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Es tal el aumento de la deuda del país que cada mexicano pasará de un endeudamiento de 129 mil pesos en este año, a deber 160 mil pesos para el 2027, es decir, 24.0 % más en términos reales.

Se agravará deuda en los próximos años para México, lo peor: menos jóvenes para pagarla: CIEP

Pago creciente de deuda recaerá en jóvenes. En la gráfica fila de jóvenes en busca de empleo

El panorama económico para el 2027 para México es altamente complicado y se agravará pues la deuda del país seguirá creciendo en lo que resta de este sexenio hasta alcanzar 56.4 por ciento del producto interno bruto (PIB) una vez concluido 2030, por encima del 54 por ciento en que se estima al cierre de 2026.

El monto total de la deuda ascendería a 21.7 bdp en 2027 y crecería 13.4 % hasta alcanzar 24.6 bdp en 2032, lo que dejará con escaso o incluso sin margen de maniobra al Gobierno federal para atender otras necesidades en materia de política social , como salud , educación y no se diga el pago de pensiones que es otra “bomba de tiempo”.

Es tal el aumento de la deuda del país que cada mexicano pasará de un endeudamiento de 129 mil pesos en este año, a deber 160 mil pesos para el 2027, es decir, 24.0 % más en términos reales.

“En 2027 la situación se agudizaría”, advierte el análisis, “La creciente deuda en el PPEF 2027. Evolución del costo, endeudamiento y saldo”, elaborado por el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP) , donde se alerta que esta situación de endeudamiento elevado reduce el margen de maniobra justo cuando se presenta una situación demográfica en México donde la población envejece.

Ello—explica podría dificultar la generación de ingresos al disminuir la población en edades productivas.

“Este incremento de la deuda ocurre en un contexto de transición demográfica”, asevera

Es decir, el pago de la deuda descansaría sobre una base menor de población en edades productivas, justo cuando crecen las presiones del gasto social con decenas de programas sociales que devoran más de la mitad del presupuesto anual sin contar la “bola de nieve” en la que se ha convertido el pago de pensiones.

De acuerdo con la Encuesta Intercensal 2025, la edad mediana de la población pasó de 29 a 32 años entre 2020 y 2025, mientras que el promedio de hijas e hijos por mujer de 12 años y más bajó de 2.1 a 1.9 (INEGI, 2026).

Para las nuevas generaciones, esto implica que el pago de la deuda podría descansar sobre una base menor de población en edades productivas, al tiempo que aumentan las presiones del gasto social.

Esto limitaría el margen fiscal para atender nuevas necesidades, ya que una mayor parte de los recursos públicos tendría que destinarse al cumplimiento de obligaciones financieras.

Así, el crecimiento del Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP), implica que las próximas generaciones tendrán que cubrir obligaciones heredadas además de financiar sus propias necesidades.

De acuerdo al CIEP, la trayectoria de la deuda adquiere una dimensión intergeneracional: mantener un endeudamiento elevado reduce el margen de maniobra futuro justo cuando la demografía podría dificultar la generación de ingresos y la atención de nuevas demandas de gasto.

El escenario –agrega---podría reducir el margen de maniobra del gobierno para destinar recursos a nuevas necesidades, debido a que una mayor parte del dinero público tendría que utilizarse para cumplir con las obligaciones financieras del país.

En 2026, prácticamente la totalidad de los requerimientos financieros se destinaría al pago de intereses, con márgenes muy reducidos para otras inversiones.

En 2027 la situación se agudizaría: el costo financiero alcanzaría 4.0 % del PIB, por encima de los RFSP de 3.9 %, por lo que se requerirían recursos fiscales adicionales para cumplir con obligaciones previamente contraídas, lo que desplazaría otras prioridades presupuestarias, establece

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