Nacional

La presidenta descartó que el escenario político latinoamericano determine el rumbo de su administración

Sheinbaum pide esperar la segunda vuelta en Brasil antes de fijar postura

Sheinbaum pide esperar la segunda vuelta en Brasil antes de fijar postura (Moisés Pablo Nava)

La presidenta Claudia Sheinbaum llamó a esperar el desenlace de las elecciones presidenciales de Brasil antes de emitir una valoración sobre los resultados de la primera vuelta, en la que el senador ultraderechista Flávio Bolsonaro obtuvo una ventaja sobre el actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva.

En la conferencia Mañanera del Pueblo de este lunes, realizada en Palacio Nacional, la mandataria fue cuestionada sobre la jornada electoral brasileña y las implicaciones que tendría para México un eventual triunfo de la ultraderecha.

“Hay que esperar la segunda vuelta, vamos a esperar y una vez que termine todo el proceso ya podemos dar más opinión”, respondió Sheinbaum.

Los resultados reportados por el Tribunal Superior Electoral (TSE) indican que, con 99.99 por ciento del escrutinio, Bolsonaro alcanzó 47.03 por ciento de los votos, mientras Lula da Silva obtuvo 45.16 por ciento.

Al no alcanzar ninguno de los contendientes la mitad de los sufragios, ambos pasarán a una segunda vuelta, programada para el 25 de octubre.

La contienda enfrenta al senador ultraderechista, identificado como aliado del presidente estadunidense Donald Trump, con el mandatario brasileño de orientación izquierdista, en una elección considerada relevante para el rumbo político de América Latina.

El pueblo de México, principal aliado

Ante la pregunta sobre si una eventual victoria de Bolsonaro dejaría a México con menos aliados en América Latina y si ese escenario representaría una preocupación para su administración, Sheinbaum desplazó la discusión hacia las prioridades internas de su gobierno.

“Nuestro principal aliado es el pueblo de México, mientras estemos cerca del pueblo, representando al pueblo y gobernando por el pueblo y para el pueblo, no va a haber ningún problema en México”, afirmó.

La presidenta sostuvo que el respaldo de su administración no depende de los cambios políticos que puedan registrarse en otros países de la región y reiteró que su gobierno continuará centrado en la población mexicana.

En ese contexto, Sheinbaum también se refirió a su concepción de la derecha como una corriente ideológica que, según señaló, se encuentra en contra del pueblo y defiende intereses económicos, la supremacía de unos sobre otros y el racismo.

Añadió que esa ideología fomenta la violencia y el autoritarismo y se opone a la democracia. En el caso mexicano, la comparó con los conservadores del siglo XIX y con el porfiriato.

La mandataria también marcó distancia respecto de la posibilidad de pronunciarse sobre otros procesos políticos de la región.

“No puedo opinar sobre Brasil ni Bolivia ni Argentina”, señaló.

Sheinbaum planteó además que el proyecto de su administración no se define únicamente como un gobierno de izquierda, sino como uno de carácter humanista. Explicó que su pensamiento político tiene como sustento la propia historia de México.

Tendencias