
Autoridades de México e Italia intercambiaron experiencias sobre seguridad y gestión penitenciaria con el objetivo de identificar prácticas que puedan contribuir al fortalecimiento del sistema penitenciario mexicano.
El encuentro se realizó durante la conferencia “La reorganización del sistema penitenciario italiano: un diálogo Italia-México”, en la que participaron especialistas del Instituto Interregional de las Naciones Unidas para Investigaciones sobre la Delincuencia y la Justicia (UNICRI) y representantes de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC).
Durante la reunión se analizaron los cambios que ha tenido el sistema penitenciario italiano y los principales retos que enfrenta actualmente en materia de seguridad, administración de centros penitenciarios y respeto a los derechos humanos. El titular del Órgano Administrativo Desconcentrado Prevención y Reinserción Social, Jacobo Olaf Rodríguez García, destacó la importancia de conocer experiencias de otros países para generar nuevas herramientas que puedan ser tomadas en cuenta en México.
Señaló que el objetivo de este tipo de encuentros no es copiar directamente el modelo de otro país, sino conocer las experiencias que han funcionado, identificar buenas prácticas y analizar cuáles podrían aportar elementos ante los retos que enfrenta el sistema penitenciario mexicano. Durante la conferencia participaron Vincenzo Lo Cascio, especialista en prisiones de UNICRI, y Martha María Guadalupe Orozco Reyes, investigadora senior del organismo.
Los especialistas explicaron diferentes aspectos relacionados con la evolución del sistema penitenciario de Italia, así como las modificaciones que se han realizado para atender problemas de seguridad y fenómenos delictivos considerados de alta complejidad. La jornada contó con la participación de personal directivo, mandos operativos y especialistas que trabajan en áreas relacionadas con la administración penitenciaria, seguridad e inteligencia.
Uno de los temas analizados fue la organización y centralización del sistema penitenciario italiano, además de la estructura de las instituciones responsables de administrar los centros de reclusión. También se abordó la división de funciones entre las autoridades civiles encargadas de la dirección de las prisiones y los cuerpos policiales responsables de tareas de seguridad.
Otro de los puntos tratados fueron las medidas que pueden aplicarse fuera de los centros penitenciarios, así como los mecanismos relacionados con la justicia juvenil y comunitaria. Durante el intercambio de experiencias también se revisaron los cambios que tuvo el sistema italiano a partir de la necesidad de enfrentar fenómenos como el terrorismo y el crimen organizado.
Estos procesos llevaron a la creación y fortalecimiento de estructuras especializadas en diferentes áreas, entre ellas operación, inteligencia y seguridad penitenciaria. Los participantes también analizaron la importancia de mantener un equilibrio entre las medidas de seguridad dentro de los centros penitenciarios y la protección de los derechos fundamentales de las personas privadas de la libertad.
Las autoridades señalaron que la seguridad penitenciaria no solamente debe estar enfocada en mantener el control de los centros, sino también en generar condiciones que permitan avanzar en los procesos de reinserción social. El encuentro forma parte de un programa impulsado por UNICRI con apoyo de la Organización de las Naciones Unidas, enfocado en fortalecer el sistema penitenciario y las políticas de prevención social del delito en México y otros países de América Latina. A través de este tipo de actividades se busca que personal especializado pueda conocer experiencias internacionales y analizar posibles herramientas para mejorar la gestión de los centros penitenciarios.
Las autoridades mexicanas indicaron que continuarán impulsando la cooperación internacional y el intercambio de conocimientos en materia de seguridad. Se pretende fortalecer las capacidades de las instituciones penitenciarias, mejorar la preparación del personal y avanzar hacia sistemas de seguridad que combinen la protección de la población con el respeto a los derechos humanos.