
El PAN en el Senado impulsa reformas a la Ley General de Salud, la Ley Federal de Protección al Consumidor y la Ley en materia de Telecomunicaciones y Radiodifusión para prohibir que los llamados influencers”, o creadores de contenido que no tengan educación o que no sean médicos de profesión, puedan promocionar comercialmente medicamentos.
“Si tu coche se descompone, nunca le preguntarías a un ‘influencer’ cómo arreglarlo, lo lógico es que lo lleves al mecánico. Si tienes un problema legal, no vas con el creador de contenido con más seguidores para que te resuelva el asunto, buscas un abogado. Entonces, ¿por qué deberíamos confiarle nuestra salud a un ‘influencer’ que recibió un pago por recomendarte un medicamento?”, explicó la senadora panista Laura Esquivel Torres .
La senadora se dijo consciente que las redes sociales son una herramienta extraordinaria. Nos ayudan a informarnos, a educarnos y a acercarnos unos a otros. También son un espacio donde uno descubre marcas, productos y muchas cosas, que a veces mejoran nuestra vida.
Sin embargo, insistió en que , también han abierto la puerta a que, con tal de monetizar, incluso la salud se convierta en un negocio.
“Hoy vemos cómo algunos medicamentos se promocionan igual que cualquier otro producto, dijo, mediante publicaciones patrocinadas, testimonios pagados, códigos de descuento o enlaces de suscripción”, estableció
Eso—agregó--es un grave problema, porque los medicamentos no se rigen con la misma lógica que otros productos.
“Un medicamento no es un cosmético, no es una prenda de ropa o no es un restaurante. Los medicamentos pueden aliviar, pero también pueden causar daños graves si no se usan adecuadamente”, advirtió.
La legisladora michoacana remarcó que no es adecuado que un “influencer” promocione medicamentos a cambio de una contraprestación económica, regalos, viajes o cualquier otro beneficio.
“Quiero ser muy clara: con esta iniciativa no pretendo censurar a nadie. No busco prohibir que se hable de salud, ni que especialistas o creadores de contenido compartan información básica basada en evidencia”, señaló.
Mi intención, acotó, es evitar que la confianza de millones de personas se utilice para vender medicamentos, porque una recomendación pagada nunca podrá compararse con el criterio de un profesional de la salud.
Para la senadora de Acción Nacional, si bien la tecnología cambió, las redes sociales evolucionaron y la forma de hacer publicidad también, entonces nuestras leyes también deben cambiar, sobre todo cuando se trata de proteger a las personas.
“La salud debe estar guiada por la ciencia, la evidencia y los profesionales, no por los algoritmos, no por los ‘likes’ y, mucho menos, por campañas publicitarias, porque con la salud no se monetiza”, aseveró.