Omar, de 48 años, quien padecía cardiomiopatía dilatada y el trasplante de corazón era su única alternativa de tratamiento para continuar con vida, recibió el importante órgano en el Seguro Social.
El paciente, originario de Toluca, Estado de México, padecía cardiomiopatía dilatada, enfermedad que provoca el crecimiento del corazón y disminuye progresivamente su capacidad para bombear sangre. Debido al avance de su padecimiento y al no ser susceptible a otro tratamiento, el trasplante cardiaco representaba su única alternativa.
El procedimiento requirió coordinar traslados aéreos y terrestres para que el corazón donado llegara en menos de seis horas, aún con la presencia del huracán “Polo” en las costas del Pacífico.
Lo anterior fue posible gracias al acto altruista de una familia de Culiacán, Sinaloa, que decidió donar los órganos de su familiar, con lo que, especialistas de la Unidad Médica de Alta Especialidad (UMAE) Hospital General del Centro Médico Nacional La Raza realizaron con éxito el octavo trasplante de corazón en lo que va del año y con ello, brindar una segunda oportunidad de vida a Omar.
El doctor Carlos Alberto Lezama Urtecho, jefe del Departamento de Cirugía Cardiotorácica y Soporte Cardiopulmonar de la UMAE, dijo que si bien esta enfermedad no es frecuente, puede tener un mal pronóstico a corto plazo y en etapa avanzada ya no es posible realizar el trasplante.
“Estos pacientes tienen una disminución en sus funciones; poco a poco las actividades cotidianas se van limitando porque su corazón no da la energía suficiente”, señaló.
Mencionó que uno de los principales retos fue encontrar un donante compatible debido al tipo sanguíneo, peso y talla de Omar; a ello se sumó la distancia entre Culiacán y la Ciudad de México y las condiciones climatológicas derivadas de la presencia del huracán “Polo” en las costas del Pacífico.
Lezama Urtecho explicó que en un trasplante cardiaco el tiempo resulta determinante, desde el retiro del órgano en el cuerpo del donador hasta el reemplazo en el receptor deben transcurrir menos de seis horas e, idealmente, menos de cuatro.
En la actualidad, Omar presenta una evolución favorable, sin apoyo del tubo endotraqueal para respirar, ni medicamentos para apoyar la fuerza del corazón; de continuar en estas condiciones, pasará a piso a un proceso de rehabilitación temprana a nivel hospital y posteriormente en casa; se estima que en dos o tres semanas podrá retomar actividad física que su enfermedad le impedía realizar.
El paciente externó su agradecimiento, en primer término, con la familia que accedió a la donación del corazón que él tanto estaba necesitando, así como con el personal médico y de enfermería por las atenciones que le brindaron.
“Voy a vivir eternamente agradecido con toda la gente que estuvo involucrada: mi familia, mis hijos, los doctores, enfermeras y camilleros. Es muy bonito sentirse querido, que la gente te diga ‘vamos bien’ hace que uno saque fuerzas, y aquí estamos”, expresó Omar.
En materia preventiva, el IMSS recomienda acudir al médico ante señales de alerta, mantener un seguimiento oportuno y reducir factores de riesgo como tabaquismo, hipertensión arterial, diabetes mellitus, colesterol y triglicéridos elevados, así como inactividad física.