
El director general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Zoé Robledo, anunció cuatro medidas para esclarecer las muertes de seis recién nacidos ocurridas en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales del Hospital de Ginecobstetricia del Centro Médico Nacional de Occidente, en Guadalajara, Jalisco, donde se han registrado brotes de infecciones hospitalarias.
Robledo expresó sus condolencias a las familias de los bebés fallecidos y reconoció que el hospital, en operación desde 1967, atiende a pacientes de alta complejidad. La unidad de cuidados intensivos neonatales cuenta con 32 cunas y es la segunda más grande del IMSS a nivel nacional.
De acuerdo con la información presentada por el funcionario, en lo que va del año han nacido 2 mil 695 bebés en ese hospital y 552 han ingresado a la terapia intensiva neonatal. Durante el año se detectaron y notificaron brotes de infecciones hospitalarias y, en seis de los fallecimientos registrados, una de estas infecciones aparece entre las causas de muerte.
Además, tres familias presentaron una denuncia ante la Fiscalía General de la República (FGR), cuya investigación será respetada y apoyada por el IMSS.
Como primera medida, Robledo anunció una auditoría clínica colegiada independiente, con la participación de especialistas externos al instituto, entre ellos neonatólogos, infectólogos y epidemiólogos de la Comisión Nacional de Arbitraje Médico (CONAMED), los Institutos Nacionales de Salud y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
La auditoría buscará determinar tres aspectos: si existió una infección asociada a la atención médica; si ésta causó o contribuyó al fallecimiento de los recién nacidos; y si hubo fallas que pudieron evitarse.
El director del IMSS aseguró que el instituto no intervendrá en las conclusiones de la auditoría y que sus resultados serán comunicados primero a las familias.
Como segunda medida, el director del hospital y el jefe de la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales serán separados temporalmente de sus cargos mientras se desarrolla la auditoría y las investigaciones, con el objetivo de garantizar que el proceso se lleve a cabo sin interferencias.
La tercera acción será profundizar la investigación epidemiológica. Los microorganismos identificados serán analizados por el Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (INDRE), con el propósito de establecer el origen de los brotes y determinar su posible relación con los casos registrados.
Asimismo, cada familia contará con un representante del IMSS encargado de acompañarla y dar seguimiento a su caso. Robledo señaló que, cuando se confirme alguna falla, habrá una reparación.
Como cuarta medida, el IMSS, la Secretaría de Salud y la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) acordaron crear un Comando Operativo del Sector Salud para la Seguridad de los Recién Nacidos, que tendrá como objetivo fortalecer la prevención y atención de infecciones en las Unidades de Cuidados Intensivos Neonatales del IMSS en todo el país.
El mecanismo contempla una vigilancia epidemiológica homologada, alertas tempranas ante posibles brotes, revisiones periódicas de las condiciones de atención y de las medidas de control de infecciones, así como protocolos para el ingreso y estancia de pacientes.
También se establecerán mecanismos para informar oportunamente a las familias, escalar los casos graves a las autoridades centrales y evaluar fallecimientos relacionados con brotes, además de dar seguimiento a la resistencia antimicrobiana.
Robledo señaló que el IMSS informará los avances de las investigaciones junto con la Secretaría de Salud y reiteró que las familias serán las primeras en conocer cualquier conclusión relacionada con los casos.