
El emplazamiento a huelga en la planta de Volkswagen de México en Cuautlancingo se detuvo este viernes 2 de octubre después de que el Sindicato Independiente de Trabajadores de la Industria Automotriz Volkswagen (SITIAVW) y la armadora llegaran a un preacuerdo en las negociaciones del Contrato Colectivo de Trabajo 2026.
¿Por qué había riesgo de huelga en Volkswagen?
El conflicto se originó en la revisión salarial y contractual ordinaria. El 11 de septiembre, más del 70% de los trabajadores rechazó una propuesta previa de incremento global de 10.04%, con vigencia de 18 meses.
El sindicato había partido de una demanda inicial cercana al 17%. A ello se sumó la eliminación de un turno en la línea de producción de Jetta y Tiguan, que derivó en 786 separaciones, lo que tensionó aún más las pláticas. El emplazamiento a huelga se prorrogó en cuatro ocasiones hasta las 11:00 horas de este 2 de octubre.
¿Cuál fue el acuerdo que alcanzó Volkswagen para evitar la huelga?
En las horas previas al vencimiento, las partes negociaron en el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral y el Tribunal Laboral Federal. El preacuerdo detalla un paquete dividido en dos etapas:
Para 2026: incremento integral de 9.41%, que incluye 3.80% directo al salario, un pago único de 17,800 pesos (equivalente a 4.98 por ciento) para la mayoría de los técnicos, 0.38% por nivelación salarial a 447 empleados profesionales (EP) y 0.25% adicional al fondo de ahorro.
Para 2027: 3.75%, compuesto por 3.50% al salario y 0.25% al fondo de ahorro.
Además de los aspectos económicos, el convenio incluye la reincorporación de los 611 técnicos separados, el mantenimiento de la plantilla laboral actual, la eliminación del “Tope G”, la permanencia de la cláusula 75 sobre anticipo de utilidades, medidas sobre bipedestación (trabajo de pie en líneas), programación de 12 días de vacaciones en dos periodos y otras mejoras de bienestar laboral.
El SITIAVW calificó las negociaciones como “arduas, complejas y de un profundo desgaste”. La dirigencia ya comunicó los términos a sus más de 6,400 agremiados y exhortó a revisar el documento con detalle.
El siguiente paso es la consulta directa, libre, secreta y personal de la base trabajadora, prevista en los próximos días. Solo con la aprobación mayoritaria el preacuerdo se convertirá en convenio definitivo. De ser rechazado, las partes regresarían a la mesa o se reactivaría la posibilidad de estallamiento.