
Sensación de hormigueo en manos o pies, que la piel quema, sentir dolor de una herida en donde no la hay, o tener hipersensibilidad al roce de la piel con alguna tela (como pudiera ser al intentar ponerse un calcetín o a las sábanas), o en casos contrarios pérdida de sensibilidad total o parcial, no es cosa menor, se trata de los síntomas de la neuropatía diabética, una de las complicaciones de la diabetes.
Esto ocurre cuando una persona vive con diabetes descontrolada durante mucho tiempo, porque los nervios del cuerpo comienzan a dañarse resultado de los altos niveles de glucosa en sangre.
El doctor Andrés Hernández Ortiz, jefe del Departamento de Medicina del Dolor y Paliativa del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán (INCMN), advierte que la neuropatía diabética es la complicación más común de la diabetes, un 50% de las personas con esta enfermedad que tienen dolor neuropático:
“Sienten dolor o ardor en una zona que no está lastimada, como la planta de los pies, sensación como si les hubieran clavado agujas o dolor se hubieran cortado, porque al afectarse el sistema nervioso éste manda señales equivocadas al cerebro, el cual identifica que esa parte del cuerpo está lastimada, aunque no sea así”.

UN DOLOR CRÓNICO QUE NUNCA SE QUITA
Menciona que habrá quienes piensen que esa sensación de dolor no tan grave comparado con el riesgo de perder la vista, o que necesitarán diálisis “pero son personas que van a vivir con un dolor que no se quita nunca, que va a ser crónico y continuo, que puede tener intensidad importante y ocasionar una baja en la funcionalidad de las personas y en su calidad de vida”.
Además, añade, la pérdida de sensibilidad aumenta el riesgo de lesiones y la persona no se va a dar cuenta “en consecuencia una herida se puede infectar, y tampoco va a sentir dolor y es lo que lleva al pie diabético, con el riesgo de una amputación”.
UNO DE CADA TRES VIVE CON DIABETES Y NO LO SABEN
Esta complicación de la diabetes cobra mayor relevancia si se toma en cuenta que el en país una de cada tres personas vive con diabetes y aún no han sido diagnosticada. El riesgo, advierte es que entre más tiempo pasen sin controlar sus niveles de glucosa en sangre, mayor será el daño en nervios que ocasionará neuropatía diabética.
El doctor Hernández Ortiz, quien además es especialista en Medicina del Dolor reconoce que hoy en día se sabe más de la diabetes y sus complicaciones, pero no todos saben de la neuropatía diabética, muchos desconocen esta situación que puede ocasionar dolores crónicos, que se acentúan con el paso del tiempo, si no se actúa a tiempo.
Al respecto, refiere que la incidencia de ulceración del pie es del 5% a 7.5% de los casos de neuropatía diabética y “el 20% de las úlceras infectadas terminan en amputación”.
ALTO RIESGO PARA LA POBLACIÓN
En su oportunidad, la doctora Argelia Lara Solares, anestesióloga y especialista en dolor, gerente médico de dolor metabólico de la farmacéutica Viatris México, indicó que esta condición se convierte en un foco rojo, si se toma en cuenta que datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) 2021–2024, señalan que la prevalencia nacional es del 17% de los adultos viven con diabetes (en el centro del país se eleva a 21.2% y en el pacífico norte al 20.7%), alrededor de 14 millones de personas (en el mundo suman más de 500 millones), de ellos el 11.6%, poco más de 9 millones 400 mil personas han sido diagnosticadas, y 5.4% (más de cuatro millones 600 mil) no saben que viven con la enfermedad.
El mayor riesgo es para esos millones de personas que viven con diabetes y aún no han sido diagnosticadas, o quienes lo saben, pero no están controladas, porque esta enfermedad no da molestias, hasta que ya las complicaciones están avanzadas, “y muchas personas van a tener neuropatía diabética”.
El daño en los nervios puede afectar la capacidad sensorial, que es una señal de alerta del cuerpo para distinguir el frío, el calor, la molestia de una piedra en el zapato, que puede ocasionar una lesión, o los nervios motores que mueven nuestros músculos, o los nervios autónomos, los que controlan el corazón, los pulmones, las vísceras del cuerpo, “la neuropatía más común es la sensorial”, pero también se pueden afectar muchos nervios al mismo tiempo, que es una polineuropatía.

LA MEJOR MEDIDA PREVENTIVA: CAMBIAR ESTILOS DE VIDA
El doctor Hernández Ortiz aclara que la mejor medida preventiva es cambiar estilos de vida: mantener una alimentación bien balanceada, realizar ejercicio de manera habitual por lo menos 150 minutos a la semana.
El enorme reto, aclara es la detección temprana, si no se tiene diabetes, pero hay factores de riesgo, sospechar y verificar niveles de glucosa en sangre, si ya se tiene, acudir al médico, cambiar estilos de vida, bajar de peso, “si una persona baja al menos 5 kilos de peso, ha quedado comprobado que se le están controlando al menos cuatro enfermedades, sin necesidad de medicamentos”, resalta.
El problema es que muchos no saben que tienen diabetes, menos piensan en neuropatía diabética, por lo que, gente con factores de riesgo (sobrepeso u obesidad, antecedentes familiares, sedentarismo), deben sospechar proactivamente de esta enfermedad.
Ante tal panorama, la doctora Lara Solares, subraya que Viatris mantiene programas de educación médica continua, porque los médicos “también necesitan tener una secuencia mental para saber explorar (sensibilidad y fuerza) y determinar si hay o no neuropatía diabética asociada”, y de ser necesario ordenar algún estudio adicional como velocidades de conducción, electromiografía.
Ambos especialistas hacen especial énfasis en evitar la automedicación, ya que el dolor por neuropatía diabética no se quita con cualquier medicamento, sino con fármacos específicos prescritos por un profesional de la salud que ayuden a disminuir el dolor, “que nunca viene solo”, aclara la doctora Argelia, ya que puede presentar además: ansiedad, depresión y trastornos del sueño “y quién no va a estar deprimido después de un dolor mal controlado por varios años, que además puede ocasionar trastornos del sueño”, afortunadamente, hoy se cuenta con fármacos para ayudar a controlar estos dolores o disminuir su intensidad, pero sí es fundamental, controlar la diabetes.