
Con un estimado de más de 22,000 puntos de venta de combustible ilegal en carreteras del país, conocido como “huachicol de barril”, lo que ha provocado pérdidas al erario federal por más de 123,000 millones de pesos anuales, se ha convertido en un dolor de cabeza para las autoridades que a pesar de los operativos desplegados para frenar este delito y la ordeña de ductos de combustible, ven como este ilícito negocio sigue al alza a pesar de operativos para frenarlo.
Denuncias presentadas por organizaciones de transportistas, como la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar), la Alianza Mexicana de Transportistas (Amotac) y la Asociación Mexicana de Proveedores de Estaciones de Servicio (Ampes), destacan que la venta del “huachicol de barril” dejó de tener sus centros de venta ilegal en el centro del país y se ha extendido en el norte y sur de México.
De acuerdo con la Ampes, en el país los puntos de venta ilegales de gasolinas a pie de carretera, casi duplican a las estaciones de servicio que sí cuentan con una regulación ante autoridades federales, que son 13,823 permisos vigentes de estaciones de servicio, mientras que los puntos irregulares en las distintas carreteras de México superan el estimado de los 22 mil puntos clandestinos, lo que equivale a 1.6 puntos de “huachicol de barril” por cada gasolinera regulada.
Pérdidas

Aunque las autoridades federales no han presentado de manera desglosada las pérdidas que ha sufrido la Federación por este ilícito negocio a pie de carreteras, lo que va acompañado de la ordeña de ductos, especialistas del Observatorio Ciudadano de Energía reportaron en un análisis ante el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), que la venta de gasolina ilegal ha dejado ganancias a grupos criminales por más de 123,000 millones de pesos.
En los reportes presentados por los transportistas destacan que el precio en el que se ofrecen las distintas gasolinas a pie de carretera su precio oscila entre los 15 pesos por litro de gasolina regular y los 17 pesos por litro de diésel, cuando en las estaciones de servicio el precio de la Magna está en 24 precios por litro y el del diésel en 27 pesos por litro, es decir, en el mercado clandestino se ofrece 42 por ciento menor al precio oficial.
Puntos rojos
La Canacar subraya que además de sus denuncias periódicas, también tiene identificados los puntos rojos de venta clandestina de “huachicol de barril” en paraderos conocidos como «cachimbas», así como tramos clave de las carreteras federales del país.
Este grupo de transportistas resalta que de acuerdo con sus mapas de riesgo y reportes del sector, el 57% de los robos de carga se concentran en hidrocarburos, medicamentos y químicos, lo que alimenta a la red de comercialización ilegal visible de los hidrocarburos en estas mismas rutas, es decir, que el robo de combustible a transportes de carga en estas zonas, es la que llegan a vender en estos mismos puntos.
En la misma línea, estas asociaciones refieren que el suministro ilegal y acciones delictivas se concentran principalmente en la Autopista México-Querétaro, en la Carretera 57D, donde hay denuncias por la presencia masiva de puntos de venta de diésel y gasolina a pie de carretera, específicamente en la zona que conecta Tepeji del Río, en Hidalgo, con San Juan del Río, en Querétaro, donde se llegan a registrar decenas de puntos de venta distribuidos a lo largo de pocos kilómetros.
Enlaces
Otros puntos son las de enlace hacia Jalisco y Aguascalientes, principalmente en las zonas de Margaritas-Jesús María, en el lado sur y por San Antonio de Peñuelas.
También están identificados el corredor Puebla-Veracruz, en la Carretera 150D, en el tramo Puebla-Córdoba y la región de Esperanza.
Asimismo, la Canacar ubica a 10 estados con mayor riesgo para el tránsito de pipas de combustibles, con el Estado de México a la cabeza, seguida por Puebla, Veracruz, Guanajuato, Querétaro, Jalisco, Michoacán, Hidalgo, Zacatecas y Durango, donde no sólo de ordeñan ductos de Pemex, sino también se roban pipas completas de combustible para posteriormente vender a menor precio las gasolinas.
Sobre este punto, la Asociación Mexicana de Proveedores de Estaciones de Servicio apunta que durante el primer cuatrimestre de 2026, Petróleos Mexicanos (Pemex) detectó 3,836 tomas clandestinas en todo el país, un incremento del 3.7 por ciento con relación al 2025 y que se concentran en los estados de Hidalgo, Jalisco y Estado de México.
Se extiende

La Alianza Mexicana de Transportistas subraya por su parte, que la venta de huachicol a pie de carretera no solo persiste en el centro del país, ya que este delito se ha extendido hacia el norte y sur, con importante presencia en Tamaulipas, Nuevo León, Veracruz, Tabasco y Chiapas, entidades con importante presencia de grupos criminales e influencia territorial sobre rutas clave de transporte de carga y zonas fronterizas y portuarias como la autopista México-Puebla, la México-Pachuca, el corredor Cadereyta-Reynosa y las carreteras de acceso a puertos como Altamira y Veracruz.
Aunque dependencias como la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Fiscalía General de la República (FGR) y otras instituciones que conforman el Gabinete de Seguridad no han desglosado cifras sobre decomisos y aseguramientos de «huachicol de barril», hay un reporte general sobre el decomiso de más de 61 millones de litros de hidrocarburos entre 2025 y 2026 en el país.
Antecedente

Informes de especialistas europeos del International Crisis Group, que cita información de Petróleos Mexicanos (Pemex), el delito del huachicol se ha convertido en un severo dolor de cabeza para las autoridades mexicanas al aumentar este delito, toda vez que entre 2004 y 2009 se registraron en promedio 271 robos de hidrocarburo por año, mientras que en el periodo del 2018 al 2020, el promedio anual de perforaciones en ductos de combustible fue de 12 mil 873, lo que refleja que este delito de ordeña y robo de combustible se disparó de forma alarmante.
La venta de huachicol carretero en bidones o tambos comenzó de manera artesanal en las décadas de 1980 y 1990, pero se consolidó como una red delictiva organizada con presencia nacional a partir de los años 2000, siendo los principales grupos criminales que han encontrado un lucrativo negocio en este delito el Cártel de Santa Rosa de Lima (CSRL), Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), Cártel del Golfo (CDG), Cártel del Noreste (CDN), La Barredora y el Cártel de Sinaloa (CDS).
América Latina
Por otra parte y de acuerdo con la organización InSight Crime, especializada en temas de seguridad y crimen organizado en América Latina y el Caribe, México ocupa el primer lugar en el fenómeno de «huachicol» y en la venta de gasolinas a pie de carretera, donde grupos delictivos y cárteles controlan redes que no solo extraen el combustible de los ductos de Pemex, sino que lo comercializan a la vista de todos en las principales carreteras del país.
Esta organización resalta que el combustible que se extrae de manera clandestina en México se ha llegado a ofrecer también en carreteras de países vecinos de Centroamérica como Guatemala, Honduras y El Salvador.
En la lista de países con venta de huachicol en carreteras en América Latina, después de México siguen Colombia, Venezuela, Ecuador, Bolivia, Brasil y Paraguay.