabe si está vacunado.
Sostuvo que, además del riesgo de rabia, las lesiones pueden presentar infecciones
bacterianas que requieren atención.
El galeno recordó que la rabia es una enfermedad viral que puede transmitirse a las personas mediante la mordedura o el contacto de saliva de animales infectados, cuando aparecen síntomas neurológicos, la enfermedad es altamente
mortal; por lo que es obligada la atención inmediata después de una exposición de riesgo es fundamental para prevenir consecuencias.
Al respecto, resaltó que el personal médico de primer contacto analiza las características de la lesión, evalúa en el interrogatorio si el animal tiene la vacuna antirrábica y puede ser observado durante unos 10 días; con esta información se determina si es necesario iniciar un esquema preventivo con vacunación y, en los casos que lo ameriten, se valora la aplicación conjunta de gammaglobulina
hiperinmune antirrábica.
Además, el Seguro Social tiene, en sus unidades médicas, insumos biológicos para prevenir la rabia, los cuales se administran previo a la valoración del médico de primer contacto.
Ante una mordedura, rasguño o contacto de saliva, se recomienda lavar inmediatamente y con abundante agua y jabón durante al menos 15 minutos y acudir lo antes posible a una unidad médica, no se debe esperar a que aparezcan síntomas tardíos que indiquen enfermedad grave como: irritabilidad, disminución de la sensibilidad en la lesión, dificultad para tomar agua o comer, confusión
o somnolencia para solicitar atención.
Prácticamente todos los mamíferos son susceptibles de transmitir la enfermedad, incluidos: perros, gatos, murciélagos y algunos animales de ganado, el riesgo ocurre principalmente cuando la saliva de un animal infectado entra en contacto a través de una herida o una zona de piel que no está intacta.
En lo que va de 2026, el IMSS no ha registrado casos confirmados de rabia humana, además de mantener acciones de vigilancia epidemiológica, lo que ha permitido mantener prácticamente ausente la transmisión en personas, de hecho, desde 2019, México se mantiene libre de transmisión de rabia entre perros y gatos, reconocido por la OMS, aunque persisten reservorios silvestres que requieren medidas de precaución.