
La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que su gobierno no tiene previsto modificar para 2026 el esquema fiscal aplicado a las bebidas alcohólicas, por lo que descartó tanto una reducción como un incremento inmediato del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS).
La presidenta afirmó que se mantendrá para 2026 la estructura tributaria aprobada para 2025, luego de que surgieran propuestas y versiones sobre posibles cambios en las tasas y cuotas que pagan estos productos.
“Por lo pronto, no pretendemos ningún cambio de lo que ya se hizo en 2025 para 2026”, sostuvo.
La declaración ocurre después de que se difundieran estudios técnicos que estiman que los daños a la salud y los costos sociales asociados con el consumo de alcohol representan alrededor de 2.1 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) nacional.
Claudia Sheinbaum consideró que una eventual disminución del impuesto podría entrar en contradicción con los objetivos de reducir el consumo de bebidas alcohólicas, debido a que una menor carga fiscal podría traducirse en precios más accesibles y, con ello, facilitar el acceso a estos productos.
La discusión sobre una posible reducción del IEPS surgió a partir de una iniciativa impulsada por el Partido del Trabajo (PT). Frente a ese planteamiento, la Presidenta indicó que, por ahora, el Ejecutivo federal no contempla modificar el esquema vigente.
También descartó que exista una propuesta de su administración para elevar el impuesto a las bebidas alcohólicas dentro del paquete económico correspondiente a 2026.
La titular del Ejecutivo federal señaló que cualquier eventual modificación al régimen fiscal tendría que ser revisada de manera conjunta por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y la Secretaría de Salud, debido a las implicaciones tanto hacendarias como sanitarias.