
La presidenta Claudia Sheinbaum informó que México y Estados Unidos acordaron reforzar la coordinación en la zona fronteriza y retomar los llamados “operativos espejo”, luego del incidente reportado por autoridades estadunidenses en el que elementos de la Guardia Costera de ese país habrían sido objeto de disparos.
La jefa del Ejecutivo señaló que el gobierno mexicano mantiene comunicación con el Comando Norte y la Guardia Costera de Estados Unidos, mientras que por parte de México participan la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y la Secretaría de Marina (Semar).
El intercambio entre las autoridades comenzó después de que México solicitó a Estados Unidos pruebas que permitieran esclarecer el supuesto tiroteo desde territorio mexicano contra integrantes de la Guardia Costera. Sheinbaum indicó que el gobierno estadunidense ya entregó parte de la evidencia solicitada.
El incidente tuvo lugar en la zona limítrofe entre Tamaulipas y Texas y fue dado a conocer inicialmente por autoridades de Estados Unidos. Ante el reporte, el gobierno mexicano había señalado que no disponía de elementos que acreditaran que las detonaciones provinieran de territorio nacional.
Como medida preventiva, ambos países determinaron reactivar los “operativos espejo”, esquema mediante el cual las corporaciones de seguridad realizan patrullajes y labores de vigilancia de manera simultánea, pero cada una dentro de su propio territorio.
Claudia Sheinbaum explicó que este mecanismo ya había sido planteado previamente y que uno de los operativos ya fue realizado, mientras otro se encontraba en desarrollo. El propósito, dijo, es reducir el riesgo de incidentes derivados de una interpretación equivocada de los movimientos de las fuerzas de seguridad a ambos lados de la frontera.
El gobierno mexicano desplegó el domingo 500 elementos del Ejército y de la Guardia Nacional en cinco municipios de Tamaulipas, con el respaldo de helicópteros, drones y equipos antidrones.
De acuerdo con la presidenta, estas acciones se llevan a cabo en coordinación con las autoridades estadunidenses, sin que las fuerzas de un país intervengan en el territorio del otro.
La mandataria remarcó que la cooperación bilateral en materia de seguridad debe desarrollarse dentro de los límites establecidos por la legislación mexicana y sin afectar la soberanía nacional.
“Nosotros queremos tener una buena relación con Estados Unidos en el marco de nuestra soberanía, de nuestra integridad territorial, de la confianza mutua y de la coordinación sin subordinación”, sostuvo.
Explicó que estos principios forman parte de los cuatro ejes establecidos por el Gabinete de Seguridad para conducir la relación bilateral en materia de seguridad: soberanía, integridad territorial, confianza mutua y coordinación sin subordinación.
“Cada quien en su territorio”, resumió.
La presidenta insistió en que mantener canales de comunicación directos resulta necesario para impedir que las acciones de seguridad en la frontera generen confusiones o sean interpretadas de manera equivocada.
“Lo que buscamos siempre es que no haya malos entendidos, mejor que haya una comunicación y que se sigan nuestras reglas”, afirmó.
Además, señaló que cualquier acercamiento de autoridades estadunidenses con gobiernos estatales mexicanos debe efectuarse mediante los canales institucionales del gobierno federal.
Precisó que, si Estados Unidos busca establecer comunicación con un gobierno estatal, ésta debe realizarse a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE). En materia de seguridad, agregó, los proyectos de colaboración deben pasar por el Grupo de Alto Nivel de Seguridad.